
"Basada en la novela del mismo nombre de Gabriel García Márquez, la película cuenta la historia de Florentino Ariza y de Fermina Daza. Ambos están perdidamente enamorados, pero la difícil condición social de Florentino hará que Fermina decida casarse con un doctor acomodado y de buena familia. Florentino, desolado, se centrará en sus negocios personales e intentará hallar consuelo en distintas mujeres. No obstante, su corazón siempre pertenecerá a su querida Fermina."
Tenía ilusión por ver a ver esta película porque soy muy fan de Gabriel García Márquez y tengo un cariño especial hacia ese escritor porque fue mi primer ídolo literario... hasta tal punto que leí casi todas sus novelas en un corto espacio de tiempo después de leer Cien años de soledad, la que marcó una etapa de mi vida, en plena adolescencia (uf, queda un poco lejos, la verdad...).
La ilusión con la que entré en la sala de cine se fue difuminando y al final, tras más de dos horas frente a la pantalla, quedaba bien poco de ella... Una se siente un poco impotente al ver cómo desaparece toda la magia que había imaginado leyendo un libro cuando alguien decide poner ambiente, caras, ojos, boca, sexo, piernas y ropa a los personajes a los que tú has dado vida en tu interior. Pues la verdad es que me he quedado un poco helada y con la película perdí un poco de todo aquello que me hacía flotar por dentro en aquellos años. De todos modos, no voy a ser fatalista, no está tan mal... pero tampoco está tan bien como me hubiese gustado.
¿Lo mejor? Para mí... Unax Ugalde, del que me quedé absolutamente enamorada de sus ojitos después de Báilame el agua y que consigue animar mis tripas una tarde de sábado cualquiera en un cine escondido dentro de un centro comercial.