
No me gustan las bodas de compromiso... No me gusta la incomodidad de las bodas que no tienen nada que ver contigo... pero lo peor es ir a una boda acompañando a alguien a quién "se supone" le hace muchísima ilusión ir por el cariño y amistad que les ha unido durante tanto tiempo y que veas a la persona a quién acompañas triste, más triste que nunca y con la melancolía rebosando por cada uno de los poros de su piel. Por mucho que te autoconvenzas semanas antes de la importancia que tiene para tu pareja ir... si ese día las cosas se tuercen, te acabas torciendo tu también.
Ayer fui a la boda de unos amigos de R y la verdad es que fue un desastre a nivel emocional. Yo tuve el bello de punta todo el rato porque el banquete fue en el mismo lugar donde se casó una de mis mejores amigas en Agosto y tenía (y seguiré teniendo pese a lo vivido ayer) tantos buenísimos recuerdos de ese día... que me emocioné imaginado por aquellas mesas la alegría que compartimos todos ese día.
Tuvimos que irnos nada más comenzar el baile y casi huir del asalto de emociones y melancolías por la amistad que hubo y que se fue... quizás por la que ya no volverá, no sé...
De momento, se acabaron las bodas por este año... (ufff, menos mal)...