
Desde que el viernes pasado embarqué en ese vuelo a Madrid hasta que ayer descendí las escaleras del avión de nuevo en Barcelona han pasado centenares de recuerdos y emociones que cosquillean en mis pies, en mis labios... en mis ojos...
Hemos paseado más que nunca y la casa donde nos alojábamos estaba en la Calle Granada (
siempre estás por ahí, incluso en los nombres de las calles), así que para ir en metro debíamos pasar "
Tirso de Molina, Sol, Gran Vía, Tribunal" y no podía parar de tararear a Sabina... El pisito de la Calle Granada es donde vive el hermano de
R en Madrid, sólo que ya mismo vuelve a Barcelona. Es un piso grande, incluso me atrevería a decir que luminoso en algunas habitaciones... sólo que todo el fin de semana estuvo lloviendo en Madrid o nublado... así que todo parecía un poquito más oscuro. Allí viven ahora mismo cuatro almitas lindas a las que les quiero desear lo mejor, se han portado con nosotros maravillosamente (hay una quinta persona que apenas conocimos pero seguro que también debe ser almita linda) y pasan la vida desconectados del televisor, con tres guitarras, unos vinitos y alegría de vivir... al menos eso es lo que se desprende de sus risas, de sus abrazos, de sus miradas...
Nosotros estuvimos todo el día de arriba a abajo sin parar ni un segundo, así que apenas tuvimos tiempo de disfrutar de su compañía, pero el domingo por la noche llegamos a tiempo para las risas y los vinitos... y entre "Belle de Jour", "Nâo sei", "Vestida de domingo", "Paloma" e incluso "Semilla en la tierra" versionada como nunca... pude sentir que las personas que te rodean son contigo como tú quieres que sean, me refiero a que depende mucho de cómo te portes tú con ellos...
En fin, el fin de semana lo pasamos rodeados de cantautores... Sólo pude escaparme a ver
la exposición sobre el expresionismo alemán que había en el Thyssen... El domingo por la mañana intentamos acercanos al Prado a ver a Durero pero habíamos quedado a las 12:30 en
el rastro y no pudimos entrar... ¡¡¡Había una cola de horas!!! Y bueno... paseamos por el rastro, por la Latina, por la Plaza Mayor... tomamos café
en la cafetería de El Corte Inglés... el que está justo en Callao... Increíble las vistas que hay en esa cafetería... En serio, si alguien tiene oportunidad de estar cerca... que mire Madrid desde ahí o desde la Casa Granada.
Compré algunos libros y poco más...
Madrid es una ciudad preciosa... Nunca me quiero regresar...
Foto: Madrid desde la Cafetería de El Corte Inglés, en Callao.