acróbatas

Báilame el agua, úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto, sácame de quicio, hazme sufrir, ponme a secar como un trapo mojado, lléname de vida, líbrame de mi estigma, llámame tonto, olvida todo lo que haya podido decirte hasta ahora, no me arrastres, no me asustes, vete lejos… pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo, toca mis ojos, nota la textura del calor… ¿Por cuánto te vendes? Píllate los dedos, deja que te invite a un café… caliente, ¡claro!... y sin azúcar, sin aliento…

La persona que fuimos, de Lolita Bosch

20070516151142-esc5.jpg

"Es un libro escrito en un bar o una cafetería, vamos, estoy seguro, pero no por quitarle importáncia, sino por todo lo contrario, porque tiene el latido de un lugar lleno de gente, con una tele encendida en algún lado que oyes pero no ves, es una conversación íntima en la mesa de al lado, un teléfono que suena en tu chaqueta, un indicio de algo." Esto, quizás, es lo que me llevó a pasear un día entre los libros en FNAC, verlo, pensar en él y llevármelo a casa: "La persona que fuimos", de Lolita Bosch (Editorial Mondadori).

Me ha gustado, sobre todo, la ligereza con la que escribe Lolita Bosch, una ligereza que se agradece, un estar por casa con tus sentimientos más profundos, con tu día a día y aquél pasado que vuelve al presente cada día.

El libro empieza así: "Hoy he soñado esto: G no me quería y yo me sentía sola. Pero además, G insistía en que yo lo supiera: no te quiero, no te quiero, no te quiero. Fuimos. Somos la persona que fuimos. Y la persona que fuimos ha hecho cosas imprevistas, como tomar decisiones que no sabía tomar o quedarse para compartir una convivencia, en ocasiones, extremadamente dolorosa."

¿Alguna vez habéis tenido la sensación de estar leyendo algo preciso en el momento oportuno? Me ha pasado con este libro y con una y mil frases en las que me he visto reflejada, angustiada, feliz y dolorosamente triste. Un libro espontáneo y directo, claro, conciso, dulce y tembloroso.

El capítulo 13 empieza así: "En ocasiones necesito recordar los motivos por los que G y yo hemos decidido separarnos. No porque dude de las cosas que nos hemos dicho, sino porque olvido las conclusiones. Entonces lo llamo, porque G recuerda los pensamientos fijados en el tiempo y yo recuerdo los procesos."

... todo esto para poner de manifiesto que hubo una época, hace ya tiempo, en que ellos dos fueron una misma persona. O eso quisieron creer.

Gracias por la recomendación.

Miércoles, 16 de Mayo de 2007 15:11 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura.

Comentarios » Ir a formulario

No hay comentarios

Añadir un comentario




No será mostrado.






acrobatasblog@gmail.com 

Temas

Archivos

Enlaces

ArteHistoria

Bloggeando

Bon Voyage

Cahiers du Cinema

En Directo

Ensoñaciones del paseante solitario

Está sonando

Lettura

Miscelánea

Photo

Poemalia

Titulares

www.flickr.com
acróbatas fotos Más fotos de acróbatas

acróbatas Free counter and web stats