
Es el día cero, saldré al portal, y miraré a los dos lados para ver si queda algo de lo que me prometiste hace tres años, seis meses o dos horas... Quizás me reconozca en los andares, aunque mi melena ya no sea la que te volvía loco y agarrabas con fuerza. Quizás encuentre algo de sol en los poros o de tanto brillo me quede en el aliento de aquella noche en la que susurrabas una canción de Sabina y yo enloquecía bailando hasta el amanecer... como la reina de los bares del puerto, esa que ya no encuentro, a la que ya no me parezco en nada,... a la que no veo ni en sombras...
Es un mes después, dos años después ...pero, ¿qué más da? Saldré a ver si en esa madriguera encuentro algo de color que inspire mis horas y las tuyas, a ver si encontramos una vela que se trague el dolor y nos permita respirar... y ya sabes que a mi nunca me había pasado y quiero que no vuelva a pasar. Y jugaremos a encontrarnos (o reencontrarnos) como si ayer estuviésemos en un abismo y mañana flotásemos en el espacio, pisando hoy tierra firme.
Ojalá todo quede en el polvo de los días y sepa cómo vencer este miedo que me ha dejado atrás. No sé si conseguiré alcanzaros pero lo voy a intentar, con mis canciones, con mis días y mis promesas, mirando al frente y disfrutando del mundo, como en una banda sonora.
Que sí, que sí... que voy...