
He perdido ya la cuenta de a cuántos conciertos de Jorge Drexler he ido desde que descubrí su música... y paso ya los de dos de mis dos manos... Un total de
11. Me lo perdí este invierno en Barnasants, pero esta vez era especial, muy especial, y el sábado pudimos disfrutar de un concierto lleno de magia, color, elegancia, dulzura... Todavía estaba aterrizando y el ajetreo me sacó un poco de quicio a media tarde, pero todo salió de maravilla y mereció mucho la pena.
Jorge Drexler sigue presentando su
Eco, ahora con más fuerza que nunca después de haber ganado el Oscar a la mejor canción por la BSO de
Diarios de Motocicleta (por cierto, que aprovecho para recomendar la película... ¡Preciosa fotografía! y Gael García Bernal espléndido). Los que le seguimos desde hace tiempo necesitamos ya un nuevo disco, pero entiendo que los que están recién descubriéndole, necesitan verle en directo... así que... ¡qué siga la función!
Vino con un guitarrista valenciano, Huma. No les había visto nunca juntos, a Huma no le conocía... y la verdad es que... entre los dos llenaron el escenario como si de una banda al completo se tratase. Insisto, merece mucho la pena verles en directo.
Poco puedo decir más, tan sólo que espero que vuelva pronto por aquí. Tanta magia de vez en cuando... desborda...