acróbatas

Báilame el agua, úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto, sácame de quicio, hazme sufrir, ponme a secar como un trapo mojado, lléname de vida, líbrame de mi estigma, llámame tonto, olvida todo lo que haya podido decirte hasta ahora, no me arrastres, no me asustes, vete lejos… pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo, toca mis ojos, nota la textura del calor… ¿Por cuánto te vendes? Píllate los dedos, deja que te invite a un café… caliente, ¡claro!... y sin azúcar, sin aliento…

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en las palabras ajenas es dónde mejor encuentro las propias

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Cabeza de mujer (La Lectora: Dora Maar), Pablo Picasso.

Yo nunca había leído ningún cómic. Bueno, desde pequeña no leía ningún cómic. Este verano cayeron en mis manos dos, los dos muy distintos, nada que ver. Principios básicos de astronomía fue uno de ellos. Pequeñito y maravilloso. Me sentía un poco intrusa al meter mis narices en los sentimientos que despertaron todas esas canciones de Los Planetas en el día a día de Juanjo Sáez, el autor del cómic. Es increíble cómo hacemos nuestras todas esas historias con forma de canción, como si desde un principio estuvieran hechas a nuestra medida y tuvieran sentido por y para nosotros. Porque yo también he viajado por el sol, he probado eso, he pasado por el Amador... y he vivido nuevas sensaciones, he llorado con segundo premio, viví la playa en pleno invierno y me perdí en corrientes circulares en el tiempo (en las que todavía sigo girando). 

Después (o antes, no recuerdo) leí un libro que tomé prestado de casa de Rafa y que llamó mucho mi atención por su título. Paisaje pintado con té, de Milorad Pavic, una historia que decía poder leerse como un crucigrama, horizontales y verticales. Yo opté por leerlo como siempre he leído los libros (a excepción de uno, Rayuela, que he leído de arriba abajo, saltando y volviendo atrás, por encima y por debajo... varias veces). Empecé bien, pero creo que acabé perdiéndome entre tanto cruce. Quizá no fuese el momento adecuado para leerlo.

También leí La dama de Wildfell Hall, de Anne Brontë, un libro que me dejó una sensación incapaz de describir, algo así como amorodio. Denso e inquietante a la vez.

Terminé el libro de relatos, Malas influencias, de Sergio del Molino, en un viaje en furgoneta de Torreperogil (Jaén) a Madrid. En los libros de relatos siempre acabo por marcar mis preferidos (para volver a ellos en un futuro). "Aurora" (tan pequeñito y tan "dardo certero"), "Las putas feas" o "Malas influencias" son auténticas joyas.

A mis manos llegó un libro al que le tenía muchas ganas porque hace dos años ví su adaptación al teatro de la mano de Fernando Bernués: Carta de una desconocida, de Stefan Zweig. Recordé los versos de Luis García Montero, esos que dicen:

"Si alguna vez la vida te maltrata,
acuérdate de mí,
que no puede cansarse de esperar,
aquél que no se cansa de mirarte".

Precisamente, de Luis García Montero he leído la maravillosa biografía que ha hecho de Ángel González: Mañana no será lo que Dios quiera.
.
El pez dorado, de J.M.G. Le Clézio. Llevaba días leyendo en todas partes sobre este autor y yo todavía no había leído nada. Me llevé a casa la historia de Laila y, conforme pasaba las páginas, tuve la sensación de saber todo lo que iba a contarme el autor antes de leerlo. No va a ser uno de los libros que recuerde con el tiempo.

Y entonces llegó Khaled Hosseini. Cometí el error de ver la película sin haber leído antes el libro. Cometas en el cielo consiguió el giro en el camino que andaba buscando desde hacía mucho tiempo. Me da un poco de rabia reconocer que quise verla para escuchar su banda sonora (la de Alberto Iglesias). No puedo explicar por qué tardé tanto en verla, por qué tuvo que ser este verano, un domingo cualquiera a una hora en la que normalmente no se ven películas, sola en casa. Ahí estaban Amir y Hassan, sobre todo estaba Hassan, a kilómetros del lugar en el que me dejó Marjane Satrapi con su Persépolis días antes, pero tan seguidos en mi tiempo que asustaba.
Pocos días después de ver esa película fui a buscar Mil soles espléndidos, del mismo autor que Cometas en el cielo. Supe que me gustaría antes de abrir la primera página del libro, ahí estaba Herat (y también Kabul). Y yo he estado leyendo durante todo el verano todas las noticias que venían de allí (y de Irán). Pero no sólo eso, estaban Mariam y, después, Laila. Laila en la ficción nació pocos días después que yo. Y sé que siempre llego tarde, pero al menos creo que llego. Ir de su mano a lo largo de las cuatrocientas páginas del libro, tener la sensación de estar aprendiendo con cada uno de sus movimientos ha marcado un antes y un después.

Todo esto en una mañana de domingo soleado en la que no puedo quitarme de la cabeza alguna de las escenas de Elegy (que vi ayer por la noche, por fin) y, mientras sigo el reposo por prescripción médica y espero el momento de las radiografías, escribo estas líneas justo antes de empezar a preparar un solomillo a la naranja.

Domingo, 11 de Octubre de 2009 12:53 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

desnudo femenino de 1910

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 Desnudo femenino, Egon Schiele (1910)
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"Una vez, si mal no recuerdo,
me tenías en la punta de los dedos
".
Corrientes circulares en el tiempo, Los Planetas

"Apoyada en mi pecho duerme. Su respiración me recuerda el sonido de las olas del mar: un agudo corto seguido de un romper grave y largo, con ritmo inevitablemente imperfecto, ligeramente. Me dejo atrapar por su paz. Mi alma se sitúa en ese lugar al que nos lleva contemplar el fuego o escuchar el viento. Ella dice que cuando estoy yo duerme mejor, porque se siente protegida. Lo que no sabe es que es ella, con su cuerpo minúsculo, la que hace que yo me sienta protegido. Mientras Erina duerme, yo miro su cuerpo. Enredada entre sábanas me hace pensar en una modelo de Egon Schiele. Si tú hubieras vivido en 1910, habrías sido la musa de Schiele, resuena en mi cabeza y no tengo muy claro si he llegado a decirlo. Un Schiele en éxtasi hubiera recorrido con nocturnidad tu piel en poseso repaso anatómico. Tu cuerpo ocupa las tres dimensiones de trazos imposibles que ni el propio Schiele hubiera soñado dar. Y de ese modo mis dedos recorren los golpes de pincel que conforma tu piel y me viene a la cabeza que ya tengo más años que los que nunca tuvo el propio Schiele. Trato de comprender lo que encerraba su mente. Y recorriendo con un dedo sus curvas, Erina se despierta y sus ojos desde la ensoñación me miran, y por un momento no es ella sino el mismísimo Desnudo femenino de 1910 (...). Antes de que ella me pregunte si llevo mucho rato mirándola, le tiendo unas medias y le pido que se las ponga. Atiende a mi sugerencia más por curiosidad que por interés. Le pido que se lleve una mano a la nuca, que estire el otro brazo. Ella sonríe divertida sin saber por qué, pero deja de hacerlo al pedírselo yo. Le digo que separe las piernas y la convierto humildemente en Muchacha desnuda tumbada con las piernas abiertas, de 1914."
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Erina, de Daniel Ranz. Ilustraciones de Javier Andrada.
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Cuando un libro cae por casualidad entre tus manos y resulta ser pura magia dorada, entonces sigues creyendo en los encuentros fortuitos, las cosquillas en el estómago, las casualidades, las paredes llenas de fotografías... e intentas concentrar los últimos años perdidos en pequeños dardos hacia el futuro.
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Un libro dulce para que te lo lean bajito, muy despacio. Aún así, sin apenas darte cuenta, cuando lo termines de leer, tus ojos estarán más abiertos que nunca.
Domingo, 11 de Octubre de 2009 11:22 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura No hay comentarios. Comentar.

vive dentro de un cuadro de George de La Tour

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"Y aunque el agua nos separa
y nunca llegamos a tocarnos,
me zambullo, resbalo,
me enrosco y buceo, abro la boca,
y cierro los ojos, reduzco mi espacio al tuyo,
tu mundo, tu agua."
Canción húmeda, Iván Ferreiro

"A su lado, Charles dormía. Charles Baudelaire roncaba, y ella no podía conciliar el sueño. El humo de la vela, de un exótico perfume, murmuraba viejas leyendas orientales hacia el techo, y sus manchas de humedad. Como en una impresión borrosa, impregnando el cielo de estuco de una escritura ininteligible, aquellas caladuras conspiraban con el humo, la noche y los vapores del sueño, desfigurando sus contornos, transformándolos, dibujando destechaduras aquí y allá, fantasmas. Más abajo, entre las sábanas, sobrevivía otro tipo de humedad, un sudor más espeso que la tinta en que se ahogaban ambas pieles, y que poco a poco iba enfriándose. Humedad que no sobreviviría al alba, ni la pequeña llama, ni su luz."

Clara Venus, de Nere Basabe.
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Con ese fragmento empieza la historia de Claire, los enredos entre sus flores, la tinta mezclada con el sudor de sus muslos, el frío pegado a las ventanas de París, las velas evaporándose a lado y lado de la cama, la aspereza de su vientre, las calles del poeta, los cerrojos de los baúles, los destinos inciertos y certeros.
Deberías leerlo con una luz ténue y una copa de vino entre las manos.
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(La maravillosa portada vuelve a ser de Óscar Sanmartín Vargas)
Jueves, 24 de Septiembre de 2009 15:36 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

Persépolis

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"Mi motivación no ha sido escribir sobre mi vida
sino sobre la historia de mi país,
lo que pasó allí durante mi infancia,
sobre la situación política que se vivió".
Marjane Satrapi

Yo también llego tarde.

Persépolis. Mi verano ha estado sentado entre sus páginas. Aunque la lectura fuese rápida, empezara a leerlo y no pudiese parar hasta terminarlo. Porque después me quedé.

Cuando hablo de nuevos países en el mapa, hablo de Irán (por ejemplo).

Martes, 15 de Septiembre de 2009 11:28 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

"Museo de la soledad", de Carlos Castán

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Empezar por el final puede llegar a ser una ventaja. Después de "Sólo de lo perdido" cayó en mis manos "Museo de la soledad" y tuve que aprender a dosificarme porque quería leer muy despacio todos los relatos que se incluyen en él, saborearlos y digerirlos, pensarlos, soñarlos, compartirlos... y todo eso antes de pasar al siguiente. De hecho, me ha pasado más o menos igual con otro libro del que intentaré escribir en breve.

Después de tanta lluvia en esas letras, del roce seco contra una baldosa fría en la espalda, de la nieve cuando sabes que ya no llegas (aunque sea el día), de los trenes con sabor a carmín, del sexo y las fiebres, de las hormigas en el vientre. Después de un lunes y un jueves, entre lugares incandescentes en los que nunca podré poner los pies. Después de los muertos en vida y los que se van por la puerta de atrás. Después de las sábanas, las letras, las canciones de Enrique Urquijo, las mesas robadas y las llamadas de teléfono. Después de todo eso... callo y escucho el paisaje que se mueve detrás de la ventana.

(Ave Madrid - Barcelona, 28 de julio de 2009)

"Siempre que llueve es así. Pocos espectáculos para Elisa como mirar el aguacero desde la ventana, esa cosa tan simple. Apenas empiezan a caer las primeras gotas corre a la cocina para prepararse un té y, a toda velocidad, acude con su taza caliente a descorrer por completo las cortinas y se queda apostada allí, junto al cristal que marca la frontera entre su casa y el mundo, tan cerca y tan lejos a un tiempo del chaparrón; a veces de pie, a veces arrodillada encima de una silla. Pocos momentos tan de ella, porque su vida pasada vuelve siempre de la mano del agua."

De "Casi Marino"

"Ser solitario, piensa, es habitar más que nadie la memoria y el deseo y, en cambio, haber desaparecido hace tiempo de los recuerdos y las ganas de los demás; mucho más que la soledad física, lo que duele es ese estar ausente de todas las conciencias, no vivir en cerebro ajeno, saber que no aparece tu nombre escrito en ninguna agenda."

De "Con sangre entra".

Sábado, 05 de Septiembre de 2009 19:17 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

Ojos de perro azul

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"Entonces me miró. Yo creía que me miraba por primera vez. Pero luego, cuando dio la vuelta por det´ras del velador y yo seguía sintiendo sobre el hombro, a mis espaldas, su resbaladiza y oleosa mirada, comprendía que era yo quién la miraba por primera vez. Encendí un cigarillo. Tragué el humo áspero y fuerte, antes de hacer girar el asiento, equilibrándolo sobre una de las patas posteriores. Después de eso la vi ahí, como había estado todas las noches, parada junto al velador, mirándome. Yo mirándola desde el asiento, haciendo equilibrio en una de sus patas posteriores. Ella de pie, con una mano larga y quieta sobre el velador, mirándome.  Le veía los párpados iluminados como todas las noches. Fue entonces cuando recordé lo de siempre, cuando le dije: 'Ojos de perro azul.' Ella me dijo, sin retirar la mano del velador: 'Eso. Ya no lo olvidaremos nunca.'"

GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

La imagen es de aquí.

Viernes, 12 de Junio de 2009 10:44 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

Pura vida

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"Se fueron caminando por la playa, hacia el coche. En el camino, sólo las estrellas fueron testigos de un beso suave, dulce, lento y de un abrazo envolvente, fuerte, donde sintió su cuerpo poderoso y flexible. Jonás le posó las manos en la cara y se la acarició toda mientras sus lenguas se enlazaban, salían y entraban y se encontraban fuera, separada brevemente su cara de la de él por aquellas manos que había admirado toda la noche.
La acariciaba toda con sus dedos; la nariz, el cuello, el pelo, se lo revolvía despacito, ella pegada como una lapa y abrazada a su espalda, sube y baja de apretones, de caricias, hasta tocarse ambos a la vez, sus caras moviéndose, alejándose, apretándose, las lenguas buscando las gargantas, los recovecos."

Pág. 128
(booket) Planeta
Pura Vida, José María Mendiluce

Ahí, justo ahí, empieza.

Recuerdo cuando leí en tu blog (en el 2004) las referencias al polvo de Mendiluce en Pura Vida. Recuerdo los pequeños fragmentos que dejaste, la media sonrisa que imaginé en tus ojos lectores y las ganas que tuve entonces de leer las cuatro páginas que lo describían. Lo he recordado muchas otras veces pero no tuve el libro entre mis manos hasta hace dos semanas, cuando supe que tenía que salir a buscarlo y llevarlo conmigo al mar.

Después llegó Costa Rica, la humedad, el sudor, los océanos y las playas, los ojos abiertos y encabritados, las ganas de cambiar los mundos que se cierran cada vez más, las ganas de todo. También llegaron Eli y David, los volcanes, las canciones de Bob Marley and The Wailers, las mariposas y mosquiteras, la página 162, las noches sin dormir, las vidas en estado puro, en caliente.

No puedo decir que el final del libro me entusiasmase, pero hay momentos y descripciones, palmos que beber a sorbitos.

Martes, 02 de Junio de 2009 15:51 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

Biografía del hambre

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"Hay que precisar que aquella palabra no era una palabra cualquiera, era la palabra "no", palabra mortal, derrumbamiento del universo. Palabra indispensable, es cierto, pero que desde aquel día en el ascensor neoyorquino nunca he vuelto a pronunciar sin escuchar en mi oído el silbido de una bala. En el Oeste americano, una muesca en la empuñadura de un arma de fuego significaba un muerto: el palmarés de un fusil se leía por el número de muescals. Si las palabras tienen una memoria similar, no hay duda de que la palabra "no" es la que más cadáveres tiene en su activo."

