Facebook Twitter Google +1     Admin

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

acróbatas

Báilame el agua, úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto, sácame de quicio, hazme sufrir, ponme a secar como un trapo mojado, lléname de vida, líbrame de mi estigma, llámame tonto, olvida todo lo que haya podido decirte hasta ahora, no me arrastres, no me asustes, vete lejos… pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo, toca mis ojos, nota la textura del calor… ¿Por cuánto te vendes? Píllate los dedos, deja que te invite a un café… caliente, ¡claro!... y sin azúcar, sin aliento…

el big ban de mis treinta y tantos

20110329071855-loullia-peq.jpg

Restos del Loullia, mar rojo

"Tenía la edad aquella en que la certeza caduca,
Y de pronto al mirar el mar vi que el mar brillaba
con un brillar de noctilucas".
[Jorge Drexler, Noctiluca]

Madrugo demasiado. No puedo dormir más, ni intentarlo. Creo recordar que todo lo que me revuelve ahora mismo por dentro también madrugaba hace un año para volver a ese barco, y amanecía distinto, porque hace justo un año que estaba asomándome a un mundo nuevo que no había conocido antes. Veía el fondo de los mares desde la superficie más profunda y sonreía todo el tiempo. Cuando lo pienso, y me veo tan distante de aquello en muchos sentidos, me entra una especie de escalofrío feroz que me araña inevitablemente de arriba abajo.

Y el domingo, a la hora de la fiesta, hacía un año que nosotros llegábamos a El Cairo, nos asomábamos al Nilo, mirábamos desde el taxi las luces fluorescentes de las casas, pedíamos un té en el bazar y esperábamos un vuelo a Sharm el Sheik. He ido siguiendo todos los momentos con los brazos, dejando huella en el aire.

Porque lo primero fueron los peces, el mar, las manos. Disfrutar en dos días de todo lo que me había perdido antes, mirar a mis compañeros de viaje con la sensación de estar viviendo algo inolvidable (y yo abría más los ojos al mirarles y sé que ellos también lo hacían), respirar por la boca, no importar el agua fría, abrir los dedos para agarrarme a su mano contracorriente y ver tortugas mientras se cruzaban bajo mis piernas todos los peces de colores del mundo. Precisamente, siguendo todos esos momentos con los brazos, ayer me asomaba a la terraza de casa, al anochecer, y quería atrapar aquél momento con David mirando al infinito desde la azotea de los apartamentos, mientras Eli y Moni se acababan de arreglar para ir a cenar.

Hoy celebramos el año de un segundo día en el mismo barco y el mismo mar. Ese día hubo más peces, más manos, más corales, delfines... y, desde esta distancia, aunque entonces ya lo supe, puedo decir que pasé algunos de los mejores días de mi vida. Y esos días siguen estando ahí arriba, perfilados, coloreados, radiantes, brillando como un millar de noctilucas.  Y, aunque hoy me siento distante por la ropa, por el cuerpo en el que me empiezo a reconocer, puedo considerar  que aquél mar que celebro hoy cambió mi vida y me cambió a mí. El mar primigenio... porque ahí empezó todo.
Después vino Wadi Rum, Petra, el mar muerto, Amman, Jerash, Jerusalen, Belén... y el pensar en las cicatrices que me han quedado en los ojos después de aquello, para que no pueda olvidarlo nunca y estén esos lugares siempre bien cerca. No sé si es mucho pedir volver pronto... De momento, me tengo que conformar con ir reviviendo aquello a lo largo de estos días...

"Algo de aquel asombro debió anunciarme que llegarías,
Pues yo desde mis escombros al igual que el mar sentí que fosforecía."
[Jorge Drexler, Noctiluca]

[Jorge Drexler, Noctiluca]

Martes, 29 de Marzo de 2011 07:17 acrobatas #. Ensoñaciones del paseante solitario II Hay 7 comentarios.

el sol del membrillo

20110325150713-michelangelos-last-judgment-3.jpg

Ayer cumplí años. Hace unos días lo hizo este blog. Nos hacemos mayores a la vez y me atraganto de vez en cuando al pensarlo, al subir las escaleras, al cerrar las persianas, al mezclar los colores, incluso al levantar el teléfono. Después... paso página, me humedezco los labios y giro en la siguiente calle clavando los dedos de los pies en el asfalto al andar. 

