
Llevo unos días bastante desconectada del ordenador y cuando intento ponerme al día leyendo titulares de días atrás me encuentro con la noticia del fallecimiento de Marcel Durliat. He leído tantas cosas escritas por él, lo han nombrado tantísimas veces en clase, que era una persona muy presente en mi vida de alguna manera. No estoy triste pero siento una oleada de nostalgia.
La notícia la he leído en el Diari Avuí (de Catalunya) de la mano de Xavier Barral i Altet y podéis leerla aquí en catalán. Os traduzco un poco por si os interesa:
Marcel Durliat ha sido un referente para los estudios de historia del arte medieval de Cataluña y uno de los principales introductores del arte catalán en la bibliografía internacional. Doctor en 1962 con una tesis sobre el arte en el Reino de Mallorca, ejerció la cátedra de historia del arte universal en la Universidad de "Tolosa de Llenguadoc".
Durliat es conocido en Cataluña por estudios sobre el arte rosellonés, especialmente por la ordenación (¿se dice así?, traducción literal) que hizo del patrimonio del Rosselló. Un libro suyo sobre pintura, publicado en 1954, inició una serie de volúmenes sobre la escultura románica del Rosselló. De estos libros surgió su volumen sobre el arte románico en el Rosselló del 1958, traducido al catalán después, del que se hicieron varias ediciones.
La actividad de Durliat fue muy efectiva en la defensa del patrimonio rossellonès, por el cual luchó con intensidad. Por ejemplo, por el retorno de las esculturas del claustro de Cuixà, que estaban en Nueva York, y por la reconstrucción del mismo claustro. También es importante su trabajo en la recuperación de las pinturas murales de la iglesia de Casesnoves, descubiertas por el mismo Durliat en 1953, arrancadas y vendidas clandestinamente en 1954 y conservadas después en un museo de Ginebra. Durliat hizo una campaña que consiguió que el conjunto volviese al Rosselló.
También fue el fundador de las "Jornades d'Estudis Romànics de Sant Miquel de Cuixà", que después de 30 años se continúan haciendo cada mes de julio en la abadía. Son unas jornadas que contribuyen a proyectar el arte catalán al mundo.