Pág. 129
quinteto (Anagrama)
Biografía del hambre, Amélie Nothomb

Sorprendida por lo que cuenta, es la maravilla de imaginar de qué puede tratar un libro y encontrarte con mucho más de lo que habías esperado. Muchísimo más. He tenido que elegir un trocito de libro para dejarlo como muestra y la verdad es que me ha sido difícil encontrar sólo uno. He dudado bastante y acabo por no estar muy convencida del que acabo de copiar... Un libro que me habían recomendado más de tres o cuatro personas. La verdad es que, después de leer "Ni de Eva, ni de Adán" y "Biografía del hambre", tengo claro que me gusta cómo cuenta las cosas Amélie Nothomb, de una forma tan estricta como dulce, con las palabras justas, precisas. Son libros más bien pequeños, pero no necesita más páginas para contar la historia que quiere regalarnos.

Yo también lo recomiendo.

Jueves, 28 de Mayo de 2009 10:22 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

Retrato del artista en 1956

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"Más que el paso del tiempo, me preocupa ahora, en Barcelona, el paso de la edad. Entonces me obsesionaba la idea de momentos vividos que creía imborrables: mi relación con el pasado era propiciatoria y religiosa, se nutría de una instintiva esperanza de volver a él. Esperanza, por ejemplo, de volver a mayo de 1948. Aún no había formado un sentimiento específico de tiempo y lo suplía con mi experiencia sentimental del espacio - es decir: de las distancias y de las separaciones-, que se adquiere muy pronto."

Pág. 173.
Península.
Retrato del artista en 1956. Jaime Gil de Biedma.

El retrato de un artista a lo largo de un año de su vida, 1956. Su propio retrato, el día a día, las cosas tal y cómo las va sintiendo, cómo las sufre o las disfruta. Sus amigos, sus amantes, sus idas y venidas, sus cosas, sus inquietudes, su día a día. Entré en la poesía de Jaime Gil de Biedma hace mucho tiempo, en su vida he entrado estas últimas semanas, sobre todo después de la maravillosa adaptación musical que está haciendo de sus poemas Alejandro Martínez. Me ha contagiado de su entusiasmo y todo lo que pueda saber de él me sabe a poco.

Las islas de circe, Informe sobre la Administración General en Filipinas y De regreso en Ítaca. Son las tres partes del dietario. Sinceramente, la segunda parte a ratos me aburrió tanto que tuve que acabar por pasar páginas (y no me arrepiento), pero las otras dos, la primera y la última, son tan dulces, tan elegantes, tan auténticas y reales que casi puedes meterte en un bolsillo y recorrer con él los bares, hoteles, camas, paseos, asientos, besos y almuerzos. Casi puedes tocar los mismos árboles que toca, puedes ver los contrastes que te cuenta, sentir las horas de cama cuando cae enfermo. Encontrar a Fernando Zobel, a José Agustín Goytisolo, Carlos Barral, María Zambrano... a Pacífico Ricaport. Encontrarte de lleno con sus poemas, con las preocupaciones por redondearlos y darles ese punto de genio que les daba.

Si os gusta su poesía... queda recomendado.

Martes, 19 de Mayo de 2009 18:28 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura No hay comentarios. Comentar.

La soledad de los números primos

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"Guardaba aquel secreto desde que iba al instituto, aunque nunca le había ocupado el pensamiento más que un momento. Lo tenía apartado como algo en lo que ya pensaría algún día. Y esa noche se le presentó de pronto como un abismo abierto en el techo negro del cuarto, mosntruoso e incontenible. Quiso decirle a Fabio que parase un momento, que tenía que decirle algo, pero él se movía tan lleno de confianza que no se atrevió, aparte de que tampoco lo habría entendido.
Fue la primera vez que eyaculaba dentro de ella, y al sentiro pensó que aquel viscoso líquido cargado de promesas que se depositaba en su cuerpo seco se secaría también sin dar fruto."

Pág. 200.
Salamandra.
La soledad de los números primos, Paolo Giordano
.

"Existen entre los números primos algunos aún más especiales. Son aquellos que los matemáticos llaman primos gemelos, pues entre ellos se interpone siempre un número par. Así, números como el 11 y el 13, el 17 y el 19, o el 41 y el 43, permanecen próximos, pero sin llegar a tocarse nunca."

El 13 de abril estaba llegando a Madrid en tren cuando recibí este mensaje en el móvil: "Vanessa! Tienes que comprarte un libro que me acabo de leer y que se que te encantará, se titula "La soledad de los números primos", de Paolo Giordano. Lo he leído entre ayer y hoy y me siento como si me hubiera bebido 3 cafés, en serio, es maravilloso... Compralo, aunque sea en el corte ingles o en un vips". Un mensaje así no deja indiferente... y menos cuando llega de la persona que llega, que sé que va a dar en el clavo, que va a acertar y que debería ir corriendo a buscar ese libro. (Gracias, una vez más). 

Llegaba a Madrid sin libro, los dos que me había llevado para mis dos semanas de aventuras los leí en los primeros días, los que pasé en el pueblo, así que acabé por ir paseando hasta el fnac de Callao y buscarlo.

Es un libro para saborearlo, para contar las páginas que te quedan para el final cada vez que termina un capítulo y cerrar los ojos deseando que todavía queden muchas. Una historia redonda, que a veces te hace sentir que te cuesta respirar y otras veces es tan deliciosa que realmente te hace disfrutar. Es como si el escritor te estuviese acariciando el pelo todo el rato mientras estás leyendo.

Muy recomendado.

Lunes, 04 de Mayo de 2009 18:15 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 5 comentarios.

Las lagartijas huelen a hierba

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"Esta noche no hay estrellas y el río viejo y la mariposa vieja reposan tranquilos. Una niña azul y un niño sordo cavan una fosa en el jardín".
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Pág. 14.
Lengua de Trapo.
Las lagartijas huelen a hierba, Cristina Sánchez-Andrade.
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Creo que pocas veces he podido tocar un libro, que he podido olerlo, comerlo, saborearlo y rozarlo. Que puedo sentir los aromas que desprende, el tacto ácido de la tierra y el polvo veraniego que riega la cocina de las viejas en verano.
De no haber sido una recomendación, jamás habría llegado a mis manos. Entender un libro con todos los sentidos es algo que no me había pasado nunca, al menos de esta manera tan descarada.
Jueves, 30 de Abril de 2009 20:21 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 7 comentarios.

París no se acaba nunca

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Por estos días tan "jaimegildebiedma".

"Son unos versos de Gil de Biedma: ’Ahora, voy a contaros cómo también yo estuve en París, y fui dichoso./ Era en los buenos tiempos de mi juventud...’ Parece que se ha dado siempre por supuesto que generalmente los jóvenes artistas que viajan a París viven una bohemia interesante, pasan personalidades pero salen adelante gracias a la ciudad misma, que es hospitalaria, libre y maravillosa. Pero hay casos muy trágicos que contradicen esta idea. El del cuentista uruguayo Horacio Quiroga, por ejemplo, que fue a París y en lugar de ven con esperanza su futuro, cayó en la desesperación más profunda".
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Pág. 102.
Compactos Anagrama.
París no se acaba nunca, Enrique Vila-Matas.
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Yo no podré contar cómo habría sido mi juventud en París pero últimamente llegan a mis manos muchos recuerdos de juventud de algunos escritores que vivieron parte de la suya allí. Yo en su día quise irme de erasmus... pero no a París, yo quería ir a Toulouse. Después de ver a Laura en Florencia (y de compartir un poquito su erasmus), también quise ir a Florencia...
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Acabé por no moverme demasiado.
Miércoles, 29 de Abril de 2009 09:57 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

Ni de Eva, ni de Adán, de Amélie Nothomb

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"Amélie Nothomb se sube en Tokio a la montaña rusa de una hilarante educación sentimental en brazos del muy delgado y muy oriental Rinri, un ávido lector que sueña con entrar en la orden del Temple. Amélie, decidida a aprender japonés enseñando francés a los autóctonos, conoce a Rinri en un bar. Pero, pocos días después, la relación entre maestra y alumno dará paso a una hermosa historia de amor. Distintos episodios nos sitúan, una vez más, ante una rica y peculiar visión de Japón, la de alguien nacido allí pero cuyos orígenes son occidentales, y donde la percepción de la alteridad cobra los más variopintos matices. Nothomb analiza sus experiencias desde una perspectiva casi antropológica, nunca exenta de ironía. La diversión está asegurada, pero también la ternura e incluso la melancolía…, porque cuando Nothomb escribe en primera persona fascina, divierte, hace pensar y hace reír."

Siempre que leo un libro en el que me cuentan cosas sobre la cultura japonesa me dan ganas de leer muchas cosas más sobre ella, la curiosidad se desborda pero dura un segundo. Después suelo olvidarme o me da un poco de pereza y eso me da un poco de rabia, pero es una realidad.

Es el primer libro que leo de Amélie Nothomb (tengo encima de la mesa "Biografía del hambre") y pasé las páginas tan deprisa, con tantas ganas, que se terminaron demasiado pronto... Es una historia que empieza y termina, no es de esas en las que los personajes pueden seguir contándote cosas, pero me dieron ganas de saber más de esa historia, que el libro hubiese multiplicado sus páginas por arte de magia.

"Existe una alegría mayor que la de los aeropuertos: la que experimentamos al instalarnos en un avión. Esa alegría culmina cuando el avión despega y tienes un asiento de ventanilla.
(...) Me sentía exultante. Las alas del avión eran mis alas.
Seguramente, el piloto sobrevoló adrede el monte Fuji. ¡Qué hermoso era visto desde el cielo! Le dirigí este discurso mental:
'Viejo hermano, te quiero. No te traiciono al marcharme. Huir también puede ser un acto de amor. Para amar, necesito ser libre. Me marcho para preservar la belleza de lo que siento por ti. No cambies nunca.'"

Lunes, 23 de Marzo de 2009 16:32 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 6 comentarios.

"Los cuidados de Julia", de Irantzu Landaluce

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"Un vencejo caído de un árbol aparece a los pies de Julia y decide alimentarlo para intentar que sobreviva dentro de una caja de zapatos.

Los personajes que protagonizan y dan nombre a cada uno de los capítulos de esta novela son seres solitarios, que buscan el amor, aman y se equivocan. Julia parece ser el catalizador de sus deseos, miedos y frustraciones. Desde sus ojos marrones y sus escasas palabras, observa el mundo con una mezcla de fragilidad, ternuda y terquedad.

Con una madurez y una sensibilidad desacostumbradas en una primera novela, Irantzu Landaluce teje las historias de estos personajes a partir de pequeños gestos cotidianos y nos descubre cómo el amor y la vida pueden ser tan imprevisibles como el vuelo de un pájaro, o de una cometa".

Empieza... "Al pasar cerca de la fuente, Ana ha tomado a Julia de la mano". Termina... "-Sí. Ha volado. Creo que se salvará". Estas líneas fueron una de las primeras cosas que supe de este libro. Me lo regalaron (muchas gracias) asegurándome algo así como "es uno de esos libros que te salvan del mundo" y añadiendo acto seguido: "esas cosas exageradas que a veces digo"... Al leerlo noto cómo se dibuja una sonrisa en mis labios. No sé si me habrá salvado del mundo, pero sí que ha conseguido reconciliarme con él en algunas frases. Este libro está lleno de momentos mágicos, de frases acertadas, de caricias en el estómago, besos de vértigo y cometa. Sólo podría decir algo negativo de él: que es muy cortito.

A Julia nos la presentan cada personaje del libro en un capítulo diferente, vamos conociéndola poco a poco y sintiendo con ella el vértigo del día a día, todo eso que vivimos a diario los seres humanos. Creo que no voy a decir nada más de él, tan sólo que os animo (muchísimo) a que Julia caiga en vuestras manos por unas cuantas horas.

Sin duda, mi capítulo es el de Marta:

<<Es ese tipo de cosas que echa de menos contarle a Julia. "Me he comprado un zapatero de color verde, mis geranios tienen flores, me he hecho un zumo de pomelo". Cosas que caben en una frase. Por eso casi nunca se las dice, porque nadie llama a nadie para decirle sólo una frase. También le parece un poco ridículo mandar un correo electrónico con seis palabras.>>

Pero también me gustó mucho el de Ricardo:

<<Por eso Ricardo ahora sabe que algunas noches ve películas en blanco y negro y que a veces está triste. Un día volvió a dejar a sus hijos en casa de su madre y al mirar por la ventana la vio con la frente apoyada en el cristal. A Ricardo le pareció que lloraba, pero no pudo asegurarse porque cuando ella lo vio, despegó la frente del cristal, se apartó unos pasos de la ventana y bajó el estor. Lo hizo de forma tan lenta que a Ricardo le pareció que no huía de él, sino que le había estado esperando.
Como ocurrió un domingo por la tarde, ahora Ricardo piensa que a ella no le gustan los domingos.>>

"Para los días de arena".
Yo también creo que lo leeré más de una vez.

Jueves, 12 de Marzo de 2009 18:16 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 5 comentarios.

"Memorias de Montparnasse", de John Glassco

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"En 1928, con diecinueve años, John Glassco escapó de Montreal y del despotismo de su padre para ir a Montparnasse. Allí permaneció despreocupado, disfrutando de cada minuto hasta dilapidar por completo su dinero y su salud. Con un humor y un candor deslumbrantes, las memorias de Glassco poseen la lógica absurda y absorbente de la aventura, son el relato de un deseo hecho realidad, al que sólo el inevitable paso del tiempo puede ensombrecer."

Un libro escrito hace ochenta años que se edita por primera vez en castellano a finales del 2008. Todavía no sé cómo llegó a mis manos, aunque sí sé que fue en La Central del Raval, cualquier día de escapismo, mientras leía las primeras líneas y la llegada de John Glassco a París.

"¡París! Lo conseguimos, después de todo. Es desde donde setoy escribiendo ahora, sólo tres meses después de dejar Montreal. Se trata de una noche de primavera en la Rue Broca, y brilla la luna en las esculturas inacabadas del patio exterior del gran estudio al que nos trasladamos la semana pasada. El olor de algún arbusto florecido entra por el ventanal y hay un pájaro que canta en algún punto del jardín tapiado del convento de las ursulinas de la esquina con la Rue de la Santé. Aquí, en el barrio Glacière, no estamos tan cerca de Montparnasse como estuvimos, pero es un lugar mejor que la caliente habitación tan pequeña del hotel Jules-César, en la esquina del Dôme con el Dingo. Y muy tranquilo. Puedo notar por primera vez el movimiento de mis ideas, el pulso de mi juventud; como se supone que es a los dieciocho años".

No sé qué es lo que me ha gustado del libro, lo que me ha tenido atrapada hasta el final, embobada con cada nueva aventura de John Glassco. Quizás el ver pasar a los personajes sin "la notoriedad que los ha nimbado" (como dice Margaret Atwood). Por las páginas de estas memorias pasan en apenas dos años: Kiki de Montparnasse, Man Ray, Robert Desnos, Tristan Tzara, Djuna Barnes, Gertrude Stein, Kay Boyle, Ernest Hemingway, James Joyce, Constantin Brancusi y muchos más... También puedes sentarte a tomar algo en el Dôme, en la Closerie des Lilas o pasar por la puerta de La Rotonde, Nôtre Dame, le Folies-Bergère... o dormir bajo le Pont Neuf.

