
Pues sí, parece ser que ayer fue mi cumpleaños... y no creo recordar ningún otro tan triste, tan solitario, tan gris... Si, lo se, las cosas han llegado así y no se puede dar marcha atrás, ni cambiar el presente, ni el futuro... pero quería afrontar este cumpleaños con alegría, sol... y nada más lejos de la realidad.
Por fin, cuando toqué tierra y abrí los ojos... ya era demasiado tarde... Estos días a todos nos nubla la vista una pesadilla que esperamos que pase pronto. Ojalá.
Te invito a un café en total disorder, ¿vienes?
P.D:
Soy un nudo de doble lazo al otro lado del puente.