
"Es un libro escrito en un bar o una cafetería, vamos, estoy seguro, pero no por quitarle importáncia, sino por todo lo contrario, porque tiene el latido de un lugar lleno de gente, con una tele encendida en algún lado que oyes pero no ves, es una conversación íntima en la mesa de al lado, un teléfono que suena en tu chaqueta, un indicio de algo." Esto, quizás, es lo que me llevó a pasear un día entre los libros en FNAC, verlo, pensar en él y llevármelo a casa: "La persona que fuimos", de Lolita Bosch (Editorial Mondadori).
Me ha gustado, sobre todo, la ligereza con la que escribe Lolita Bosch, una ligereza que se agradece, un estar por casa con tus sentimientos más profundos, con tu día a día y aquél pasado que vuelve al presente cada día.
El libro empieza así: "Hoy he soñado esto: G no me quería y yo me sentía sola. Pero además, G insistía en que yo lo supiera: no te quiero, no te quiero, no te quiero. Fuimos. Somos la persona que fuimos. Y la persona que fuimos ha hecho cosas imprevistas, como tomar decisiones que no sabía tomar o quedarse para compartir una convivencia, en ocasiones, extremadamente dolorosa."
¿Alguna vez habéis tenido la sensación de estar leyendo algo preciso en el momento oportuno? Me ha pasado con este libro y con una y mil frases en las que me he visto reflejada, angustiada, feliz y dolorosamente triste. Un libro espontáneo y directo, claro, conciso, dulce y tembloroso.
El capítulo 13 empieza así: "En ocasiones necesito recordar los motivos por los que G y yo hemos decidido separarnos. No porque dude de las cosas que nos hemos dicho, sino porque olvido las conclusiones. Entonces lo llamo, porque G recuerda los pensamientos fijados en el tiempo y yo recuerdo los procesos."
... todo esto para poner de manifiesto que hubo una época, hace ya tiempo, en que ellos dos fueron una misma persona. O eso quisieron creer.
Gracias por la recomendación.