
"En Beirut, cinco mujeres se reúnen en un salón de belleza, un microcosmos altamente colorista y sensual. Layale ama a Rabih, pero es un hombre casado. Nisrine es musulmana y tiene un problema de cara a su próxima boda: ya no es virgen. Rima está atormentada porque se siente atraída por las mujeres. Jamale se resiste a envejecer. Rose se ha sacrificado por cuidar de su hermana mayor. En el salón de belleza, los hombres, el sexo y la maternidad se sitúan en el centro de sus conversaciones íntimas y liberadas, entre cortes de pelo y depilación con una pasta caramelizada de azúcar, agua y limón."
El viernes pasado tuve una cita con Txus. Ella es mi peluquera (lo fue primero de Laia) desde hace unos meses y con ella he descubierto lo que es llegar a la peluquería después de un día de agobio para que te sienten en un sillón rojo, estires las piernas, te quites los pendientes, empiecen a lavarte suavemente el pelo, con mucha espuma y olores increíbles... y acabar con un masaje de esos con los que te rindes al mundo (es un poco erótico, ¿verdad?). No sé cómo lo hacen pero salgo de allí con la sensación de estar mejor en todos los sentidos e incluso guapa.
Vi el cartel de Caramel un día de estos, por la calle... Es uno de esos carteles (con título azucarado incluido) que me llevan hipnotizada al cine aunque no sepa bien qué voy a ver. ¿Habéis visto qué luz entra por esa ventana? Una ventana de verano, con el sol escondiéndose y la persiana dejando ver lo justo, lo increíble... Estoy imaginando el ruido que hace cuando la abres y, de repente, te sientes descubierta y la dejas caer, y te escondes... Yo me escondía en la preciosa sala del cine Alexandra el miércoles, con el abrigo puesto porque tenía frío y los ojos abiertos a la historia de estas mujeres. Es increíble descubrir la película exacta en el momento ideal, aterrizar un miercoles por la tarde en una sala de cine, sola, salir de allí y pasar por la playa a coger aire...
Layale es una mirada, dos ojos enormes y llenos de palabras; es un coche viejo lleno de ilusión y pasta caramelizada de azúcar. Nisrine es alegría contagiosa, es aventura y planes, Julie Pompidou... apenas puedo creer que algunas mujeres tengan que hacer estas cosas..., toda una historia por dentro. Rima es esa sensualidad erótica de la que os hablaba en mi aventura del viernes pasado en la peluquería, podrían haber sacado mucho más jugo a su historia. La hsitoria de Jamale consiguió asfixiarme por un momento. Y, la que más me emocionó, la historia de Rose y Lili... porque quiero que veas ese mensaje en el cristal de la puerta y vengas a tomar un café algún día...