
Invierno sin frío y con banda sonora de Karaoke & Pons, anuncio de los 40 años de Soledad y empezar a echar de menos a Fontseré. Tuvo un banco para huir una tarde con 13 rosas en Cadaqués y sabor de peces de Guadiana. La Alhambra maravilla y aquí golpeamos a Gaudí. Unos vienen a cantautar y otros celebran los 300 de Salzillo en Murcia. Vemos retratos del siglo de Picasso y huelo a 29 pisando Amsterdam mientras Llach canta en Vergés.
Primavera de Pudor y recuerdos de Los Planetas en un Peugeot azul. Etiqueta Negra entre las manos celebrando Sant Jordi y leo los domingos a Vicent. Mamá por tres días cuando fue obsesivamente Modigliani y vimos a Marat-Sade en Barcelona con Castillos de Cartón por toda la casa. Fué báilame el agua una vez más y La persona que fuimos. Fué un Palau que reza a Ariel Rot, una noche en el hospital y un viaje a Madrid para reencontrarnos.
Leo Rousseau, empieza el verano con sol en la Plaza del MACBA y aire fresco Bajo las estrellas après Sant Joan. Me empapo en Bikini, volamos Dos pájaros en Terrassa y cantamos con El Cantante. Desnudarme en una casa rural para 7 y celebrar mi primera vez en la Opera. Pals con dos almitas para el dolor pero me ahogo, me cuesta... y me alivio con las piedras de Marta. Caótico Medem, un anochecer en La Puebla y Nubosidad Variable.
Otoño cuesta arriba para que Nunca me abandones. Los Carteles en La ciudad de Sylvia y la de los Mataharis. Quique multiplicándose por 7 da paso al mes más difícil. Marta y Esther se visten de blanco mientras nos dejamos las muelas en el dentista (en el año que hace 10). Barcelona (un mapa) y, en la carretera, bajo la lluvia... mil horas. Noviembre trae las avionetas de Otto, un Mundo para Millás y una Torre para Fernando. En diciembre... todo llegará. Suena, con El corazón helado, a cascabeles inconscientes. Huele a Fès. Preparo un despegue desde Apolo y un aterrizaje en tu cama, como el día que fue, un año más.