Báilame el agua, úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto, sácame de quicio, hazme sufrir, ponme a secar como un trapo mojado, lléname de vida, líbrame de mi estigma, llámame tonto, olvida todo lo que haya podido decirte hasta ahora, no me arrastres, no me asustes, vete lejos… pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo, toca mis ojos, nota la textura del calor… ¿Por cuánto te vendes? Píllate los dedos, deja que te invite a un café… caliente, ¡claro!... y sin azúcar, sin aliento…
tu boca, el epicentro, adicto, vigas de madera, últimamente, collage, tendido al sol, belle de jour, vestida de domingo, salvar esta canción, la guasa, through the light...
La música de Paco Cifuentes es luz, sol, libélulas, verde, caricias, un despertar entre sábanas blancas, rojo, muy rojo, marea, barca, una copa de vino, sal, una isla, ron, Cádiz y el Puerto de Santa María, sexo, un café a las doce, un vinilo girando en un tocadiscos, una mano que acaricia, y que araña, un beso robado, La Maga perdida en París, una terraza de la Gran Vía, un aterrizaje de emergencia, el humo de un amanecer, una puesta de sol, un faro que te guía, un viaje para planear, un cigarrillo y el Libertad 8, un poema roto, una maleta doblada, una canción susurrada al oído...
No me canso de escucharle, hoy ha vuelto a Barcelona para regalarnos sus canciones y su magia. Esta vez, en la Sala Monasterio, un lugar acogedor, de los más bonitos de la ciudad. Ha sido corto. Bueno, no lo ha sido pero me lo ha parecido. Lo que sí que ha sido es un placer. Ojalá vuelva pronto. Y el invitado también ha sido una gozada, una vez más, un lujo poder escuchar a Rafa Pons.
Y es que hay frases en las que me quedaría a vivir...
"Con la de trenes que tienen la culpa del sur contigo. La de promesas que no son ni van conmigo. Con la idea de que siempre hay alguien que te inspira, que llega a tu casa y tumba por fin boca arriba te aniquila, te hipnotiza y afirma quererte porque si, y te pide por ahora no te muevas de ahí". (Collage)
"Se va la noche, no tengas prisa,quédate a desayunar. Si nos echamos de menos te llevo de puntillas a cualquier portal. Y asi es como empiezo a soñarte en la casa, vestida de domingo en zapatillas y pijama. Cuando faltas yo te busco sin saber donde encontrarte. No conozco ni pretendendo conocerte los secretos. Siempre tan cerca del capricho de esperarte, sin dejarnos de la mano casi nunca en este viaje." (Vestida de domingo)