Hay momentos aburridos en el libro, momentos de querer pasar página para ver si dos páginas más allá volverá a describirte la vida del día a día bohème de los años veinte en París. Pese a las facilidades que tenía John para vivir en París sin necesidad de trabajar, intentando llegar a ser un buen escritor, al final la vida acaba dando esos giros tan bruscos que hacen que todo salte en el aire y se desordene al volver a caer al suelo.

John a Graeme:
"- He estado pensado que debería haber vuelto a Canadá contigo, como otro canadiense sin recursos."

Graeme a John:
"- No podías. Estabas enamorado de París. Creías que era el mejor sitio del mundo. Bien, pues no lo es. Estábamos enamorados de un sueño."

Supongo que tarde o temprano todos acabamos enamorándonos de un sueño. Lo importante, lo verdaderamente importante es conseguir no despertar de golpe, brúscamente.

Martes, 10 de Marzo de 2009 18:11 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

"Todo eso que tanto nos gusta", de Pedro Zarraluki

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"Fuimos muchas veces a aquel restaurante. Desde allí vi llover a cántaros, caer copos de nieve que revoloteaban sin acabar nunca de posarse en el suelo, vi pasar a gente protegiéndose del viento, de la humead del río. Me sentía tan a gusto allí, tan... acompañada. ¿Sabes que es lo mejor que tenía Tomás como pareja? Que sabía crear ambientes acogedores. Le daba igual en qué ciudad nos encontráramos. Ni siquiera necesitaba haber estado antes allí. Tenía un instinto mágico para descubrir lugares cálidos y para habitarlos contigo... Conseguía que te creyeras en el centro del mundo, que al quedarte de nuevo sola sintieras extrañeza de ti misma. Me hacía sentir eufórica y asustada, dolorosamente cómplice de él."

Pag. 27.
Ed. Destino.


El día que terminé de leerlo me había metido tanto en la historia que no podía quitarme de la cabeza a los personajes, el entorno, las pequeñas fotografías de los paisajes que nos regala Pedro Zarraluki con cada descripción. Éstas han sido las páginas de mi encuentro con Ricardo, después de aquél maravilloso encuentro con Álvaro, seguro que ahora están tomando café juntos en alguna parte, esperando a que llegue alguien que se quiera sentar con ellos. Ricardo, el personaje principal, el que nos explica a los demás personajes, es una persona de la que te enamoras con cada página que pasa; conoces sus miedos, sus inquietudes, alegrías y tristezas; cuando vas llegando al final del libro crees que ya le conoces lo suficiente como para intuir sus siguientes pasos... y no quieres que se vaya. Es cierto que un libro de "huída" casi siempre tiene las mimas directrices, los mismos giros, pero cuando un libro está bien contando, cuando es capaz de darte mucho más de lo que pides, entonces los momentos que pasas junto a él se hacen maravillosos. Éste es un libro para leer despacito, para entenderlo y saborearlo. Una delicia.

Puede que se fragmento que dejo ahí arriba no sea el mejor del libro; es más, seguro que no lo es. He elegido ese porque el personaje de Cristina no se parece en nada a mí y en ese fragmento he notado que se me acercaba escandalósamente. Si hiciese este pequeño escrito mañana, pasado o cualquier otro día, seguramente hubiese elegido otro pero hoy me apetece dejar esas palabras que le salen a Cristina de la boca...

Lunes, 02 de Marzo de 2009 10:43 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 6 comentarios.

Muerte entre poetas, de Ángela Vallvey

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"Lo que debía ser un encuentro ritual entre prestigiosos miembros de las letras nacionales se convierte en algo turbador al aparecer asesinado de una puñalada en el corazón uno de los poetas participantes. Nacho Arán, poeta y meteorólogo, llega el congreso poco después de que se haya producido el crimen, por lo que está libre de sospecha y podrá dedicarse a husmear entre el resto de los asistentes. Pronto descubrirá que casi todos ellos tienen algo contra el muerto, y se dará cuenta de que el refinamiento intelectual y la supuesta sofisticación de la cultura no sirven como vacuna contra el mal y las pasiones violentas, contra el odio y el deseo de venganza... ".

Es el libro que me dejaron en casa los Reyes Magos, el finalista del Premio Planeta. Mentiría si no os dijese que me ha gustado, que he tenido momentos de no poder parar de leer, de necesitar saber más sobre los protagonistas, todos apuntados por el dedo de la duda y todos tan interesantes (unos más que otros, claro). Pero también os mentiría si no os dijese que el final me ha decepcionado muchísimo.  Los personajes están hechos con patrones, el asesino es descubierto cincuenta páginas antes de llegar al final (más o menos, lo digo de memoria) y lo que viene después... es interesante pero me dejó un poco floja.

Buscando las cuatro líneas de resumen para el blog, he encontrado esto... Interesante.

Martes, 03 de Febrero de 2009 19:06 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura No hay comentarios. Comentar.

El penúltimo sueño, de Ángela Becerra

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"Joan Dolgut y Soledad Urdaneta viven su primer amor en un contexto en el que todo los separa: las clases sociales, las costumbres, el dinero... incluso un océano. Su vida se convertirá en un permanente y dilatado sueño inacabado, que sólo despertará al término de sus vidas, con un sorprendente final.
Sus respectivos hijos tratarán de descubrir el gran secreto que dominó la vida de sus padres y los llevó a la muerte. Entre ellos dará comienzo una historia que entrelazará sentimientos inesperados, pasiones sin resolver, contradicciones, equívocos, espiritualidad y erotismo, narrados con una intensidad vivencial y literaria única."

El día de reyes llegué tardísimo a casa de mi hermana. Iba, como cada año, a llevar los regalos a mis sobrinas, pero este año había algo especial, no tenía ningún compromiso ese día, nada. El reloj se acercaba a las dos del mediodía cuando entraba por la puerta de su casa adelantando con gritos los motivos que me habían llevado a llegar tan tarde. No tenía excusa, pero tenía que intentarlo. Mi hermana nunca se enfada, al contrario, siempre tiene una sonrisa para mi. Me dijo que no pasaba nada pero que, para compensar la tardanza, me quedara a comer en su casa ese día. Acepté y pasé el día de reyes jugando a un juego que le regalamos a Andrea, uno de los mejores momentos de mis últimos meses, sin duda. Antes de volver a casa, mi hermana me puso en la mano este libro, "El penúltimo sueño", y me pidió que lo leyera. "Sé que te va a gustar", me dijo. Ufff, lo estuve mirando toda la tarde y no me llamaba nada la atención..., al contrario, incrementaba cada vez más mi pereza a leerlo. Pero lo abrí, lo empecé a leer y me atrapó la lectura. Reconozco que no pude parar de pasar páginas hasta que lo terminé hace unos días.

He leído libros con estructuras similares, incluso con historias similares o contextos similares. Libros que narran historias sobre la Guerra Civil o la Segunda Guerra Mundial, amores imposibles o injustos (o las dos cosas a la vez), mezclando momentos del pasado con momentos presentes, etc... Supongo que he leído tantos libros con historias similares, que nunca hubiese cogido de la estantería el libro de Ángela Becerra. No tengo un motivo concreto, simplemente creo que no lo hubiese hecho si no hubiese insistido mi hermana. El caso es que lo empecé y acabé con él en muy poco tiempo, la historia consigue atraparte, muchísimo... o al menos conmigo lo consiguió. Hay cosas que no me han gustado, claro, pero en general es una lectura apetecible!

Martes, 20 de Enero de 2009 19:50 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 5 comentarios.

La música del azar, de Paul Auster

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"Cuando Jim Nashe es abandonado por su mujer, se lanza a la vida errante. Antes ha recibido una inesperada herencia de un padre que nunca conoció y que le permitirá vagabundear por América en un Saab rojo, el mejor coche que nunca tuvo. Nashe va de motel en motel, goza de la velocidad, vive en una soledad casi completa y experimenta la gozosa y desgarradora seducción del desarraigo absoluto. Tras un año de esta vida, y cuando apenas le quedan diez mil dólares de la herencia, conoce a Jack Pozzi, un jovencísimo jugador profesional de póquer. Los dos hombres entablan una peculiar relación y Jim Nashe se constituye en el socio capitalista de Pozzi. Una sola sesión de póquer podría hacerles ricos. Sus contrincantes serán Flower y Stone, dos curiosos millonarios que han ganado una fabulosa fortuna jugando a la lotería y viven juntos como dos modernos Bouvard y Pecuchet. A partir de aquí, la novela abandona el territorio de la «novela de la carretera» americana, y se interna en el dominio de la literatura gótica, entre Kafka y Beckett. Nashe y Pozzi penetran en un ámbito sutilmente terrorífico, y la morada de los millonarios se convertirá en una peculiar prisión, cuyos ilusorios límites y leyes no menos ilusorias deberán descubrir."

Lo descubrí en casa y lo empecé a leer... Lo mejor ha sido cómo cuenta la historia Paul Auster, pero la historia en si no me despertó demasiado interés y me resultó completamente inverosímil y coja, tambaleante. Lo terminé de leer el pasado 23 de diciembre, en La Puebla de Don Rodrigo y con cinco grados bajo cero. ¡Cuántas cosas sin resolver! La historia de Nashe me parecía interesante justo hasta el momento en el que conoció a Pozzi, a partir de ahí todo es una aventura rara, rarísima que no termina de dejar nada claro: ni las situaciones ni a los personajes.

De Paul Auster antes había leído "Trilogía de Nueva York" y me gustó bastante. Debo reconocer que no he leído nada más y estoy segura de que tiene libros mucho mejores que este.

Últimamente me está costando encontrar libros que me enganchen, que me paralicen y me cuenten cosas interesantes... Sé quién estará pensando que mi problema es que quiero vivirlo todo demasiado intensamente... pero eso no lo puedo evitar, al menos de momento. Así que... si alguien tiene alguna sugerencia... será más que bienvenida.

Viernes, 02 de Enero de 2009 18:42 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 9 comentarios.

"Un artista del mundo flotante", Kazuo Ishiguro

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"La Segunda Guerra Mundial ha terminado y Japón comienza a levantarse de entre sus cenizas. En los meses que van desde octubre de 1948 a junio de 1950, el tiempo que media entre el comienzo de las negociaciones para casar a una hija y el matrimonio, Ono, un anciano pintor, recuerda su vida y reflexiona sobre su carrera artística, en un intento por comprender una realidad cada día más ajena. «No sé de ningún colega que pintara su autorretrato con absoluta honestidad», declara Ono, y la pintura que va trazando de sí mismo y de su época es una versión susceptible de múltiples y contradictorias interpretaciones, una trama compleja de instantes perfectos y decisiones erróneas, de heroísmos y traiciones. Los triunfos del pasado de Ono quizá son ahora, como insinúan sus hijas, que esconden sus cuadros, aquello de lo que debería avergonzarse. Ono eligió abandonar las tradiciones pictóricas de sus maestros, los pintores del mundo flotante de los barrios de placer, donde las cosas más bellas se construyen en la noche y se desvanecen en la mañana, para dedicarse a loar un presente más heroico y menos fugaz. Y ahora, el imperio militar que pintó no es más que otro mundo flotante, desvanecido para siempre en la mañana del Japón «democrático» de la posguerra... "

Como si hubiesen encerrado en un frasco unos años concretos y en ellos Ono nos contase su vida, así se presenta "Un artista del mundo flotante". Hace un par de años (esto ya lo he explicado alguna vez) que descubrí el maravilloso mundo flotante (UKIYO-E) y estuve varias semanas sumergida en él buscando información, artistas, obras, todo lo referente a él... Vi este libro en la estantería de la librería hace unos meses y no tuve otra opción que llevarlo a casa, ese título me llamaba muchísimo... Ha sido una lectura deliciosa y cuando terminé de leerlo me quedé con ganas de seguir, al menos otras cien páginas, para seguir escuchando a Ono.

"Todavía hoy, tres o cuatro veces por semana, sigo cogiendo el sendero que va hasta el río y el puente de madera. Los que vivían aquí antes de la guerra aún lo llaman el Puente de las Vacilaciones. El nombre se debe a que, hasta no hace mucho, para ir al barrio de la vida nocturna había que cruzarlo, y se dice que, a menudo, había hombres que se quedaban a mitad del puente, sin saber si ir a divertirse o volver a casa con sus esposas. En mi caso, si alguna vez me he quedado a mitad del puente, no es que vacilara, es sólo que me produce un gran placer contemplar cómo se pone el sol, mirar el entorno y examinar todos los cambios que ha habido."

Viernes, 19 de Diciembre de 2008 09:10 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

Papá Goriot, de Honoré de Balzac

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"Honoré de Balzac (1799-1850) es uno de los creadores de la novela realista. Autor inagotable, llegó a escribr más de ochenta novelas, algunas de las cuales decidió englobar, a partir de 1948, bajo el título de "La comedia humana". PAPÁ GORIOT, para muchos su novela más completa, forma parte de este extraordinario proyecto, donde retrata con sutil penetración psicológica la sociedad francesa de la Restauración. En este caso Goriot encarrna la ternura y el amor filial, frente a sus hijas, que se avergüenzan de él y le abandonan".

Hacía muchísimo tiempo que tenía esta lectura pendiente y también hacía demasiado tiempo que no leía algo del siglo XIX. "Papá Goriot", ese título siempre me había llamado la atención y cada vez que se topaba con mi mirada en la estantería de casa me preguntaba quién se escondería bajo ese nombre, quién sería Papá Goriot. Ahora ya sé a quién definió Balzac bajo ese nombre; de él hizo un hombre sacrificado y completamente entregado a sus hijas, un hombre que lo perdió todo por ellas, un hombre que volvería a tropezar con la misma piedra, que lo volvería a hacer, volvería a darlo todo por ellas.

Junto a Papá Goriot, Eugène de Rastignac es otro de los personajes principales. Eugène es el que nos presenta a los demás personajes, el que hace que nos los encontremos y los conozcamos, que nos familiaricemos con sus acciones y pensamientos. Delphine y Anastasie son las hijas de Papá Goriot. El resto de personajes son aún más secundarios: Vautrin, la señora Vauquer (dueña de la casa de huéspedes donde viven Papá Goriot y Eugène), la Señora de Bauseánt, prima de Eugène, y algunos otros más secundarios.

Al principio puede costar un poco sumergirse pero cuando lo consigues, cuando te haces con los personajes y los haces tuyos, la lectura puede llegar a ser irrepetible.

Martes, 09 de Diciembre de 2008 17:23 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 1 comentario.

"El mal de Montano", Enrique Vila-Matas

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"Entre el diario íntimo y la novela, el viaje sentimental, la autoficción y el ensayo, este libro nos propone el triunfo de la literatura. Un narrador, que firma sus libros como Rosario Girondo, escribe un diario personal y lleva tan lejos su mal de Montano, está tan enfermo de literatura, que la ficción inicial (la creación de un personaje obsesionado por el porvenir de la literatura y dedicado a descifrar el arte de los diarios personales de sus escritores favoritos) acaba transformándose en una realidad cuando el autor se convierte en carne y hueso en la literatura misma, y entra a formar parte de una sociedad secreta de conjurados contra los enemigos de lo literario."

Es la primera novela que leo de Enrique Vila-Matas y ya estoy deseando que lleguen más... Leo a Enrique todos los domingos en el suplemento "Cataluña" de El País, estoy enganchada a sus divacaciones, a sus comentarios desde Nueva York, sus obras de arte y sus libros, enganchada literalmente... No puedo pasar la página sin leer de principio a fin lo que escribe... Me pasó algo parecido con la columna de los domingos de Manuel Vicent, a la que me enganché hace tiempo.

