
Os presento el "Torso Belvedere", una escultura de la antigüedad que se descubre en 1435. Su difusión es nula durante el Quattrocento pero, en cambio, es una de las fuentes absolutas de Miguel Ángel en el siglo XVI. Lo que se encontró es un fragmento, una escultura que no muestra ni cabeza ni manos y que es todo un ejemplo de extraordinaria expresividad, de dinamismo, de fuerza, de tensión, de movimiento... Ahora os propongo un juego, mirad los cuerpos desnudos que pinta Miguel Angel en la Capilla Sixtina, ¿no os recuerdan algo? Son totalmente concordantes, no podríamos entender la Capilla Sixtina sin la aparición de este torso...


Me encanta repasar apuntes y volver a enamorarme de la carrera que he estudiado... Me maravillo ante estas pequeñas cosas y me hacen sentir más viva...