acróbatasBáilame el agua, úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto, sácame de quicio, hazme sufrir, ponme a secar como un trapo mojado, lléname de vida, líbrame de mi estigma, llámame tonto, olvida todo lo que haya podido decirte hasta ahora, no me arrastres, no me asustes, vete lejos… pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo, toca mis ojos, nota la textura del calor… ¿Por cuánto te vendes? Píllate los dedos, deja que te invite a un café… caliente, ¡claro!... y sin azúcar, sin aliento… |
![]() |
||||
|
Liviana![]() ¡Qué distintos son los años! De un verano a otro pueden pasar tantas cosas que, de repente, aterrizas un 4 de agosto, miras el combustible, echas la vista atrás y el vértigo hace que respires dos veces antes de seguir adelante, aunque intentes dejar el depósito lleno (por si acaso). Hoy hace justo un año era todo tan distinto. A esta hora salía de trabajar para llegar a casa, secar ropa, hacer maletas y salir de madrugada hacia La Puebla de Don Rodrigo, con olor a planes, langostinos de valtriguero y a pescaito frito. Tenía planes, un hotel de cinco estrellas esperándome el pueblo (nada mejor que dejarse cuidar por los papis), otro de menos estrellas en El Puerto de Santa María... Chapuzones entre nubes, lecturas que nos entretienen los días, más de 2000 Km en dos semanas... y estar regresando haciendo escala en Xàtiva para dar un abrazo a Pancho, Antonio, Jaime, Pedro y Olga entre bambalinas y ver el concierto de Sabina de una noche de verano. Llevo toda la tarde tumbada en la cama, primero echando una merecida siesta después de una mañana de sol y playa (que bien es estar bien, ¿verdad, Moni? y "es guay"), después sumergida en la vida de Marta Pérez Martín y su "Una piedra roja, una piedra azul, una piedra amarilla". El otro día me preguntaron qué estaba leyendo (cuando llevaba pocas páginas del libro) y dije que un libro triste. ¡Qué equivocada estaba! El libro de Marta no es un libre triste, es una lección de VIDA como pocas voy a encontrarme nunca. Marta viaja, Marta siente, Marta vive, Marta sueña, y se enfada, y se come el mundo, y se deja arrastrar, y se siente mal y otras veces bien, y se engorda y adelgaza, y cree en las personas que le rodean, y vuelve a viajar. Baila, estudia, mira, observa, camina, escribe cartas pensadas (no escritas), escribe e-mails, lee, mira películas, ama, se siente triste, y vuelve a viajar y a sentir y a soñar. ¡Estoy tan contenta de haber dado con su historia! Estoy acabando la tercera parte del libro y no quiero que nunca se termine, quiero saborear bien cada una de sus palabras, cada uno de sus viajes y cada historia que cuenta. Este verano está siendo tan raro... y ¡ya estamos a 4 de agosto! ¡4 de agosto! ¡Madre mía! No tengo planes más allá de una cena esta noche con Mónica y Sonia, un proyecto de día de playa el lunes y una escapada a Pals con dos de mis princesillas, tres días, pero eso es lo de menos. No se si eso es triste o no. Me encanta tener la sensación de empezar un nuevo día sin saber qué va a pasar, sin tener nada planeado, sin saber si voy a empezar anclada en la playa y acabaré viendo una película, leyendo un libro o escribiendo un e-mail para contar estrellas de madrugada. Creo que hacía tiempo que no me sentía así de liviana, como el agua. Comentarios » Ir a formulario
A mí también me pasa lo mismo que a ti. Siento que las cosas han cambiado un montón de un año a otro. Casi nunca tomamos conciencia del presente que vivimos, y así, va pasando el tiempo... Después, llega el momento en que decimos "¡Cómo han cambiado las cosas! ¡Parece mentira!".
Por otra parte, buscaré el libro de la vida de Marta. Me has convencido de que pueda ser una buena lectura. Y decirte que es muy sano eso sentirse liviano; disfrutarás todo de una forma más natural. Besos. Fecha: 05/08/2007 12:25.
Es cierto, este verano está siendo un poco tonto... Pasan los días sin que uno se de ni cuenta, a veces estás triste, a veces alegre... sin saber muy bien porqué, como Marta, como Fran... Tal vez sí sabemos el porqué, el motivo de nuestro estado anímico, pero preferimos bordearlo en lugar de sumergirnos de lleno dentro de él.
Besitos veraniegos -y somnolientos- Fecha: 05/08/2007 17:23.
ayssss..qué bien se está cuando se está bien, verdad? jejeje..sip..la playa es guay ;)) cuando repetimos?
un beso mi morena! Fecha: 05/08/2007 19:27.
...el mío también está siendo un verano muy raro... Pero hay que reconocer que la incertidumbre a veces es un aliciente para la vida, no?
Un beso Fecha: 06/08/2007 20:00. |
acrobatasblog@gmail.com Temas
Archivos
EnlacesArteHistoria
Bloggeando
Bon Voyage
Cahiers du Cinema
En DirectoEstá sonando
Lettura
MisceláneaPhotoTitularesOtros
|
||||