Al adentrarnos en las páginas de "El mal de Montano" llegamos a la vida de un escritor que enferma de literatura, que posee el mal de montano o, como decía Onetti (en palabras del mismo Vila-Matas), literatosis u obsesión por el mundo de los libros". Es un libro en forma de diario, un libro que requiere concentración y ganas, no es un libro fácil de leer que cuente una historia con introducción, nudo y desenlace, pero merece mucho la pena dejarse caer en sus redes y disfrutar de él. En sus páginas, además de contarnos la historia de su personaje de tal manera que acabes por no creerte nada (dándole la vuelta a su historia en diferentes ocasiones), encontramos también literatura a borbotones, literatura de diarios: Henry Frédéric AMIEL, André GIDE, Witold GOMBROWICZ, Franz KAFKA, Katherine MANSFIELD y muchos más (incluso incluye el diario de Salvador DALÍ). Una auténtica delicia.

"Fumar ante el espejo, cualquier persona lo sabe, es un ejercicio inteligente, es también saber enfrentarse con nuestro rostro más cotidiano y más pensado. Yo ahora también estoy fumando ante el espejo, son las doce de la noche y estoy de pie - me han dejado solo en la ciudad, Rosa ha viajado a Madrid en este largo fin de semana en el que media España se ha lanzado a la carretera-, estoy de pie fumando ante el espejo. Y ahora, Rosario.
No deberían haberme dejado tan solo en esta casa, en un fin de semana tan largo, soy peligroso sin vigilancia de Rosa, puedo beberme todas las botellas de casa este fin de semana, soy capaz de hsata dejar de escribir este diccionario, no deberían haberme dejado tan libre en esta casa tan grande y con tantas botellas y con todo el fin de semana por delante. Y ahora, José.
Me quedo mirándome en el espejo y fumo y pienso en Rosario Girondo, mi madre. Y me digo que se percibe cierto en el fragmento de Teoría de Budapest que he includio en este diccionario, pero es que hay desvarío en todo su diario: ama de casa convencional, por un lado; mujer perturbada cuando escribía, por otro." Pag. 132-133

"Entonces, dice Justo Navarro, te agarras a lo que tienes más cerca: hablas de ti mismo. Y al escribir de ti mismo, empiezas a verte como si fueras otro, te tratas como si fueras otro: te alejas de ti mismo conforme te acercas a ti mismo". Pag. 143

Sábado, 29 de Noviembre de 2008 18:19 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 1 comentario.

"El pensamiento de los monstruos", de Felipe Benítez Reyes

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"«Soy policía, soy un poco vidente y algunas noches las ocupo en retransmitir un programa pirata de radio. Aparte de eso, últimamente me dedico a echarle una mano a mi amigo Jup Vergara en su agencia de viajes. Y estudio, en la Universidad a Distancia, Filosofía.» Así se presenta a sí mismo Yéremi Alvarado, descifrador atónito del pensamiento de los grandes filósofos, politoxicómano, perseguidor del arquetipo femenino y desafortunado con las mujeres. Yéremi está a punto de cumplir cuarenta años cuando, de repente, se le viene encima todo su pasado confuso y fósil: es, asegura, «como si un pulpo de dos toneladas se me hubiera sentado en la cabeza». Con él aparece también una portentosa galería de secundarios: un peculiar buscador de tesoros ocultos, una vidente televisiva, un profesor de latín que ha hecho voto de silencio, un poeta maldito que sueña con ganar algún concurso, un taxista afásico, un delincuente altanero, una veterinaria que regenta una granja de exterminio de perros vagabundos, un histriónico orador ambulante, un empresario cultural sin escrúpulos, un camarero chino convertido en asesino involuntario..."

Creo que alguien me dijo que este libro me haría ¿reir? Bueno, creo recordarlo. Disfruté mucho de toda la ironía que cargaba en cada una de sus palabras Yéremi, pero no recuerdo ninguna carcajada. El título, acertadísimo. Me ha dado hasta un poco de miedo porque reconocí a algunos de los monstruos que merodean a mi alrededor leyendo el libro y, lo peor (o mejor, según se mire), descubrí hasta mi propio monstruo, el que todos tenemos ahí dentro. Terminé de leerlo hace ya casi dos semanas y todavía flotan en mi memoria algunas de las frases del libro. Me han fascinado las referencias filosóficas porque Felipe Benítez Reyes las sabe encajar en boca de su personaje de una forma brillante, excelente.

"En términos generales podemos sostener que la vida de casi todo el mundo es algo así como un proyecto arquitectónico bien concebido y mal ejecutado: crees estar construyendo una torre y en realidad estás cavando un túnel" (Pág. 166)

"Con nuestra sentimentalidad ocurre algo parecido: vamos conociendo a gente, vamos relacionándonos. Vamos tejiendo, en fin, nuestras telarañas, y la gente queda atrapada en ellas, más por fatalidad que por gusto. A algunas de esas personas las instalamos en nuestro corazón, a otras las despreciamos, otras nos desprecian, la mayoría nos resulta indiferente, con alguna que otra nos vamos incluso a la cama. Al ritmo del tiempo que huye, nuestra sentimentalidad va llenándose de manos con anillos estrambóticos, de cabezas sin cuerpo, de cuerpos sin cabeza, de tetas sin cara, de caras borrosas. La memoria de nuestra sentimentalidad, a partir de una edad determinada, es un almacén repleto de monstruos fragmentarios, por así decirlo (...)" (Pag. 236)

Jueves, 13 de Noviembre de 2008 18:40 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

"La mujer rota", de Simone de Beauvoir

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"La mujer rota recoge tres cuentos (La edad de la inocencia, Monólogo y el que da título al volumen) en los que Simone de Beauvoir expone sus planteamientos éticos y sociales sobre la condición femenina, pero sin que eso suponga el desarrollo de un discurso panfletario, sino que el nivel literario es realmente espléndido. Los tres relatos se centran en personajes femeninos y exponen sus conflictos sentimentales y morales. La mujer como esposa insatisfecha, como personaje oculto siempre tras un protagonista masculino o como ser desorientado en una sociedad injusta son algunos de los temas tratados. Pero destaca en el conjunto un estilo literario ágil, un ritmo vivo (que la traducción transmite en toda su belleza y efectividad) y una variedad técnica entre los tres cuentos (un relato más o menos tradicional, con narrador omniscente y en el que el diálogo lleva el peso del relato; un monólogo interior, y un diario) que convierten esta obra en un texto de gran calidad literaria, más allá incluso de las ideas sociales o políticas que pueden extraerse de él."

Supongo que demasiadas veces los libros llegan a mis manos (o voy a buscarlos) algo tarde. No tengo muy claro el "tarde para qué" pero si que puedo asegurar que en muchas ocasiones leo libros que están en mi lista de pendientes desde hace muchísimo tiempo o que llegan a mis manos en el momento en el que menos lo esperaba, "libros sorpresa" (les llamo yo). Eso, más o menos, me ha pasado con este, que yo no quería llevármelo a casa. Había ido a la librería a buscar un libro que necesito para la facultad y quise pasar de largo por las estanterías de novelas, por las de poesía, por las de historia del arte... pero ese título y una edición con unas esposas en la portada (3)*, me llamaba a gritos mientras yo concentraba mis pasos en no hacer sonar los tacones de las botas.

Fui a por mi libro, no lo encontré, y de regreso hacia la puerta empujé mis manos en la dirección exacta de ese morado con letras plateadas y lo guardé en el bolso hasta llegar a casa (pasando antes por caja, claro).

Han pasado más de dos semanas desde que terminé de leerlo y muchas de las cosas que en su día quise contar se han quedado olvidadas en alguna parte oscura de mi memoria después de tanta emoción y tantos pasos, pero sí que recuerdo lo duro que se me hizo leer, palabra tras palabra, los sentimientos, las opiniones, opciones, lágrimas, secretos, ojos, dedos, miedos y furias de las mujeres que protagonizan los tres relatos, sobre todo la última de las protagonistas. Ese relato está escrito a modo de diario; por un momento sentí que me tenía que hacer responsable de la vida de la protagonista y tuve que tragarme todas las palabras que no pude decirle. Ese relato termina exactamente el día de mi cumpleaños y termina con dos palabras a las que yo también me aferro demasiadas veces.

*No he encontrado la portada de la edición que yo he leído.

Jueves, 30 de Octubre de 2008 15:03 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

"Beatus Ille", de Antonio Muñoz Molina

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"Juego de falsas apariencias y medias verdades que terminan por desvelar una sola verdad última, Beatus Ille reveló a uno de los jóvenes narradores más rigurosos y mejor dotados de nuestra literatura actual.

Minaya es un joven estudiante, implicado en las huelgas universitarias de los años 60, que se refugia en un cortijo a orillas del Guadalquivir para escribir una tesis doctoral sobre Jacinto Solana, poeta republicano, condenado a muerte al final de la guerra, indultado y muerto en 1947 en un tiroteo con la Guardia Civil. La investigación biográfica permite a Minaya descubrir la huella de un crimen y la fascinante estampa de Mariana, una mujer turbadora, absorbente, de la que todos se enamoran. Envuelto por las omisiones, deseos y temores de los habitantes del cortijo, Minaya se acerca lentamente hacia la verdad oculta. La indagación del protagonista de Beatus Ille permite al autor una delicada evocación literaria, de impecable belleza expresiva, con técnica segura y eficaz, de una época, de una casa y los personajes que en ella viven y se esconden."

Leo atentamente los artículos de Antonio Muñoz Molina que aparecen los sábados en "Babelia" (El País); esto me llevó a buscar en las estanterías de la librería algún libro suyo porque todavía no había tenido ocasión de leer ninguna  de sus novelas. Creo que debería haber empezado por "El invierno en Lisboa" pero decidí llevarme a casa "Beatus Ille". La historia de Manuel, Jacinto, Minaya, Mariana, Inés... consiguió absorberme cuando quedaban 100 páginas para terminarla. Debo reconocer que estuve a punto de dejarlo pero ahora me alegro de no haberlo hecho. Antonio cuenta las cosas con todo tipo de detalles, con detalles de lugares, de sentimientos, de formas de ver las cosas; cuando aprendes a vivir dentro de esas descripciones, la lectura es completamente deliciosa.

Jueves, 09 de Octubre de 2008 20:34 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

"El niño con el pijama de rayas", de John Boyne

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"(...) si decides embarcarte en la aventura, debes saber que acompañarás a Bruno, un niño de nueve años, cuando se muda con su familia a una casa junto a una cerca. Cercas como ésa existen en muchos sitios del mundo, sólo deseamos que no te encuentres nunca con una. Por último, cabe aclarar que este libro no es sólo para adultos; también lo pueden leer, y sería recomendable que lo hicieran, niños a partir de los trece años de edad."

Hace unos meses lo veía por todas partes: un libro repleto de rayas de pijama que llenaba estanterías y más estanterías. Me llamó la atención el título pero no suelo dejarme llevar por los best sellers. No tengo nada en contra de ellos pero me llaman mucho menos la atención los libros que puedo comentar con casi todo el mundo.

Pese a todo, el libro se seguía comentando en diferentes conversaciones y hasta dos o tres personas se asombraron de que no lo hubiese leído... "¿No lo has leídoooooo!!!!!????!!!!". Pues no, no lo había leído... no lo había hecho hasta que hace un par de semanas llegó a mis manos casi sin querer y después de unos días viéndolo encima de la mesa, me decidí a cogerlo y empezar a leerlo. Es un libro muy fácil de leer y muy rápido (apenas en un par de días lo he terminado). Debo reconocer que es un libro cómodo y agradecido, que se deja leer y se deja querer, un libro con una historia tan bonita como dolorosa, un libro contado desde los ojos de Bruno. Pero... tanto me habían hablado y tanto me habían recomendado que me he quedado un poco con ganas de algo más.

Eso sí, voy a ir a ver la película.

Martes, 30 de Septiembre de 2008 02:43 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 7 comentarios.

Sólo de lo perdido, Carlos Castán

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"Los relatos de Carlos Castán distan mucho de ser perfectos, de técnica precisa y mecanismo ajustadísimo, esos cuentos que suelen acabar diseccionados y sin vida en las escuelas de escritura. Las historias de Castán sangran, están llenas de jirones. Castán escribe de personajes descolocados, sin mapas ni brújula. Tipos que escapan de repente en busca de lo que hubiesen podido ser de haber sido otros; que mueren mucho antes de morirse. Escribe de la cara y la cruz de la soledad, de tardes vacías, carreteras, planes y sueños, y del final del viaje y el anhelo de paz. Escribe de gentes que pierden trenes y también de los que se resisten, a pesar del cansancio, a los días repetidos. Escribe de la sed de intensidad, de cómo la libertad llena de arañas la conciencia y de cómo mantener a raya el miedo. Castán escribe con verdad, como si dejara constancia del eco de nuestros pasos por el mundo y consigue, para bien o para mal, que sus páginas acaben devolviendo a quien las lee una imagen esencial que reconocemos como propia".

Creo que nunca había estado tan de acuerdo con un resumen de lo que me podía encontrar en estos cuentos. El libro de relatos de Carlos Castán es eso de ahí arriba. Hacía tiempo que una manera de escribir, de juntar palabras, no se agarraba tanto a mi garganta. Carlos cuenta historias, cuenta personajes, hacen que estos caminen, que miren, vean, que se crucen con otros caminos, que se les salga la tripa por la boca cuando se equivocan o cuando sienten las cosas de verdad.

Y en el primer relato ya te encuentras cosas así:

"(...) que me hizo pensar, casi sin querer, en que quizá la crueldad también es ciega a veces, como el amor y la justicia, y hay puñales que se arrojan con toda la rabia del mundo pero con los ojos cerrados, sin importar tanto a quien duelan como el dolor en sí." Las visitas.

"Elena estuvo un tiempo rara y silenciosa, también ella pasaba cada vez menos tiempo en esa casa que yo había creído que iba a terminar siendo la nuestra, venía a veces a por cosas, comíamos algo juntos, a veces hacíamos algún plan para la tarde, una película, una siesta robada, pero siempre con esa melancolía de quien está y ya no está, y puedes si quieres seguir rozando su piel pero su alma se aleja sin remedio a lomos de una nube negra, centímetro a centímetro, como en un mal sueño, y se va y se va, pretendes agarrarla pero de repente tiene la consistencia del aire, los ojos te dicen adiós, los labios se callan". Las visitas.

Y otros cuentos como "La baba y el carmín" o  "Todo tan secreto", que han sido mis preferidos.

Recomendadísimo.

Y esa portada... esa portada llama tanto...

Domingo, 14 de Septiembre de 2008 21:22 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

"Estaciones de paso", de Almudena Grandes

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"Cuando pasa algo malo, pero malo de verdad, por mucho que llores, lo peor no es llorar, que eso a veces está hasta bien, porque te quedas nuevo, lo peor empieza cuando ya no puedes llorar más, y entonces te das cuenta de que la tristeza es más bien algo sucio, como un grumo gris, espeso, una pelota de barro dentro de los pulmones, que pesa, y la notas respirar, (...). La tristeza es una mierda, eso es." De "Demostración de la existencia de Dios"

 

"Le escuché sin interrumpirle, sin dejar tampoco de hojear el libro. Luego le miré, me sonreía, le sonreí, y pensé que debería darle dos besos para agradecerle el detalle, pero no conseguí moverme. Era la misma extraña parálisis de la primera vez, pero no llegué a reconocerla. No tuve tiempo. Cuando él dio un paso hacia mí, mis pies le respondieron acortando la distancia en la misma media. Cuando extendió los brazos hasta posarlos en mis hombros, mis manos dejaron caer el recetario al suelo. Cuando colocó el brazo derecho a la altura de mis omoplatos y rodeó mi cintura con el izquierdo, mis dedos ya se estaban tocando detrás de su nuca. Cuando me besó, le besé, y él me besó, y yo le besé, y me besó, y le besé, y el mundo se hizo líquido, caliente, pequeño, tenía la piel áspera, la lengua dulce, todo era áspero y dulce, y cabía en la frontera simétrica de nuestros labios pegados, que se despegaban a veces, y se volvían a pegar para encontrar otro sabor que era fresco y a la vez ardía, y yo nunca había besado a nadie así, nunca había sentido esa necesidad implacable de besar, y de besar más, de seguir besando, como si me jugara la vida al borde de la boca, como si más allá del cuerpo que abrazaba no existiera nada, como si los brazos que me estrechaban me protegieran de un vacío negro y compacto que codiciaba la fuerza de mis propios brazos." De "Receta de verano".