Hace un rato que lo he hecho en Elisabets, después del beso, aterrizando en el sol de primavera que baña, a estas horas, la plaza del Macba. Este sitio me cambia los días, incluso los llega a multiplicar. Puedo llegar a él con el mayor de los disgustos, con un día descafeinado, triste, con los dedos hinchados de dar vueltas caminando sin sentido... y enchufar la batería al motor del autobús en el que encontré (hace tiempo -ya-) a Ángel González. Está siempre parado en esa plaza, frente a la Capella dels Àngels, rozando todos los días los libros de la biblioteca de Historia del Arte, los poemas que caen hoy por las escaleras mecánicas de Kosmopolis...

Y entonces vuelve el tic tac del reloj, cuando menos te lo esperas, y tienes que entrar a esa biblioteca a buscar una buena reproducción de una de las obras más conocidas de la historia del arte porque hace pocos días que has descubierto al propio Miguel Ángel en el Juicio Final de la Capilla Sixtina. Está en la piel de San Bartolomé y estremece verlo y pensarlo ahí.

Lo observaré unos minutos más. Después escribiré en el blog y sacaré del bolso un libro de poemas en los que está todavía lloviendo. Pensaré en abril y en sus aviones.

Viernes, 25 de Marzo de 2011 15:07 acrobatas #. Ensoñaciones del paseante solitario II Hay 3 comentarios.

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

eme de marzo

20110320113046-fullertonbatten-inbetween-mirror.jpg

Julia Fullerton-Batten

Hoy he saltado de la cama. Literalmente. Y era demasiado temprano.

Desde hace unos días siento tener una especie de muelles en las piernas que me ayudan a dar pasos grandes pero que en cualquier momento harán que pierda el equilibrio. Espero no precipitarme, que no haya un vacío demasiado sordo y evidente.

Hace un día fantástico para empezar con el café en la terraza. Está a punto de llegar la primavera, dicen que mañana. Entonces volverán las flores y los molinillos de colores. También la lluvia, el viento, la ansiedad. Lo sé. He salido a comprar el periódico y lo he abierto de la misma manera que ayer brí las palmas de mis manos después de la derrota. Sé que no hay nada que celebrar, pero las manos son capaces de imaginar mundos nuevos más allá de este domingo.

Llevo semanas queriendo volver a escribir en el blog, me siento frente al ordenador y las frases se me parten por la mitad. No llegan. A veces son las palabras las que no llegan a componerse y quiero decir inquietud pero se queda en el freno. No salen, ni salgo. Después, en el cercanías, las veo caer desde el piso de arriba y abro la falda para intentar cogerlas todas, aunque sé que todos me miran, pero caen rápido, como gotas de lluvia, y atraviesan los pies de la gente para pegarse en los raíles que me devuelven a casa.

Cualquier domingo de marzo...

Domingo, 20 de Marzo de 2011 11:30 acrobatas #. Ensoñaciones del paseante solitario II Hay 4 comentarios.

11

20110314122406-gundega-duduma-3.jpg

Gundega Dūduma

- estamos a punto de cumplir
- lluvia (y llueve)
- mujeres que recitan poemas en la playa de Gavà
- lleno un domingo de aire tibio
- gracias, chicas
- La Trieste de Magris (y de muchos otros) en el CCCB
- me acuerdo
- Londres y Cerdeña están ahí
- espacio y tiempo,  
- [siempre es cuestión de
- volver a empezar

Lunes, 14 de Marzo de 2011 12:24 acrobatas #. Pour Aujourd'hui II No hay comentarios. Comentar.

isla

20110225124328-medusas.jpg

ISLA

Es domingo en la playa para la gente de buena voluntad.
Desde la isla se oye un rumor lejano. 

Vamos al agua desnudos.
Anémonas, salmonetes, erizos.
Mira, el mar mueve la arenacomo el viento mueve el trigo.
Bajo el agua te veo.
Me gusta el lento movimiento de brazos y piernas.
Me gusta tu pubis convertido en alga. 

