
"La protagonista de esta historia, Sílvia Reixart, vive atrapada en un mundo dominado por las más rancias convenciones burguesas, encorsetada entre las cuatro paredes de un negocio familiar, y la única salida de este asfixiante ambiente parece ser la escritura. Hasta que, en la Barcelona de principios del siglo XXI, descubre el amor y de la mano de un pintor en alza se embarca en una tormentosa relación que la llevará más allá de todo prejuicio y le mostrará el fondo del abismo. La intensidad de su pasión difuminará los límites entre la ficción y la realidad.
Mientras, su obsesión por la vida del pintor Caspar David Friedrich (1774-1840) empieza a plasmarse en una novela cuyo protagonista se alza en símbolo de un romanticismo fogoso que desafía toda norma social y que actúa como correlato irónico de la propia existencia de Sílvia.
Mediante un equilibrado juego de contrapuntos, Ada Castells ha construido a la que sin duda es su más original y mejor novela."
Llega a mis manos nada más bajarme del tren más largo del mundo, con los ojitos brillantes de no haber dormido nada y la piel recién estrenada... Me mira atento todos los días desde la estantería, no da tregua. De repente, un día de comienzo de año lo arropo entre las manos después de haber estado toda la noche cubierta hasta las cejas por una manta. No había leído el argumento, pero él quiso que lo leyera... y ahí estaba para mi.
Me llamó la atención esa mujer de espaldas mirando el horizonte, el infinito... me recordaba tantísimo a Friedrich... Y, en efecto, parte de la historia es la suya. En realidad, este libro es la historia de dos románticos hasta la médula... Sílvia y Caspar David. Es un libro con muy buen ritmo y con momentos inolvidables.