Esta mujer siempre consigue emocionarme... Un libro con 5 relatos... 4 de ellos me hicieron estremecer. Muy recomendable

Martes, 02 de Septiembre de 2008 20:47 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

"La isla inaudita", de Eduardo Mendoza

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"Fábregas, un empresario barcelonés harto de la aburrida cotidianidad de su despacho, decide una mañana de primavera emprender un viaje a Venecia. Lo que en un principio parecía ser un paréntesis momentáneo en su vida, empieza a convertirse en una odisea indefinida. Una serie de encuentros casuales y sucesos imprevistos, le hacen sentir que la realidad está regida por unas leyes enigmáticas y ocultas. Su estancia en esta ciudad se convierte en una tregua romántica, en un interludio esperanzador. "

Rubén ha leído todos los libros de Eduardo Mendoza. Yo apenas un par, pero su insistencia en ese autor hace que a veces tenga curiosidad por lo que lee. Él me aseguraba que no es de los mejores libros que ha leído de Mendoza, que el final no le había convencido, pero, aún así, en cuanto terminé "El Consuelo", de Anna Gavalda, empecé con él.
Es un libro que cuenta una historia interesante, quizá no sea muy original pero sí que está bien planteada. Fácil de leer y con momentos bastante intrigantes. Pero... Claro, tenía que haber un pero... El libro también está lleno de cosas completamente ajenas a él, páginas enteras completamente prescindibles y que, al menos a mi, me llegaron a aburrir muchísimo. Algunos personajes aparecen y desaparecen sin motivo ni respuesta y esa es una de las cosas que me ponen más nerviosa de los libros: esperanzarme con un personaje que resulte ser de cuarta o quinta fila, del que el autor no te va a aportar nada más. En fin, espero leer pronto otro de Mendoza que me entusiasme más...

Viernes, 29 de Agosto de 2008 12:07 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

"El consuelo", de Anna Gavalda

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"Charles Balanda tiene 46 años. Hombre de familia y arquitecto de éxito, pasa las horas entre aviones y aeropuertos. Pero un día recibe la noticia de la muerte de Anouk, una mujer a la que amó durante su infancia y adolescencia, y los cimientos sobre los que había construido su vida empiezan a resquebrajarse. Será el recuerdo de Anouk, una persona tremendamente especial que no supo ni pudo vivir como el resto del mundo, lo que le impulsará a dar un giro radical y cambiar su destino.

Desbordante y llena de humor, la esperada nueva novela de Anna Gavalda es, en esencia, una gran historia de amor. Pero aquí el amor no es sólo la atracción entre dos personas, sino una gran respuesta a la pregunta de si la vida merece la pena. El consuelo es un himno a la esperanza y a las segundas oportunidades. De nuevo, la autora que ha seducido a diez millones de lectores alrededor del mundo crea un milagro de equilibrio entre la tristeza y la alegría".

Tendría tantas cosas que decir sobre el libro que no sé por dónde empezar, ni siquiera se si quiero contar todo lo que me ha dado.

Este verano me he encontrado, en apenas tres semenas, con tres historias de tres personajes (todos masculinos) que huyen del mundo que les rodea. En esta ocasión el personaje principal es Charles Balanda, un arquitecto de éxito que tiene la vida "resuelta", encajada, siguiendo las líneas habituales del éxito, en el "buen camino" (que diría mi madre)... Y un buen día, el día en el que recibe la noticia de la muerte de Anouk, todo cambia. Charles no volverá a ser el mismo pero se hará más grande por dentro y brillará como nunca.

La lectura me atrapó tantísimo (como la anterior que leí de Anna Gavalda: "Juntos, nada más"), hasta tal punto de levantarme un día a las seis de la mañana para seguir leyendo en la terraza, junto a un café caliente y un aire frío que consiguió dejarme sin voz durante unos días. Es un libro fácil de leer, que te atrapa a través de un personaje con el que, en un principio, no tienes nada que ver, pero que te va enamorando conforme van pasando las páginas del libro.

Ni siquiera queda clara la historia de amor que tuvo con Anouk, pero eso es lo de menos. Charles abre los ojos, siente escalofríos, duerme poco, insiste, piensa... Charles me ha rozado en estos días de sol y playa... ha venido hasta la orilla para contarme todas esas cosas... Y me encanta que él, de alguna forma, haya estado ahí.

Martes, 19 de Agosto de 2008 18:37 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

"Entre visillos", de Carmen Martín Gaite

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"Carmen Martín Gaite (Salamanca, 1925- Madrid, 2000) es una de las pocas escritoras españolas que ha sabido romper los rígidos moldes de una literatura heredada para expresarse con su propia voz. Fue galardonada con numerosos premios, entre ellos el Nadal por esta novela en 1957. ENTRE VISILLOS nos sitúa en una capital de provincia (algunos estudiosos sugieren que es Salamanca) en la década de 1950, aunque podría tratarse de la representación de un modo de vivir que puede darse en cualquier parte de España de la posguerra. La moral, el conservadurismo y el modelo de sociedad de la época llevaba a un grupo de muchachas a enfrentarse a su futuro con una única preocupación de encontrar un buen marido aceptado socialmente. Sus conversaciones banales, su mundo cerrado y sus acciones rutinarias nos describen de manera extraordinaria a una juventud que poco tiene que ver con los jóvenes de nuestros días."

A Carmen Martín Gaite la voy leyendo poquito a poco desde que la descubrí. El motivo es muy sencillo: me gusta tanto disfrutar de lo que cuenta y cómo lo cuenta, que no quiero que nunca se acabe, quiero ir poco a poco con todas sus novelas, aunque tenga ganas de saborearlas todas con cierta ansiedad.

Así empieza "Entre visillos":

"Ayer vino Gertru. No la veía desde antes del verano. Salimos a dar un paseo. Me dijo que no creyera que porque ahora está tan contenta ya no se acuerda de mí; que estaba deseando poder tener un día para contarme cosas. Fuimos por la chopera del río paralela a la carretera de Madrid. Yo no me acordaba del verano pasado, cuando veníamos a buscar bichos para la colección con nuestros frasquitos de boca ancha llenos de serrín empapado de gasolina. Dice que ella este curso por fin no se matricula, porque a Ángel no le gusta el ambiente del Instituto. Yo le pregunté que por qué, y es que ella por lo visto le ha contado lo de Fonsi, aquella chica de quinto que tuvo un hijo el año pasado. En nuestras casas no lo habíamos dicho; no sé por qué se lo ha tenido que contar él. Me enseñó una polvera que le ha regalado, pequeñita, de oro.
- Fíjate qué ilusión. ¿Sabes lo que me dijo al dármela? Que la tenía guardada su madre para cuando tuviera la primera novia formal. Ya ves tú; ya le ha hablado de mí a su madre."

Martes, 19 de Agosto de 2008 00:34 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

"La elegancia del erizo", de Muriel Barbery

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"En el número 7 de la calle Grenelle, un inmueble burgués de París, nada es lo que parece. Dos de sus habitantes esconden un secreto. Renée, la portera, lleva mucho tiempo fingiendo ser una mujer común. Paloma tiene doce años y oculta una inteligencia extraordinaria. Ambas llevan una vida solitaria, mientras se esfuerzan por sobrevivir y vencer la desesperanza. La llegada de un hombre misterioso al edificio propiciará el encuentro de estas dos almas gemelas.

Juntas, Renée y Paloma descubrirán la belleza de las pequeñas cosas. Invocarán la magia de los placeres efímeros e inventarán un mundo mejor. La elegancia del erizo es un pequeño tesoro que nos revela cómo alcanzar la felicidad gracias a la amistad, el amor y el arte. Mientras pasamos las páginas con una sonrisa, las voces de Renée y Paloma tejen, con un lenguaje melodioso, un cautivador himno a la vida.

Muriel Barbery se ha convertido en la revelación literaria en Francia. Su ternura y originalidad le han valido el Premio de los Libreros, el reconocimiento de la crítica y el cariño del público, que la ha situado en las listas de los libros más vendidos durante un año. «Un cuento moderno, refrescante e inteligente», Le Figaro; «La nostalgia atemporal de Marcel Proust y el frescor de Philippe Delerm… Divertida, inteligente… aérea como un haiku», L’Express; «Decir que Muriel Barbery tiene talento es quedarse corto… Tiene un humor devastador», Le Nouvel Observateur. "

- Toma, lo he visto en el FNAC y no he podido evitar traértelo...

Eso es lo que me dijo Ru, cuando me lo regaló después de uno de sus viajes ultrasónicos y ultrarápidos a Madrid. Leí el resumen y no pude dejar de mirar un buen rato a la niña de la portada con la Tour Eiffel de fondo. Esa portada, meses atrás, en el blog de Dsdmona, no me decía nada, pero me tuvo cautivada cada mañana, durante los días que lo tuvo de cabecera en su blog.

He leído en algunos blogs cosas como estas:

"(...) protagonistas presuntamente superdotados con los que se identifican (ERGO, se sienten superdotados {al lector siempre le gusta sentirse complice e inteligente} ), que desprecian profundamente todo aquello que escapa de su esfera cultural de psicología literatura y filosofía mientras elogian llegando casi al racismo la cultura oriental."

"La llevo a medias, pero hace tiempo que empezó a irritarme la novelita. Oh, qué pijerío tan insufrible. Qué lista soy, parecen pensar las protagonistas, pero soy tan superior que paso de que me reconozcan como tal. Mi vida la adorno con un suicidio tremendísimo, piensa la una. Me oculto para parecer una porteraza, aunque soy más culta que todos estos infelices, conservadores o progres."

Son opiniones de lectores del blog de Javier Ferrer.

Es cierto que alguno de los comentarios de las dos protagonistas, algunas reflexiones, son un poco insufribles y altivas, -pedantes - pero para nada me parece que la autora haya querido mostrar a dos monstruos insensibles, como parece ser que algunos lectores han interpretado, sino todo lo contrario. Es como dar una vuelta de tuerca más a algo que ya está suficientemente bien encajado. En ellas he encontrado - al menos yo - pura dulzura y delicadeza.

Paloma, la verdad, es una niña que a veces puede llegar a ser un poco repelente. Si algún día tengo entre mis manos el diario de mi sobrina y leyese cosas como las que piensa Paloma (cosa que no haría jamás - leerlo, me refiero-), me asustaría un poco, me parece increíble poner en la mente de una niña tan pequeña esos pensamientos. Pero, a la vez, Paloma es una pequeña tan y tan grande, que dan ganas de sentarse a tomar un té, jamás café, con ella. Sinceramente, de quién me quedé completamente enamorada es de Renée.  También del Sr. Ozu, pero menos. Renée se esconde, pero no para que no la reconozcan como tal, Renée tiene mucho más que esconder (piensa ella), mucho más que a ella misma, y se pone una coraza para protegerse, para que no la hagan daño. ¿Quién no lo ha hecho alguna vez?

Estuve a punto de dejarlo de lado cuando llevaba 30 páginas leídas. Seguí con él y, cuando pasaba - más o menos - de las 90 páginas, ya no pude dejaro y seguí y seguí y seguí leyendo hasta que lo terminé.

"(...) ¿Cómo diría yo? Irradia inteligencia. Y sin embargo, bien que se esfuerza, ¿eh?, salta a la vista que hace cuanto está en su mano por que la gente piense que es una portera normal y corriente, y por parecer tonta perdida. Pero yo ya la he observado cuando hablaba con Jean Arthens, cuando habla con Neptune sin que se entere Diane, cuando mira a las señoras del edificio que pasan delante de ella sin saludarla siquiera. La señora Michel tiene la elegancia del erizo: por fuera está cubierta de púas, una verdadera fortaleza, pero intuyo que, por dentro, tiene el mismo refinamiento sencillo de los erizos, que son animalillos falsamente indolentes, tremendamente solitarios y terriblemente elegantes".

Miércoles, 09 de Julio de 2008 18:22 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

El juego del ángel, de Carlos Ruiz Zafón

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"En la turbulenta Barcelona de los años 20 un joven escritor obsesionado con un amor imposible recibe la oferta de un misterioso editor para escribir un libro como no ha existido nunca, a cambio de una fortuna y, tal vez, mucho más."

Leí "La sombra del viento" hace ya unos años. Se lo regalé a mi hermana por su cumpleaños y ella fue la que insistió en que lo leyera. Me fascinó. Cuando se puso a la venta "El juego del ángel" supuse que, tarde o temprano, acabaría leyéndolo. Se lo regalé a Ru, lo leyó y me dijo que no le había gustado tanto como "La sombra del viento", que no le había gustado el final, que lo mejor del libro era el primer tercio, etc... y tuve ganas de empezarlo y saborearlo yo misma para poder opinar.

A mi, sinceramente, me ha vuelto a atrapar la historia y me ha gustado bastante. Me gusta cómo escribe Carlos Ruiz Zafón, me gusta muchísimo el personaje principal y, sobre todo, me gusta tropezarme con los rincones de Barcelona en cada página del libro. Eso sí, me gustó mucho más "La sombra del viento", supongo que tenía el listón muy alto, y lo que me ha dejado realmente "tocada" es la cantidad de preguntas sin respuesta que me hice al terminar el libro.

No quiero fastidiar la lectura a nadie, así que si alguien está leyendo esto y todavía no ha leído el libro, que no siga!!! Dejo mis preguntas en un comentario (dentro).

 

Miércoles, 25 de Junio de 2008 10:13 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

Rosas, restos de alas, de Pablo Gutiérrez

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"Nuestro protagonista, del que no conoceremos su nombre, tiene una idea. La Idea. Desaparecer, acabar, difuminar el camino al otro lado de la frontera, disolverse, apagar la luz, romerse el alma a gusto. Una mujer dice a un hombre "Es mejor que hoy no duermas aquí" y la vida se tuerce, el argumento cambia y hay que encontrar otro paisaje. Nos enseñan desde pequeños que todas las historias tienen un final, pero pronto aprendemos que no es cierto. Ésta es la historia de un hombre en busca del suyo".

Pablo Gutiérrez vino a Gavà a presentar su libro, "Rosas, restos de alas", el pasado mes de abril. Recuerdo perfectamente lo que me comentó Rubén al acabar la presentación, al salir de la Biblioteca. Rubén ya me lo había dicho con los ojos mientras Pablo hablaba, con un par de cruces de miradas, después me lo confirmó con palabras: "lo que ha escrito Pablo debe ser algo muy grande". Y sí, Pablo ha escribo una novela corta, pequeñita entre las manos, pero muy grande por dentro, en cada una de las palabras que teje y da forma para contarnos la historia de su protagonista.

