Báilame el agua, úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto, sácame de quicio, hazme sufrir, ponme a secar como un trapo mojado, lléname de vida, líbrame de mi estigma, llámame tonto, olvida todo lo que haya podido decirte hasta ahora, no me arrastres, no me asustes, vete lejos… pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo, toca mis ojos, nota la textura del calor… ¿Por cuánto te vendes? Píllate los dedos, deja que te invite a un café… caliente, ¡claro!... y sin azúcar, sin aliento…
La tarde no acompañaba... Llovía como hacía años que no lo hacía por aquí y mi casa empezó a inundarse por momentos y a llenarse de goteras. ¡Un horror! Cacerolas y toallas por todas partes, yeso del techo en el suelo... en fin, una pesadilla. Aún así, allí estuvimos puntuales, en la Casa Gran de Gavà, para ver a Miguel Ángel Bueno. Yo le había visto alguna canción en directo en alguna jam y había escuchado su maqueta pero no había visto ningún concierto suyo... y la verdad es tiene una capacidad para atrapar que pocas veces he visto en alguien que lleva tan sólo unos meses tocando en directo.
Miguel Ángel dice que sus canciones siempre hablan de amor, desamor y "otras cosas"... La verdad es que en cada canción puedes encontrar un momento inolvidable y, después, una tiene sus preferidas... "Marionetas" y "El círculo polar" ya me habían enganchado y "Canciones para la línea azul" y otras de las que no recuerdo el nombre ya se quedaron conmigo por mucho tiempo.
Espero que le vaya muy bien... La semana que viene, el 21 de mayo, estará en l’Astrolabi de Barcelona y pronto también estará en Madrid. Yo le deseo mucha suerte y, si tenéis un momento, no dejéis de visitar su myspace y escucharle.