acróbatas

Báilame el agua, úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto, sácame de quicio, hazme sufrir, ponme a secar como un trapo mojado, lléname de vida, líbrame de mi estigma, llámame tonto, olvida todo lo que haya podido decirte hasta ahora, no me arrastres, no me asustes, vete lejos… pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo, toca mis ojos, nota la textura del calor… ¿Por cuánto te vendes? Píllate los dedos, deja que te invite a un café… caliente, ¡claro!... y sin azúcar, sin aliento…

Lo raro es vivir, de Carmen Martín Gaite

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"'Desde que el mundo es mundo, vivir y morir vienen siendo la cara y la cruz de la misma moneda echada al aire, pero si sale cara es todavía más absurdo. Para mí, si quieren que les diga la verdad, lo raro es vivir', comenta uno de los personajes de esta historia.

De hecho la protagonista y narradora, una chica de 35 años que acaba de perder a su madre y busca un difícil acuerdo entre las heridas del pasado y la sed de presente, a lo que se enfrenta sobre todo es a la extrañeza de seguir viva y manteniendo abierta la curiosidad ante lo inexplicable.  Una curiosidad atizada continuamente por los dispares personajes secundarios que jalonan el relato y que van dando pie al discurso quebrado de esta aguda, contradictoria y delirante joven.

Tras una etapa en que cultivó el rock y se enfrascó en amores tempestuvosos, se entrega ahora, para huir de sus propios enigmas, a investigar los de un extravagante aventurero diocechesco cuyos embustes rozan el patetismo. Esta pesquisa de archivo provoca la que se le va imponiendo -lo quiera o no- sobre la propia infancia, las relaciones entre sus padres y los sentimientos que la mantienen cada vez más unida a un singular arquitecto, con quien convive.

Carmen Martín Gaite ha escrito una novela sencillamente magistral, con esa capacidad suya tan peculiar de trascender lo cotidiano y manejar sutilmente la prosa, sometida en esta ocasión a una vuelta de tuerca aún más audaz: la apuesta por el absurdo.

Los sueños rotos, la mentira, el dolor de la muerte, la suspicacia ante la maternidad o la búsqueda del amor son el telón de fondo sobre el que se perfilan unos diálogos trepidantes y empapados de actualidad."

Lo compré, o bien justo en el momento de comprar "Nubosidad variable" o bien justo en el momento de acabar de leerlo, ahora no recuerdo bien. Lo empecé en septiembre pero no me hice con él, recuerdo que era época de exámenes y estaba un poco distraída... Este libro merecía una lectura concentrada y por eso pensé que sería ideal para que me acompañase en mi aventura manchega.

Lo abrí en el tren, el miércoles pasado, y lo terminé el sábado por la mañana, en la plaza de la Iglesia de la Puebla de Don Rodrigo, mientras esperaba a que el sol calentase un poco y se fuese la niebla. Desde allí también envié algún mensajito lleno de bufandas de colores, hablé con Eli largo y tendido por teléfono y me quedé embobada un buen rato mirando a las cigüeñas hacer su nido en el campanario de la iglesia.

Es un libro increíble, maravilloso. Iba a decir que Águeda es un poquito como yo pero no, soy yo la que es un poquito como ella... y en el fondo me ha embaucado. Y sí, ya sé que casi siempre os digo lo maravillosos que son los libros que leo... pero es que, de verdad, este lo es. Cómo no va a serlo con este comienzo...

 "Hay veces en que lo normal pasa a extraordinario así por las buenas y lo notamos sin saber cómo. De entre la sucesión no contabilizada de gestos, movimientos y vislumbres que van engrosando la masa amorfa de lo cotidiano, se separa de los demás uno de ellos, aparentemente insignificante, y salta como la nota discorde de un pentagrama, se queda resonando por el aire con zumbido de moscardón, qué pasa, ha habido una avería o esto significa el comienzo de algo nuevo, nos miramos las manos, las rodillas, qué es lo que se ha transformado, hacia dónde enfocar la atención, no sé. Y sobreviene el miedo o la parálisis."

Cuántas veces no me habré tocado la cara, mirado las manos y los pies, frotado los ojos... pellizcado el brazo... justo en ese momento que Carmen Martín Gaite describe como nadie podría hacerlo: "se separa de los demás uno de ellos, aparentemente insignificante, y salta como la nota discorde de un pentagrama, se queda resonando por el aire con zumbido de moscardón,...".

Y millones de frases puntiagudas y certeras:

 "Me ha pasado muchas veces, en época de nudos, no ser capaz de reconocer luego que se han deshecho sin invervenir yo".

Y yo seguía leyendo mientras mamá, que no me ha dejado sóla ni un segundo, me decía que tendría que dejar esa mala costumbre de llevar el lápiz conmigo siempre que leo porque acabo por subrayar demasiado y el libro se queda feo... pero esa costumbre no voy a poder quitarla de momento.

Recomendadísimo.

Martes, 29 de Enero de 2008 18:52 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura.

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Autor: Marian

Jajaja, ¿Sabes? Lo compré hace unas semanas junto a 2 ó 3 libros más que llamaron mi atención... tengo muchas ganas de leerlo :)

Yo tampoco sé leer un libro sin subrayarlo, qué se le va a hacer...

Fecha: 29/01/2008 19:04.



Autor: marta

cómo se que te gusta mucho quique y que te enteras de todo muy rapido me gustaria que me explicaras si sabes si el concierto del dia 15 es en butaca? es que he visto que es en un teatro.

Fecha: 29/01/2008 19:33.



Autor: acróbatas

Sí, Marta, entradas numeradas!!!! Un besito a las dos.

Fecha: 29/01/2008 19:40.



Autor: esdepp

"Desde que el mundo es mundo vivir y morir vienen siendo la cara y la cruz de una misma moneda echada al aire, pero si sale cara es todavía más absurdo. Para mi, qué quieren que les diga, lo raro es vivir"

libro maravilloso, claro!

un saludo acróbata!

Fecha: 29/01/2008 21:13.



Autor: Lara

Yo estuve unos años flipando con esta mujer, y recuerdo perfectamente lo que disfruté con Nubosidad variable, cuando vivía todavía en casa de mis padres y escribía cartas, muchas cartas, incluso a la gente que vivía en la misma ciudad que yo. Me has traído de pronto todo ese olor y esas paredes, y aquellos años. ¡Qué bien que la hayas disfrutado así! Un beso muy fuerte.

Fecha: 30/01/2008 02:15.



Autor: Justo

Pues queda pendiente... aunque entre las pelis pendientes, y los libros pendientes... mucho pendiente veo yo jejej

Un besazo

Justo

Fecha: 30/01/2008 08:50.


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