Antes de empezar a leerlo, leía en la dedicatoria que me puso Pablo: "Para V., que sabrá encontrar en este libro algunos trazos del alma herida del protagonista." Y la encontré, leyendo despacio, apoyándome para tragar saliba en cada punto y seguido. No sé dónde he leído que esta novela es como un poema narrado, como si toda la novela estuviese tejida de versos. Es cierto, en ella encuentras pura poesía.

Siendo completamente sincera, estoy tan poco acostumbrada a encontrarme con este tipo de novelas que al principio, en el primer capítulo, me pareció rarísima. Cuando terminé ese primer capítulo, la semana pasada, escuchando el mar de fondo, dudé si aquél era el momento de leerla, si debía seguir adelante. Lo hice, y me alegro mucho de haberlo hecho.

Así empieza "Rosas, restos de alas":

"Página impar, autodefinido: vivo de mi trabajo, gano lo justo para poder tener deudas, me educaron con tibios valores, ayudaría a una anciana pero no si la anciana, además de cruzar la calle, quisiera tomarse un café con leche y hablar conmigo de todo lo que echa de menos. Desconfío de la administración, creo que la política es un cuento, miro las etiquetas de caducidad, no bebo agua del grifo, en una discusión defendería con vehemencia mis puntos de vista pero al llegar a casa sentiría vergüenza de mi soberbia, pues de nada estoy tan seguro. Educación pública y por tanto clase media sin aspiración de tirar de las riendas de nada, podría permitirme tener hijos, el gobierno desearía que los tuviera pronto, nuevos afiliados a la seguridad social y sobre todo constante consumo de diversos productos de alimentación e higiene, además de seguros de vida, créditos personales, electrodomésticos, un coche nuevo, compromisos que harán que en el trabajo mire para otro lado cuando sienta que muero por escurrirme de la ajustada camisa de mis rutinas."

Lunes, 16 de Junio de 2008 13:56 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 6 comentarios.

Diario, de Ana Frank

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"Ana Frank fue una chica judía que pasó con su familia a Holanda, huyendo de los nazis. Había nacido en 1930. La situación volvió a agravarse cuando los alemanes invadieron Holanda; en julio de 1942 tuvieron que esconderse. Descubiertos el 4 de agosto de 1944, fueron llevados al campo de concentración de Bergen-Belsen, donde murió Ana en marzo de 1945. ¿Qué podía hacer Ana Frank en aquél pequeño círculo formado por ocho personas, escondidas en una casa de Amsterdam para evitar que las detuviera la Gestapo? En ese ambiente descubrió su propia existencia y la de los otros. En su diario, mezcla de madurez y frescor juvenil, plasma su personalidad. Es un relato triste, lleno de sagaces observaciones, que revelan a la gran escritora que había en ella ya a los catorce años de edad."

Creo que esta es una de las pocas veces que me ha costado empezar a escribir de algo, entre otras cosas porque, cuando algo no sale, no sale y punto, y lo dejo, y se queda ahí, pendiente, suspendido en el aire, en el tiempo. Esta vez me estaba pasando lo mismo, que no sabía por dónde empezar a escribir, me gustaría más sentarme ante una taza de café y hablar con alguien, cara a cara, alguien que también haya leído el libro o haya visitado el anexo en alguna ocasión.

Cuando esteve con mis 3 rosas rojas en Amsterdam, en marzo del año pasado, fuimos a visitar la llamada Casa de Ana Frank. Además de algunas anécdotas para llegar al lugar que hicieron que pocas veces más contásemos con el sentido de la orientación de Laia, recuerdo que había bastante gente esperando para entrar y que salimos (creo que lo comenté con Eli) con una sensación neutral que no era normal después de haber salido de aquél lugar. No sé si me explico. Visitamos la casa, visitamos el anexo en el que vivieron 8 personas durante algo más de dos años, escondidas, recorrimos las habitaciones, los rincones en los que ellos habían suspirado, en los que habían tenido miedo y en los que lloraron... y yo salí de allí con una sensación de pasividad que me removía el estómago y me hacía sentir mal, muy mal. ¿Cómo podía salir de allí con esa indiferencia?

Ha pasado más de un año y yo, por fin, me decidí a coger de la estantería el Diario de Ana Frank, una niña que vivió escondida, en aquél anexo de un edificio del centro de Amsterdam, durante más de dos años, con 7 personas más. Una niña que no lo es tanto. Mientras lo leía pensaba que mi sobrina, Cristina, ahora mismo tiene 13 años y no la veo yo capaz de escribir algo como lo que escribía Ana, ni escribir, ni describir situaciones y sentimientos. Pero también siento un poco de vergüenza al recordar qué y cómo escribía yo las cosas en mi diario cuando tenía su edad. Ana es muy niña en algunas ocasiones y muy muy madura en otras, es increíble.

Ana nos explica en su diario dos años de escondite y de convivencia con otras 7 personas con las que poco o nada tiene que ver. En el mismo escondite están sus padres y su hermana Margot, el señor y la señora Van Daan con su hijo Peter y el señor Dussel (que entró un poco más tarde que el resto en el anexo). Ana nos explica lo que comen, lo que pueden comer y lo que les cuesta conseguir la comida; nos explica los libros que lee y los cursos que hace por correspondencia, las horas del día en las que pueden usar los grifos y el baño, lo cuidadosos que tienen que ser para no ser descubiertos. Las relaciones con los demás ocupantes del refugio. Y entiendo que la situación de Ana es igual a la de tantísimas personas, y parece un poco injusto recordar a Ana y no a toda las personas que sufrió las injusticias de aquellos años. Aún así, el diario de Ana consigue que te metas, casi sin querer, en su vida, en sus sueños y ambiciones, en sus ojos de mirada triste pero que miran al futuro, en sus inquietudes y sus deseos... y acabas creciendo durante esos dos años junto a ella, y la haces tuya, muy tuya.

Ahora sé que si visitase otra vez la llamada "Casa de Ana Frank" en Amsterdam, lo haría con otros ojos y otro estómago, con otro corazón y otros pulmones. Lo haría de otra forma completamente distinta.

Miércoles, 8 de julio de 1942

"(...) ¿A dónde iríamos a escondernos? ¿Sería en una casa en la ciudad, o en una choza en el campo? ¿Y cuándo? ¿Y cómo? No me atrevía a preguntar nada, aunque la curiosidad no dejaba de asaltarme. Margot y yo guardamos lo estrictamente indispensable en nuestras carteras. Por mi parte, lo primero que puse fue este cuaderno, luego mis bigudís, pañuelos, libros de texto, peines y cartas viejas. Estaba obsesionada por la idea de que íbamos a escondernos y empaqueté las cosas más inverosímiles. No lo lamento, pues tengo en más estima mis recuerdos que mis vestidos."

Miércoles, 5 de enero de 1944

"(...) Sis Heyster dice además en su artículo que las muchachas de esta edad están demasiado seguras de sí mismas, pero en seguida se sentirán mujeres, con sus ideas, sus maneras de pensar y sus hábitos personales. Por lo que a mi se refiere, hay que tener en cuenta que el estar encerrada desde mis trece años me ha hecho pensar en mí mucho antes que otras muchachas, y he experimentado antes que ellas la sensación de "independencia" individual. A veces, por la noche, en la cama, siento una necesidad inexplicable de tocar mis senos y de sentir la calma de los latidos regulares y seguros de mi corazón."

Martes, 14 de marzo de 1944

"(...) Han sido detenidas las personas que nos suministraban las cartillas de racionamiento. Y como Miep y Koophuis están enfermos, no podemos disponer de otro suministro que el de las cartillas. Se han agotado las existencias de alubias y materias grasas. Elli no puede hacer los encargos. En la casa reina la melancolía y las comidas se resienten de ello. A partir de mañana, no nos quedará ni un solo gramo de grasa, ni mantequilla ni margarina. El desayuno se ha reducido a una papilla con leche en sustitución de las patatas fritas que tomábamos para ahorrar pan. La señora Van Daan ha dado la voz de alarma sobre el hambre y nos ha obligado a comprar leche condensada en el mercado negro".

Miércoles, 29 de marzo de 1944

"(...) Anoche, en la emisión de la Holanda de ultramar, el ministro Bolkestein dijo que después de la guerra se recopilarán las caras y las Memorias concernientes a nusetra época. Al oír esto, todas las miradas se volvieron hacia mí, como si quisieran tomar por asalto mi Diario. Imagínate que yo publicase una novela sobre nuestro refugio. ¿No crees que sería interesante? Bastaría con el título para creer que se trata de una novela policíaca".

La Casa de Ana Frank

Viernes, 13 de Junio de 2008 10:18 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 6 comentarios.

Café de artistas, de Camilo José Cela

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Imagino que la mayoría de los de mi generación habéis visto en algún momento de vuestra vida una colección de libros de Radio Televisión Española llamada "Biblioteca Básica Salvat". Yo tengo esa colección en mi casa desde hace, más o menos, diez años; mi tía se iba a mudar de casa y me dijo que no sabía qué hacer con tantos libros, que si quería ir algún día a seleccionar los que más me gustasen. Aquél día me llevé todos los que tenía apartados para (en teoría) tirar, y me los llevé todos (los que me atraían, los que sabía que algún día leería y también algunos que no me llamaban nada la atención) porque me parecía una salvajada tirar los libros. 

Esta colección me atraía por algunos libros. De aquí he leído a Wilde, Goethe o Unamuno... y el otro día cogí un libro de Cela: "Café de artistas y otros cuentos". Qué relato más extraño el del "Café de artistas", imagino que tiene que ver ese lenguaje tan especial que le caracteriza tanto a Cela y que por momentos no llegaba a comprender. En el prólogo de  Carlos Martínez-Barbeito ya apunta: "si tú, lector, has de estar en las mejores condiciones para apreciar la forma, el fondo y el trasfondo de este "Café de artistas y otros cuentos" que tienes en las manos, será bueno que te presente a asu autor, Camilo José Cela, y así podrás empezar a ser amigo suyo y aficionarte a leer todos sus libros" y yo, que apenas he leído un par de cosas de Cela, creo que necesito profundizar mucho más en este autor para intentar comprenderle (espero que en un futuro cercano).

"La puerta giratoria da vueltas sobre su eje. La puerta giratoria, al dar vueltas sobre su eje, tiene un ruido mimoso, casi amoroso. En la puerta giratoria hay cuatro reservados, cuatro departamentos; si los poetas son flaacos y espirituales, hasta pueden caber dos en cada porción. Los departamentos de la puerta giratoria tienen la forma de las porciones del queso fresco, del blando y albo queso reconstituyente, un queso para madres lactantes. La puerta giratoria tiene un cepillito a los pordes, de arriba a abajo, para que no se cuele el frío de la calle. La puerta giratoria es un bonito símil, algo así como una metáfora a la que se le puede sacar mucho partido. El Café de Artistas está lleno de bonitos símiles."

Miércoles, 04 de Junio de 2008 09:41 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 6 comentarios.

El extranjero, de Albert Camus

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"Guía moral e intelectual de la generación llegada a la marudez entre las ruinas, la fustración y la desesperanza de la Europa de postguerra, Albert Camus (1913-1960) saltó a la fama con la publicación, en 1942, de EL EXTRANJERO. La novela - lúcida descripci`´on de la carencia de valores del mundo contemporáneo- tiene como referencia omnipresente a Meursault, su protagonista, a quién una serie de circunstancias conduce a cometer un crimen aparentemente inmotivado; su muerte en el patíbulo no tendrá más sentido que su vida, corroída por la cotidianidad y gobernada por fuerzas anónimas que, al despojar a los hombres de la condición de sujetos autónomos, les eximen también de responsabilidad y de culpa."

<<"Pues bien, habré de morir". Antes que otros, era evidente. Pero todo el mundo sabe que la vida no vale la pena de ser vivida. No ignoraba, en el fondo, que morir a los treinta o a los setenta años no tiene gran importancia porque, naturalmente, en ambos casos, otros hombres y otras mujeres vivirán, y así durante miles de millones de años. Nada resultaba más evidente, en realidad. Era siempre yo el que moría, ahora o dentro de veinte años. En ese momento, lo que me molestaba un poco en mi razonamiento era el brinco terrible que sentía en mí al pensar en veinte años de vida por venir. Pero no tenía más que ahogar esos pensamientos imaginando lo que éstos serían cuando, de todos modos, la hora hubiese de llegar. Desde el momento en que se muere, el cómo y el cuándo, no importan, es evidente.">>

No suelo releer muchos libros pero con El extranjero, de Albert Camus, he hecho una excepción por dos motivos. El primero, que es cómodo, corto y fácil de leer, y el segundo: la pocas ganas con las que lo leí hace ya unos cuantos años. Me pregunto cómo describiría a nuestra sociedad Albert Camus, qué diría de nosotros si en los años cuarenta del siglo XX ya tenía motivos para describir a una sociedad carente de valores.

Martes, 27 de Mayo de 2008 17:24 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

Las intermitencias de la muerte, de José Saramago

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"En un país cuyo nombre no será mencionado se produce algo nunca visto desde el principio del mundo: la muerte decide suspender su trabajo letal, la gente deja de morir. La euforia colectiva se desata, pero muy pronto dará paso a la desesperación y al caos. Sobran los motivos. Si es cierto que las personas ya no mueren, eso no significa que el tiempo haya parado. El destino de los humanos será una vejez eterna.

Se buscarán maneras de forzar a la muerte a matar aunque no lo quiera, se corromperán las conciencias en los "acuerdos de caballeros" explícitos o tácitos entre el poder político, las mafias y las familias, los ancianos serán detestados por haberse convertido en estorbos irremovibles. Hasta el día en que la muerte decide volver..."

Todavía no he recordado si este libro lo compré yo o me lo regalaron. Yo creo, porque me conozco, que con un título así no lo hubiese comprado nunca pero no recuerdo el momento en el que fue a parar a la estantería de mis libros pendientes en casa. El caso es que mis libros llevan desde semana santa en el suelo de la habitación pequeña de casa, esperando a que compre de una vez unas estanterías y los vuelva a colocar en algún lugar... Me puse a buscar un libro entre los montones del suelo y apareció él, seduciéndome, pidiéndome que lo llevase al sofá conmigo aquella tarde de domingo. Y así lo hice.

A mi me ha parecido un libro que podría ser dos en uno. Una primera parte que es algo más de la mitad del libro y, después, la historia del violonchelista, que bien podría ir por libre, ser independiente del resto del libro. Y es precisamente la historia del violonchelista la que acabó por atraparme y seducirme.

Es curioso la de cosas que plantea el libro que podrían pasar si dejásemos de morir: no sólo no habría entierros y las personas que se dedican a ello (enterradores, los que trabajan en tanatorios, los carpinteros que hacen ataúdes, etc...) se quedarían sin trabajo, sino que las compañías de seguro tendrían serios problemas con las clausulas de sus contratos, que los asilos y centros dedicados a los mayores se tendrían que multiplicar muchísimo. Pero, ¿y si fuera de nuestras fronteras sí que se pudiese morir? Es un libro que te hace pensar constantemente en dar una vuelta de tuerca más a las reflexiones que te plantea... Grande Saramago, como siempre.

Jueves, 15 de Mayo de 2008 11:30 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 5 comentarios.

"Sombras viejas", de Francisco González Ledesma

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"En la Barcelona de los años treinta, Paulina, una joven de radiante belleza y de familia pobre, entra en casa del burgués Ismael Leonardo como señorita de compañía de su díscola hija Nora. Otro joven humilde y soñador, Enrique Moriel, trabaja como preceptor de Nora a cambio de que los Leonardo costeen sus estudios universitarios. La atracción naciente entre Paulina y Enrique se concretará en paseos y confidencias, y desembocará en una relación tierna y apasionada. Pero frente al amor incondicional de la muchacha, la personalidad compleja de Moriel y la llamada del ideal  colectivo en los tiempos convulsos que se avecinan se convertirán en un desafío para sus sentimientos."

