
"Todos tenemos una vida que nos gustaría vivir o de la que estamos intentando escapar".
Me ha gustado el movimiento de la película, del pasado al presente y del presente al pasado, los ojos de Nawja y de Nausica, la mirada de Luis Tosar... es una película que te invita a comprartir escenario con los personajes, que te invita a opinar. La cámara se mueve, entran intrusos en escena, se hacen diagonales entre planos, reacciona.
"Al finalizar una noche de verbena, Celia (Najwa Nimri) fracasa en su intento de suicidio en las vías del tren. Su vida ya no volverá a ser la misma. Esa misma noche y en un lugar próximo, es violada y asesinada una adolescente. Un policía, Miguel Ángel (Luis Tosar), empezará a investigar el caso. La investigación le llevará hasta Celia y Agustín (Daniel Giménez Cacho), su marido. También hasta las dos hermanas de Celia: Carmen (Mentxu Romero) y Ángela (Aida Folch). Celia no recuerda ni su intento de suicidio ni los motivos que la llevaron a hacerlo. Nota el vacío en su memoria y tiene el sentimiento de que su persona se ha desdoblado en dos. Convive con su locura y lucha por recuperar la lucidez. En sus investigaciones, Miguel Ángel se acerca cada vez más al entorno de Celia. Pero de quien realmente sospecha es de Agustín, el marido de Celia. Miguel Ángel también está pasando por momentos personales difíciles que le sitúan al límite de algunas cosas, incluso de la legalidad. El policía canaliza en la investigación su propia frustración y termina por ver reflejada en Celia su propia inestabilidad mental y emocional."