
Hoy he salido temprano a buscar
El País por las calles de Madrid, en sueños. Escuchaba voces que me preguntaban cuándo había llegado, si venía sola... y no contesté ni a una sola de sus preguntas, ni siquiera quise mirarle a los ojos (que siempre hablan más que yo). El otro día leí cosas que no sabía de su vida y por un momento viajé hasta
B imaginándome cada detalle de su estancia allí, con aroma fresco de vida y eco de una poetisa que no es quien yo creía ser (suspiré). Imagino el despertar en esa casa, llena de ilusión... Y cantar todo el día versos de Neruda o canciones de esas malditas que suenan tan perfectas, con tanta magia...
y ¡buenos días, ha salido el sol!... y, ¿vendrás hoy a verme?... y, ¿me acompañarás tú a ver esa exposición?¿Estos días serán así? Nada que ver.
Estaremos viajando con los pies todavía aquí y con los ojos tristes por lo que pueda pasar, que esperemos que nunca pase. La "visita" que tenía prevista este miércoles va a quedar para otra ocasión en la que tenga un poco más de sentido porque cada vez vamos a menos, ¿verdad? Además, creo que ya ni la recuerdas y puede que para tí sea un alivio... Luego andarás pegado a mí como nunca y te rendirás a cada paso que demos por tener y no tener.
Sólo busco una sonrisa, ¿qué te puedo dar?
que el equilibrio es imposible cuando vienes y me hablas de nosotros dos...