
"Risas, humor (negro, escatológico, subido de tono…), polémica, palabrotas e insultos, monólogos interminables, onomatopeyas impensables… Y así hasta poder llenar líneas y líneas de texto sobre una de las mentes teatrales más conocidas de nuestro país. Desde luego, todo un despertador de emociones. O lo amas o lo odias. Para Rubianes no hay nunca punto medio.
Vuelve (por fin) a los escenarios barceloneses para mostrarnos su última obra, La sonrisa etíope, lo que nos resultará extraño después de tantos años de Rubianes solamente.
En La sonrisa etíope Rubianes utiliza como excusa sus frecuentes viajes al continente africano (y famosos, es difícil no conocerlos ya que en casi cada aparición televisiva los nombra) para ofrecernos un nuevo más de lo mismo: diversión en forma de carcajadas. Sus vivencias en el hemisferio sur, desde su peculiar punto de vista, serán el hilo conductor de este nuevo monólogo, que, a diferencia de lo que estamos acostumbrados y acostumbradas contará con otras personas sobre el escenario.
Y es que esta vez Pepe cuenta con la colaboración de cinco bailarinas etíopes, coreografiadas por Melaku Habtegebriel del Teatro Nacional de Addis Ababba, que le darán un toque de exotismo y un punto de ruptura a la actuación tradicional de este artista."
A Rubianes, realmente, le amas o le odias. Yo le amo. Le amo porque me hace reír como nadie con un humor inteligentísimo. Además, me vuelve loca cuando se pone en jarras y su sonrisa, sobre todo, su sonrisa.
El miércoles pasado ahí estábamos, en el Club Capitol de las Ramblas, Laia, Moni, Lola, Nahuel y una servidora. A mi me tuvieron que frenar porque mis risas de los primeros cinco minutos parece ser que llegaron a toda la sala... La mayoría habíamos visto "Rubianes, solamente", todos conocíamos el humor de Pepe y todos salimos con una sonrisa de oreja a oreja. Merece muchísimo la pena ir a verle, no os defraudará.
Eso sí, la próxima vez quiero ser elefante o hiena, el león me supo a poco :)