
Ayer, pese a toda la tristeza, tuve que salir a las ocho de la tarde corriendo del hospital para llegar a tiempo para mirar algunas tiendas en "La Maquinista" porque el viernes voy de boda y todavía no tenía nada para ponerme. No me gustan las bodas "de compromiso", mucho menos cuando es la boda de alguien a quien prácticamente no conoces (tú eres la acompañante de la persona a quien quieren invitar), la boda es en ¡Girona! y he tenido que pedir un día de vacaciones para ir... (Me encanta Girona, adoro esa ciudad, pero cuando voy me gusta disfrutarla, olerla, saborearla...)
Encontré, entre la locura de las rebajas (no soporto la de gente que hay y lo desordenado que está todo), una "minifalda" negra y blanca y un top negro. Si Merche dice que a la boda no tengo que ir ni de blanco (porque así va la novia), ni de negro (porque es de funeral), ni con minifalda y con foulard pues yo todo lo contrario... ¡Porque yo lo valgo!
Además, ayer llamaron a
R porque nos ha tocado un fin de semana en Andorra y uno de los dos días del fin de semana para disfrutarlo en
Caldea... ¡Estoy emocionada! Creo que vamos a escaparnos este fin de semana, así que ya os contaré pero pienso disfrutarlo!