He estado caminando por aquél parque que tanto te gusta y que desde abril tanto me recuerda al
Paseo de los Tristes de Granada. No he ido para nada en especial, tan sólo quería oler un poco las flores mojadas, sentir el sabor a tierra mojada y ver deslizar la lluvia por los tallos y las piedras...
La escultura con aires a
Llimona mojaba sus brazos y sentía como resbalaba todos los malos humos de mi piel y mis labios con su sudor, adormecidos... Entonces he pensado en tí y en la de veces que te he imaginado leyendo en aquél parque, escuchando música por todos los rincones del quiosco y buscando saltamontes con los que molestarme para salir corriendo, o gritar... como cantaba Amaral...
Hay veces en las que incluso te sueño... ¿será porque nunca te ví?
No es que te siga buscando, es que estás en todo lo que me toca.
enganchado a tí
no lo voy a negar
si te digo me quitado
no es verdad
las evidencias no se pueden ocultar
enganchado a tí
se me nota al andar
por la noche o por el día
siempre igual
reconozco no se disimularY Bunbury sonando en las tardes de lluvia...