Fue el libro que me regaló Ru en Sant Jordi. Lo empecé en el vuelo Barcelona-Madrid del pasado 26 de abril y lo terminé este sábado mientras las peques hacían sus deberes...

Cuando llevaba más o menos la mitad del libro, le comenté a Rubén que no me estaba entusiasmando, que estaba leyendo con poquito interés, que no me acababa de atrapar la historia de Paulina y Enrique; no me caían bien... ni Nora, ni Ismael, ni Esteban... pero acabé por meterme en la historia y me estremecieron los personajes, muy al final, cuando apenas quedaban esperanzas, cuando deseas que cambie el rumbo de sus historias y ese momento nunca llega...

Hay situaciones poco creíbles, personajes a los que me hubiese gustado definir más y Barcelona queda un poco difuminada, un poco tímida; pero aún así, es un libro lleno de pequeños detalles mágicos, lleno de rincones (también).  Y en esos rincones, en los de los personajes, en los tuyos y en los míos es donde podemos encontrar, en ocasiones, los auténticos motivos del día a día.  No había leído nada de Francisco González Ledesma (Barcelona, 1927). Ahora sé que "Sombras viejas" recibió el primer Premio Internacional José Janés en 1948 pero fue prohibida por la censura franquista y ha permanecido inédita hasta hoy. Y sabiendo esto me acaba de convencer y me alegro de haberla leído.  

Martes, 06 de Mayo de 2008 12:46 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura No hay comentarios. Comentar.

"El séptimo velo", de Juan Manuel de Prada

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"Tras la muerte de su madre, a Julio le es revelado un secreto familiar oculto durante medio siglo. Obsesionado por este descubrimiento, inicia una pesquisa que lo obligará a desempolvar episodios oscuros de la Segunda Guerra Mundial, en un itinerario por la Francia ocupada, por la España convaleciente de la Guerra Civil y por la Argentina que sirvió de refugio a notorios nazis, siguiendo los pasos de Jules Tillon, un hombre misterioso que como Julio tuvo que bucear en su pasado para poder seguir viviendo.

Jules Tillon es un miembro de la Resistencia francesa conocido como Houdini por su habilidad para sortear peligros; es un héroe. Pero, al finalizar la ocupación de París, Jules sufre amnesia, y su incapacidad para recordar el heroísmo que se le atribuye le tortura e impide construir un futuro junto a la mujer que ama. Sólo descubriendo quién es en realidad podrá enfrentarse a sus fantasmas. Sin embargo, cuando se indaga en los enigmas del pasado se corre el riesgo de descubrir más de lo que se quería averiguar.

Con una prosa envolvente, caracterizada por un gran poder de generar imágenes, Juan Manuel de Prada traza su novela más madura, una historia épica de amor, traición y aventura con el aroma del cine clásico. Galardonada con el Premio Biblioteca Breve 2007, El séptimo velo acoge en su absorbente lectura a un elenco de personajes memorables marcados por las luces y las sombras de una época excepcional y convulsa, y señala el asombroso poder de la memoria, sus leyes y sus trampas.  

Premio Biblioteca Breve 2007"

Me lo regaló Rubén el año pasado y lo empecé a leer en Semana Santa. Es un libro largo, 648 páginas, y denso, para leer despacio y con ganas. La verdad es que me daba un poco de pereza después de leer "El corazón helado" (de Almudena Grandes) porque temía que fuesen hermanos gemelos. Y ahí estuvo, en la estantería de casa, hasta que Álex me dijo que lo estaba leyendo y le estaba gustando... y me decidí a rescatarlo y llevarlo conmigo en mis mini-vacaciones. Evidentemente, allí no pude más que empezar a saborearlo.

He compartido su lectura con otros libros porque es difícil de llevar y por las ganas que tenía de leerlo poco a poco. Mi opinión es que es un libro parecido al de Almudena Grandes, un libro que rescata una historia del pasado vinculándola a una del presente y, aunque he de reconocer que el de Almudena me atrapó por completo y me fascinó mucho más, este también acabó por robarme un trocito por dentro y no quería que se terminase nunca.

La historia de Jules te estremecerá, intentarás entenderle, intentarás incluso rescatarle... y acabarás por no querer dejarle sólo. El final me supo a poco... me da rabia los finales que se me hacen especialmente cortos (y este me lo pareció, no podía creer que se terminara así).

Si alguien lo ha leído, ya me contará...

A mi, este vídeo (que ví hace unas dos o tres semanas) me recuerda tanto tanto tanto al primer tercio del libro... 

Y ahora... a hacer de niñera por cuatro días... espero regresar entera.

Jueves, 01 de Mayo de 2008 10:13 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 5 comentarios.

"De mis pasos en la tierra", de Francisco Ayala

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"Francisco Ayala, patriarca de nuestras letras y una de las voces fundamentales de la literatura española de este siglo, es un escritor de una amplitud de registros sobradamente demostrada. En este volumen, Ayala retoma el viejo motivo del viaje como metáfora de la vida humana, entregándose, según expresa en el bello ensayo con que lo prologa, "a repasar sedentariamente mis propias trashumancias".

"La vida", dice nuestro autor, "es un viaje - un viaje muy largo, en mi caso personal- con jornadas de vario signo, y es bueno a la postre pararse a contemplar el camino recorrido". Tal es el viaje que nos propone el viejo maestro en las páginas de este libro. Y, como todos los grandes viajes, también de esta aventura se sale enriquecido."

 Es un libro de 358 páginas pero muy fácil y cómodo de leer, un regalito que llevaba tiempo esperándome y que vino conmigo a París estos días. Lo leí entre el viaje de ida, los ratitos de espera y el viaje de vuelta. Pequeños relatos de los viajes de Francisco Ayala, sus anécdotas y escalofríos, los recuerdos de algunos viajes ya lejanos e inolvidables... Y habla de su Granada natal... su llegada a Madrid (su primera decepción al llegar a la ciudad soñada), el verano -que no fue verano- del ’36, Buenos Aires, Berlín, Puerto Rico, Santiago en la imaginación, Nueva York, Beirut, Bagdad, Florencia, Roma y Sicilia... y mil cosas más... pasando también, claro está, por París (aunque sea de puntillas).

Me detuve en algunas lecturas más que en otras... Me apasionó su visión de Azaña y los primeros años 30, el cuento de Nueva York con la nota pintoresca en The New York Times (UNBELDI, que me parece precioso), y el ángel de Bernini, y la Capilla Sixtina, y la Nochebuena en Egipto...

Una lección de vida, al fin y al cabo, recuerdos de momentos vividos y revividos, momentos (imagino) para no olvidar... Yo también quiero que pasen los años (poco a poco) y pueda pararme a contamplar el camino recorrido... Y me muero de envidia por todo lo que han visto los ojitos de Franciso Ayala... esa es una de las cosas que pienso mientras me abrazas en las escaleras de Montmartre.

"Hubiera podido de igual manera aportar versos numerosos de García Lorca, animados con la música y el perfume de nuestra tierra. No lo hice entonces; pero en cambio quiero evocar aquí un pequeño pasaje de mi amistad con Federico, recogido luego en mi libro "Recuerdos y olvidos". Cuento ahí cómo, cierto día, yendo a reunirme con el poeta, lo encontré sentado ante el piano en la salita del hotel madrileño donde se hospedaba; y que, al verme llegar, me urgió, entusiasta: "Ven acá; voy a tocar, para que tú lo oigas, una copla que seguramente conoces. Es una canción popular granadina que yo he tomado de viva voz. La estoy transcribiendo al pentagrama"; y enseguida empezó a teclear con brío esa canción de los cuatro muleros, que, en efecto, yo les había oído cantar en mi infancia a las criadas de casa, y que luego, gracias a aquella transcripción lorquiana, hubo de hacerse famosa en el mundo entero". De "Mi natural condición", pag. 66.

 

Viernes, 25 de Abril de 2008 10:41 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

Casi todas las tijeras, de Lara Moreno

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"Cuando Lara Moreno terminó
de escribir sus relatos,
los cronopios aún seguían allí".
Felipe Benítez Reyes

Yo siempre he sido de las que no lee más de un libro a la vez, no tengo ninguna voluntad concreta para no hacerlo, es simplemente que creo no tener la capacidad suficiente para prestar atención a más de una historia a la vez. Bueno, esto no es del todo cierto, porque casi siempre tengo mezcladas lecturas voluntarias con las "obligatorias" de la facultad, pero eso es otra historia (nunca mejor dicho...). Y tampoco incluyo aquí los libros de poesía...

El caso es que en el último mes estoy haciendo justo lo contrario a lo que he hecho toda mi vida, he estado leyendo cuatro libros a la vez... y la verdad es que lo he llevado más o menos bien.

Uno de ellos es este del que os hablo ahora, "Casi todas las tijeras", de Lara Moreno, un libro que me consiguió la preciosa Marian y que he estado leyendo poquito a poco, saboreando cada una de las historias que ofrecen los diferentes relatos del libro. De Lara sólo había leído lo muchísimo que nos regala semanalmente en su blog, un lujazo para todos nosotros, pero no había tenido ocasión de tener un libro entre las manos, un libro que poder llevar en el bolso y rescatarlo en cualquier esquina para tomar un poco de aire, un poco de aliento y de burbujas en el estómago. Y es que... ¡claro que no es lo mismo! No es lo mismo leer en la pantalla del ordenador a leer un libro en el momento en el que más te apetece, cuando más lo deseas, cuando más necesidad tienes de seguir devorándolo... y por eso mismo tenía ganas de tener el libro de Lara entre las manos, para poder leerlo en la terraza de casa (al sol), en la playa, en los trenes y aviones, en los bancos del parque... y así ha estado acompañándome hasta que esta mañana he terminado de leer el último relato de los 15 que componen el libro, "Tijeras".

Es un libro para degustar, para pararte en cada una de las palabras, en cada uno de los gestos y las miradas, para coger las tijeras y seleccionar los momentos que más te arañan y te tocan el alma. Lara tiene una forma de contar las cosas que sólo he encontrado en ella, que hacen que sea completamente auténtica. Tengo subrayados mis relatos preferidos, las frases que he releí una y otra vez...  "Mi mujer tan gris", "Pequeño guante negro", "Manos escogidas", "¿Cenamos?", "Quizá no venga esta noche"...

...recomendadísimo.

"Era, una vez más, el día de juicios, de finales. De la continuación de la truculenta historia de mi vida. La recordaría, posiblemente durante un par de años más. La conmbraría en sueños de tormenta, cuatro o cinco veces durante esos dos años que vendrían. Eso sí, confundiría sus lunares y el color de su pelo. Quizás al tomar zumo de naranja me supiera la boca a cintura mojada, quizás no."

...de "Mi mujer tan gris".

Martes, 15 de Abril de 2008 10:11 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 6 comentarios.

Novecento. La leyenda del pianista en el océano, de Alessandro Baricco

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"En los años de entreguerras, un trasatlántico, el Virginian, recorría las rutas entre Europa y América, con su carga de millonarios, de turistas, de emigrantes...

En el Virginian tocaba cada noche un pianista extraordinario, llamado Novecento, con una técnica maravillosa, capaz de arrancar notas mágias, inauditas. Se hablaba de su inusitado duelo pianístico nada menos que con Jelly Roll Morton, el inventor del jazz... Se decía que el mlancólico pianista había nacido en el barco, del que jamás habría descendido. Se decía que nadie sabía la razón.

Un monólogo teatral, recientemente llevado al cine por Giuseppe Tornatore con el título "La leyenda del pianista en el océano"."

Durante mucho tiempo este blog no tuvo un correo de contacto; no tengo un motivo concreto, simplemente no lo tenía... Hace unos meses puse ese correo de contacto y a él me van llegando, de vez en cuando, correos maravillosos de personitas maravillosas que, la mayoría de veces, jamás han contestado en el blog pero me envían un mensajito privado para recomendarme algún libro o para hacerme algún comentario de lo que escribo. ¡Agradezco tantísimo esos correos! De verdad, muchas gracias.

La semana pasada me llegó un mensajito así, con esa forma, de Àngels. Me preguntaba si nunca había leído nada de Alessandro Baricco y me lo recomendaba muchísimo. El viernes por la tarde me llevé a casa este libro, pequeñito y con letra grande, apenas 80 páginas devoradas en dos ratitos.

Es una historia pequeñita e intensa, una historia que me ha llevado en varios momentos a intentar imaginar cómo fue la historia de Álex en aquél crucero...

"Y cada vez acababa en un lugar distinto: en el centro de Londres, en un tren en mitad del campo, en una montaña tan alta que la nieve te llegaba hasta la barriga, en la iglesia más grande del mundo, contando columnas y mirando cara a cara los crucifijos. Viajaba. Resultaba difícil comprender lo que podía saber él de las iglesias, y de nieve, y de tigres y..., vamos, que nunca había bajado de aquél barco, nunca en su vida (...). No había bajado nunca. Y, sin embargo, era como si hubiera visto todas esas cosas. Novecento era alguien a quien le dcías: "Una vez estuve en París", y él te preguntaba si habías visto los jardines tal y cual y si habías comido en aquel determinado sitio, lo sabía todo, te decía: "Lo que a mí me gusta, allí en tierra, es esperar la puesta de sol caminando arriba y abajo por el Pont Neuf y, cuando pasan las gabarras, pararme a mirarlas desde encima, y saludar con la mano"."...

...

"Es una de esas cosas que es mejor no pensarlas, porque si no puedes acabar volviéndote loco. Cuando se cae un cuadro. Cuando despiertas una mañana y ya no la amas. Cuando abres el periódico y lees que ha estallado la guerra. Cuando ves un tren y piensas tengo que largarme de aquí. Cuando te miras en el espejo y te das cuenta de que eres viejo. Cuando, en mitad del océano, Novecento levantó la mirada de su plato y me dijo: "En Nueva York, dentro de tres días, bajaré de este barco". Me quedé de piedra. Zas." 

Lunes, 17 de Marzo de 2008 14:42 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

Amado monstruo, de Javier Tomeo

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"Saltando con fluidez del esperpento al horror, Amado monstruo registra la insólita conversación de dos personajes aparentemente muy dispares, de los que se descubre, a lo largo de sus escaramuzas verbales, un vínculo común: la obsesión por una madre posesiva. Uno de ellos, Antonio, comete a los treinta años su primer acto de rebeldía y, desafiando a su madre que lo tiene prácticamente secuestrado, acude a una entrevista para solicitar el empleo de guarda jurado en un banco.

El otro, Krugger, un jefe de personal inicialmente impasible, lo somete a un estricto interrogatorio para averiguar su capacidad para el uso de las armas de fuego, pero, en el curso de la conversación, se filtra un abominable secreto..."

Llegó a mis manos un domingo soleado de invierno, un domingo de levantarse con ganas de paseo por el Mercat de Sant Antoni y cervecita en "Els tres tombs". Es imposible ir a pasear por allí un domingo y que no vuelva a casa con un montón de libros. Este, por ejemplo, me costó 1 euro.

Javier Tomeo consiguió enamorarme con "El cantante de boleros", un libro que leí para que el pesado de Rubén dejase de pedirme que lo leyera, y ahora ha conseguido que tenga muchas ganas de leer algo más de él. Javier escribe cosas distintas, tiene un sello muy particular y muy interesante. Es capaz de dar una vuelta más de tuerca a las conversaciones entre dos personajes, todos llenos de intrigas y misterios, llenos de cosas... Son personajes muy vivos, pese a la nube grisácea que los cubre a casi todos...