Salimos del agua. Hace calor. Hay sombra entre pinos.
Tus brazos están salados, tu pecho salado, tu vientre.
La misma fuerza que une mar y luna nos ha unido.
Los segundos se confunden con los siglos y los siglos con segundos. 

Nuestros cuerpos son peras recién peladas.

Anémonas, salmonetes, erizos.
Es domingo en la playa para la gente de buena voluntad.

KIRMEN URIBE

 

Llevo días con ese poema en la cabeza dando vueltas, me gusta la música de lo que esconde, el agua en la piel de las peras recién peladas, la sal. Las anémonas, los samonetes y erizos. El balanceo del agua (como el de la piscina) pero en alta mar (como en el Mar Rojo, ahora que se acerca el mes en el que hará un año de). Después de la noche de ayer, tan llena de poesía, tan llena de todo, cuando Paco en la puerta de Vivaldi, antes de despedirnos todos, recitaba a Oliverio Girondo y eso me llevó de nuevo a esta Isla.

Alsi. Hablando de.

Hoy es viernes.

Mientras tanto cógeme la mano.

 

 

Viernes, 25 de Febrero de 2011 12:43 acrobatas #. Poemalia Hay 1 comentario.

11

20110220200507-utrillo-la-rue-tholoze-1913.jpg

 La Rue Tholoze, de Maurice Utrillo (1913)

- una calle de parís
- un domingo de café y orden
- por dentro y por fuera
- tengo pendiente la lengua
- los pájaros que me despiertan
- un cd para escuchar en el coche
- ahora que viajo siempre en tren de cercanías
- azúcar para unas fresas
- el agua de la piscina
- el aliento al otro lado del teléfono cuando te vas
- los acróbatas siempre volamos a dos palmos del suelo

Domingo, 20 de Febrero de 2011 20:05 acrobatas #. Pour Aujourd'hui II Hay 3 comentarios.

tahrir

20110212113101-tahrir.jpg

Sábado, febrero, sol, viaje relámpago a Madrid en unas horas. Leo uno de los "enfermos erróneos" de Sonia Hernández que me dice que "hay muchos tipos de amor, y cada uno quiere a su manera, depende de las contaminaciones de la publicidad, la literatura o la educación que haya tenido", que me habla de la felicidad del doctor Sköl, que podría ser algún día la de cualquiera, aunque aquí no nieva casi nunca... Amor, contaminación y felicidad para empezar el día desde el estómago. Y, después de recoger la ropa tendida, doblarla, prepararme un zumo de naranja y un café bien cargado... Antes de preparar una mini-maleta en la que no puedo meter líquidos, de abrir los ojos del todo porque en la línea del horizonte veo niebla, incluso antes de que te levantes, abro el ordenador para asegurarme que sigue siendo cierto que Mubarak se fue, que el pueblo tiene un objetivo de esperanza; y leo en facebook a un egipcio que cuenta que hoy se reúnen los jóvenes de El Cairo en la plaza Tahrir para limpiarla y empezar una nueva vida. Hace dos días me parecía imposible. Voy a bajar a comprar el periódico, me gusta que estés volviendo, aunque lea que te vayas.

Sábado, 12 de Febrero de 2011 11:31 acrobatas #. Ensoñaciones del paseante solitario II No hay comentarios. Comentar.

20110208210041-nolde-emil-sunflowers.jpg

Girasoles resplandecientes, de Emil Nolde. 1903.

Volver a escribir en este rinconcito cada vez me cuesta más y no entiendo por qué. Todos los días veo el enlace al blog que tengo en el ordenador y todos los días tengo ganas de darle al enlace para entrar, escribir, compartir, contaros cosas... y, de repente, todo es una montaña. Muy fácil y muy difícil a la vez.

Llevo un rato escuchando una lista de reproducción de spotify con mucha atención porque se han olvidado de poner publicidad cada tres o cuatro canciones... y soy feliz. Escucho ahora mismo bajo el mar a Drexler, él me lleva tan lejos de aquí... Casi al Mar Rojo, como en el mes de marzo. Y sin embargo, estoy terminando el día de trabajo en la misma silla, con ganas de salir de la oficina y cruzar el pasillo que me devuelve a casa.

La semana pasada fue una de las semanas más pletóricas de mi vida. Empezó en miércoles y en el Palau de la Música. Jo, no podía parar de mirar a Quique en el escenario y emocionarme cuando sus ojitos revoloteaban por todo el Palau emocionados. Justo ahora mismo suena en la lista de spotify "Bajo la lluvia". Era nuestro primer Palau de la Música y no podía ser con otro, tenía que ser con Quique. Y no pude ver el concierto como me hubiese gustado porque estuve danzando de un lado a otro del Palau, trabajando, que era lo que tocaba ese día, pero siempre que podía asomarme al escenario lo hacía con la misma ilusión y la misma atención fotográfica en los ojos. Nunca voy a poder olvidar ese concierto, ni mi "pequeño rock’n’roll".
La semana fue saltando, primero con una cita el jueves para comer que terminó pasadas las doce de la noche y que me dejó una resaca considerable para el día siguiente (aunque también una gran sonrisa). Después, el viernes, la vuelta al trabajo con el concierto de Ariel Rot en Sant Boi. Qué lindo que es Ariel, espero que le gustase el vino que elegimos para camerinos... como me gusta a mi esta canción. Y el sábado viaje a Madrid para presentar en Galileo el nuevo disco de Rafita Pons, para abrazar a Marian. Una emoción detrás de otra... Por eso terminé la semana con un nudo en el estómago, dejando los pasos y las huellas en el Paseo de Recoletos, en Sol y la Plaza Celenque,  entrando a la exposición del Thyssen corriendo para ver a Manet, Klimt, Cézanne, Malévich, Nolde, Sorolla, Pissarro, Sisley, Delacroix... conduciendo los 600km que me devolvían al sofá con el objetivo de poder plantarme en él a partir de las diez de la noche. Y casi lo consigo, porque el reloj marcaba las 22:09 cuando conseguí sentarme después de una ducha calentita. "Recuerdo que te dije: soy un caso extraño. Tan fácil y tan simple y no sé expresarlo."

Hoy creo estar recuperada. Con alguna que otra buena noticia, con mucho arte en la espalda y un correo que me ha abierto los ojitos al infinito. Incluso he conseguido darle al enlace que abre el blog y estoy tecleando lo que no pensé hacer en mucho tiempo. Y tengo ganas de ir o volver, aunque esté sonando ahora mismo la maldita publicidad de spotify... aunque tenga algún que otro fantasma revoloteando aquí al lado.

¡Qué bien!

Martes, 08 de Febrero de 2011 21:00 acrobatas #. Ensoñaciones del paseante solitario II Hay 5 comentarios.

11

20110109112607-anden.jpg

- enero
- café caliente
- arreglar el mundo con una amiga
- como siempre
- o como nunca
- ahora sí que me voy
- sin hacer ruido
- me duele el rojo del fondo
- las canciones que hablan de nosotros
- pero estoy cerca
- casi puedes tocarme desde ahí.

Domingo, 09 de Enero de 2011 11:25 acrobatas #. Pour Aujourd'hui II Hay 5 comentarios.

pintalabios

20101210123704-pintalabios-frantisekkupka-1908.jpg
El pintalabios
Fantisek Kupka
1908
Centre Pompidou, París

Me encantaría saber pintarme los labios dentro de un cuadro de Fantisek Kupka, estirar el cuello hasta 1908, dejar la mente en blanco como entre tus paredes y no dar marcha atrás. Ser parte del fondo azul de tus calles, tan verticales para subirlas en este día de lluvia, tan cuajadas como los recuerdos que no pretendo explicarte. Inclinarme de frente y mirar de reojo al pintor que llama a mi espalda a bocados. Y esos labios serían tan abrigo como el planeta que promete sólo para mi siesta, tan rojos como un quinqué que explota en el viento de su boca.

Y de fondo...

Viernes, 10 de Diciembre de 2010 12:35 acrobatas #. Ensoñaciones del paseante solitario II Hay 2 comentarios.




acrobatasblog@gmail.com 

www.festivalacrobatas.com

Temas


Archivos

Enlaces

www.flickr.com
acróbatas fotos Más fotos de acróbatas

acróbatas
Facebook Twitter Google +1     Admin

¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

Blog creado con Blogia.
Blogia apoya: Fundación Josep Carreras

Contrato Coloriuris
Free counter and web stats