Si tenéis ocasión, o paseáis un día por el Mercat de Sant Antoni, por la feria del libro o por entre las estanterías de libros en casa... llevaros algo de Tomeo con vosotros...

Domingo, 16 de Marzo de 2008 13:33 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura No hay comentarios. Comentar.

Dos mujeres en Praga, de Juan José Millás

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"Luz Acaso es una solitaria y misteriosa mujer de mediana edad que decide acudir a un taller literario para que un profesional escriba la historia de su vida. Allí conocerá a Álvaro Abril, un joven escritor de cierto prestigio que vive obsesionado con la idea de su hipotética adopción al nacer. Será Álvaro el encargado de escribir la vida de Luz y, a través de las conversaciones entre ambos, vamos descubriendo que sus vidas poseen sorprendentes puntos en común. De este modo la intriga irá aumentando hasta introducir al lector en la tela de araña que, lentamente, van tejiendo los protagonistas. La soledad y sus engaños, los interrogantes sobre la verdad o la falsedad de los deseos, la obsesión y la angustia ante lo desconocido y las deudas pendientes del pasado constituyen algunos de los ejes argumentales de esta deslumbrante novela. Una novela de intriga apasionante que nos invita a contener la respiración y a vislumbrar los territorios ocultos, y casi siempre negados, de la existencia".

Empecé a leer, hace ya varias semanas, "El cuaderno dorado" de Doris Lessing. Lo tuve que dejar. Siempre he pensado que, cuando un libro no te ha atrapado en las primeras 50 páginas, tienes que dejarlo a un lado y retomarlo más adelante, puede que ese no sea el momento propicio para leerlo pero... ¿quién sabe más adelante? No sé por qué me empeñé en llegar a la página 157... En ese momento tuve la sensación de llevar más de la mitad de lo que había leído sin enterarme de nada... Lo dejé y me fui a la estantería de "próximos pendientes" y rescaté un libro que tenía ganas de leer desde hace tiempo: "Dos mujeres en Praga", de Juan José Millás. ¿No os parece un título absolutamente increíble? Yo compro muchas veces libros por el título... o por la ilustración de la portada... (y pocas veces me he equivocado... y tengo ejemplos comentados aquí en el blog... uno de los más recientes fue el libro de Marta).

Praga puede ser una habitación de hotel, un vagón de tren, el asiento trasero de tu coche o un asiento de avión... Tu cama, el sofá de casa, un abrazo... Praga tiene que ser una ciudad preciosa, ¿verdad?, tengo muchas ganas de ir. Luz Acaso vive, entre algodones, en Praga, y hasta allí llevará a Maria José (quién haya leído, como yo, primero "El mundo" y después "Dos mujeres en Praga" podrá poner ojos, boca, nariz y sexo a Maria José, ¿verdad?). Estas dos mujeres están llenas de telas de araña, telas que hacen que puedan unirse todas sus negaciones por dentro. No recuerdo en qué momento el escritor entró en el libro para hacerse cargo de las riendas de las vidas de estas dos mujeres y de Álvaro Abril, tampoco recuerdo cómo llegué a perderme por el lado izquierdo de las cosas...

Es una novela cómoda de leer... ideal para mis últimos desayunos con sol.

Lunes, 10 de Marzo de 2008 22:18 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

Nada, de Carmen Laforet

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"Andrea llega a Barcelona para estudiar Letras. Sus ilusiones chocan, inmediatamente, con el ambiente de tensión y emociones violentas que reina en casa de su abuela. Andrea relata el contraste entre este sórdido microcosmos familiar - poblado de seres extraños y apasionantes - y la frágil cordialidad de sus relaciones universitarias, centradas en la bella y luminosa Ena. Finalmente los dos mundos convergen en un diálogo dramático. Comparada por la crítica con Cumbres borrascosas, Nada destaca tanto por su prosa fresca y directa como por la extraordinaria sensibilidad en la recreaciión de una voz femenina. Cuando el libro se acaba, el lector tiene la seguridad de poder encontrar, al volver a la esquina, a una muchacha pálida y triste, con toda la fuerza de su juventud condensada en el mirar. Es Andrea, absorta, queriendo algo, sin saber qué. Como el resto de los protagonistas, ha nacido a la vida real por un prodigio de la creación artística. Prodigio más que suficiente para formar parte de la Historia de la Literatura".

Hay cosas que me pasan sólo con Marian. A veces pienso que podría tenerla delante y las dos pondríamos la misma cara de sorpresa al reconocernos tan iguales (también reconocemos que a veces nos damos miedo). La semana pasada yo os hablaba de "Mala gente que camina" y os comenté que el siguiente libro que leería sería "Nada" de Carmen Laforet. Ese mismo día recibía un correo de Marian con asunto "A VECES ME ASUSTAS, VANESSITA :)‏" en el que me decía que estaba leyéndolo justo en ese momento. Es así, nos pasa muy a menudo, coincidimos en tantísimas cosas...

Marian comentaba que entendía perfectamente a Andrea, la protagonista, cuando llega a Barcelona cargada de ilusiones, ilusiones que se van quedando en el camino... Pese a todo, yo creo que Andrea es toda una triunfadora. Los paseos, la calle Aribau, Miramar, el refugio de la calle Montcada, las pinturas, las novelas, las verdades, los miedos, el hambre, la ropa, el frío, las calles, las velas, el piano, Román (yo también pasé alguna noche con él fumando cigarrillos y escuchando su violín)... y, sobre todo, esa relación tan especial con Ena cuando yo no me atrevía a marcar el teléfono de Laia.

El personaje de Gloria, asfixiante y sangrante...

La noche de San Juan se había vuelto demasiado extraña para mi. De pie en medio de mi cuarto, con las orejas tendidas a los susurros de la casa, sentí dolerme los tirantes músculos de la gargant. Tenía las manos frías. ¿Quién puede entender los mil hilos que unen las almas de los hombres y el alcance de las palabras? No una muchacha como era yo entonces. Me tumbé en la cama, casi enferma. Recoerdé las palabras de la Biblia, en un sentido completamente profano: "Tienen ojos y no ven, tienen oídos y no oyen"... A mis ojos, redondos de tanto abrirse, a mis oídos, heridos de escuchar, había faltado captar una vibración, una nota profunda en todo aquello..."

Y yo que me preguntaba si el papá de Marian tendrá un trabajo para mi en Madrid...

Además, adoro la mirada de esa mujer de Schiele en la portada, tenía que leerlo...

Martes, 12 de Febrero de 2008 17:49 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

Mala gente que camina, de Benjamín Prado

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"Una novela que rescata del olvido la dramática historia de los niños robados a las madres republicanas.  Un profesor de instituto investiga la historia de una enigmática escritora que pese a ser militante de la Sección Femenina y la organización de beneficencia infantil Auxilio Social, publicó una única novela en la que denuncia uno de los mayores dramas de la posguerra.

Pero su vida resulta ser muy distinta de lo que parecía, en realidad una gran ficción representada en medio de un mundo a su vez cínico, en el que algunos de los escritores falangistas más célebres del momento tampoco eran en absoluto los tempranos opositores a la dictadura que cuenta su leyenda, sino unos oscuros manipuladores de la verdad. 'Mala gente que camina', como escribió Antonio Machado."

Este domingo leía en el suplemento del domingo un mini reportaje del propio Benjamín en el que se preguntaba por qué le gustaban tanto las tumbas de los escritores que admira. Una especie de devoción fetichista que le hace investigar cada vez que llega a una ciudad si en su cementerio no desacansará el ilustre cuerpo de algún poeta. ¿Quizás una forma de honrar la memoria de aquellos autores que nos dejaron tan entrañables momentos cuando leíamos sus libros?...

...

Me entran escalofríos de buena mañana, cuando llego al trabajo después de un día de derrota, de esos que os conté un día... y mientras veo como se agolpan los correos en la bandeja de entrada del outlook, saco "Mala gente que camina" del bolso y lo dejo un rato delante, mirándome... mientras suena el Tango del angel de Piazzola y tengo la sensación de tener un cubito de hielo en la nunca, de esos que te quitan la respiración y la razón, de los que te parten en dos...

Mamá me miraba con cara de "otro de tus libros"  cuando vió la portada con la insinuante bandera republicana, mientras sonreía al abrir el regalo que le había llevado, sus 13 rosas rojas... Y tengo anclado en la memoria el momento justo en el que lo abrí, en aquella fría habitación del pueblo, entre los muebles de mi abuela y los recuerdos con mi prima Meli al otro lado del patio, cuando jugábamos a hacernos mayores y nos mandábamos mensajitos en clave para que nadie pudiese descifrarlos nunca... Y tan en clave estaban que me puse a repasar uno que encontré por los cajones y no conseguí saber qué significaba todo aquello.

"Mientras avanzábamos por la carretera de La Coruña, sentí lo mismo que sentía siempre al ir hacia Las Rozas: nostalgia. Odio la nostalgia, ese moho de la memoria, esa oscura envidia de uno mismo. La nostalgia es el opio de los tristes, es una droga alucinógena que te hunde a la vez que te alivia, te hace sonreír mientras te clava en la espalda sus pretéritos perfectos e imperfectos: yo tenía, yo hice, yo estaba..." 

Joder, Benjamín, no, ahora no...

Había llegado a la página 40 y me quedé ahí, justo en ese párrafo, presintiendo que él estaba contándome lo que yo no había sido capaz de definirme a mi misma. Y repasaba una a una todas las palabras: "el moho de la memoria, esa oscura envidia de uno mismo, el opio de los tristes...". Envidia de uno mismo, dice... Y luego me vienen a la memoria los acordes de ESA canción (Con la frente marchita) que me recuerda todos los días que "no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió". Maldita sea, Sabina no, ahora no... aunque en realidad por dentro tengo la voz de Antonio García de Diego cantándome al oído con su "adiós, cuídate" incluido.

Tonterías mías a un lado, que al final os cuento cualquier cosa menos lo mucho que me ha gustado el libro... Es uno de esos libros que me enganchó desde el principio, que te cuenta mil cosas y te las cuenta bien... que hace que aprendas, que descubras, que sientas y que te sientas orgullosa de estar donde estás y defender lo que defiendes. Y, seguro, todos los que hemos leído la novela nos hemos visto completamente enganchados a la redacción de esa "Historia de un tiempo que nunca existió. (La novela de la primera posguerra española)" y sus historias paralelas, con encuentros en hoteles y viajes en moto incluídos.

Además, Benjamín Prado ha conseguido hacerme desempolvar a "Nada", de Carmen Laforet, de entre los libros que en su día comencé y dejé tres páginas después, abandonado... y estoy ya casi terminándolo...

Os invito a un café.

Miércoles, 06 de Febrero de 2008 10:44 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

Lo raro es vivir, de Carmen Martín Gaite

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"'Desde que el mundo es mundo, vivir y morir vienen siendo la cara y la cruz de la misma moneda echada al aire, pero si sale cara es todavía más absurdo. Para mí, si quieren que les diga la verdad, lo raro es vivir', comenta uno de los personajes de esta historia.

De hecho la protagonista y narradora, una chica de 35 años que acaba de perder a su madre y busca un difícil acuerdo entre las heridas del pasado y la sed de presente, a lo que se enfrenta sobre todo es a la extrañeza de seguir viva y manteniendo abierta la curiosidad ante lo inexplicable.  Una curiosidad atizada continuamente por los dispares personajes secundarios que jalonan el relato y que van dando pie al discurso quebrado de esta aguda, contradictoria y delirante joven.

Tras una etapa en que cultivó el rock y se enfrascó en amores tempestuvosos, se entrega ahora, para huir de sus propios enigmas, a investigar los de un extravagante aventurero diocechesco cuyos embustes rozan el patetismo. Esta pesquisa de archivo provoca la que se le va imponiendo -lo quiera o no- sobre la propia infancia, las relaciones entre sus padres y los sentimientos que la mantienen cada vez más unida a un singular arquitecto, con quien convive.

Carmen Martín Gaite ha escrito una novela sencillamente magistral, con esa capacidad suya tan peculiar de trascender lo cotidiano y manejar sutilmente la prosa, sometida en esta ocasión a una vuelta de tuerca aún más audaz: la apuesta por el absurdo.

Los sueños rotos, la mentira, el dolor de la muerte, la suspicacia ante la maternidad o la búsqueda del amor son el telón de fondo sobre el que se perfilan unos diálogos trepidantes y empapados de actualidad."

Lo compré, o bien justo en el momento de comprar "Nubosidad variable" o bien justo en el momento de acabar de leerlo, ahora no recuerdo bien. Lo empecé en septiembre pero no me hice con él, recuerdo que era época de exámenes y estaba un poco distraída... Este libro merecía una lectura concentrada y por eso pensé que sería ideal para que me acompañase en mi aventura manchega.

Lo abrí en el tren, el miércoles pasado, y lo terminé el sábado por la mañana, en la plaza de la Iglesia de la Puebla de Don Rodrigo, mientras esperaba a que el sol calentase un poco y se fuese la niebla. Desde allí también envié algún mensajito lleno de bufandas de colores, hablé con Eli largo y tendido por teléfono y me quedé embobada un buen rato mirando a las cigüeñas hacer su nido en el campanario de la iglesia.

Es un libro increíble, maravilloso. Iba a decir que Águeda es un poquito como yo pero no, soy yo la que es un poquito como ella... y en el fondo me ha embaucado. Y sí, ya sé que casi siempre os digo lo maravillosos que son los libros que leo... pero es que, de verdad, este lo es. Cómo no va a serlo con este comienzo...

 "Hay veces en que lo normal pasa a extraordinario así por las buenas y lo notamos sin saber cómo. De entre la sucesión no contabilizada de gestos, movimientos y vislumbres que van engrosando la masa amorfa de lo cotidiano, se separa de los demás uno de ellos, aparentemente insignificante, y salta como la nota discorde de un pentagrama, se queda resonando por el aire con zumbido de moscardón, qué pasa, ha habido una avería o esto significa el comienzo de algo nuevo, nos miramos las manos, las rodillas, qué es lo que se ha transformado, hacia dónde enfocar la atención, no sé. Y sobreviene el miedo o la parálisis."

Cuántas veces no me habré tocado la cara, mirado las manos y los pies, frotado los ojos... pellizcado el brazo... justo en ese momento que Carmen Martín Gaite describe como nadie podría hacerlo: "se separa de los demás uno de ellos, aparentemente insignificante, y salta como la nota discorde de un pentagrama, se queda resonando por el aire con zumbido de moscardón,...".

Y millones de frases puntiagudas y certeras:

 "Me ha pasado muchas veces, en época de nudos, no ser capaz de reconocer luego que se han deshecho sin invervenir yo".

Y yo seguía leyendo mientras mamá, que no me ha dejado sóla ni un segundo, me decía que tendría que dejar esa mala costumbre de llevar el lápiz conmigo siempre que leo porque acabo por subrayar demasiado y el libro se queda feo... pero esa costumbre no voy a poder quitarla de momento.

Recomendadísimo.

Martes, 29 de Enero de 2008 18:52 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 6 comentarios.

El desorden de tu nombre, de Juan José Millás

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"Cuando Julio Orgaz, ejecutivo de una empresa editorial, sale cada martes y viernes de la consulta del psicoanalista, encuentra en el parque a Laura, mujer casada que le atrae inexplicablemente y de la que en poco tiempo se enamora... Pero la mirada de Julio -este hombre al que la vida se le rinde a medida que más se separa de ella- descubre a veces, en el rostro de Laura, los rasgos de otra mujer que amó.

Juan José Millás se entrega, en El desorden de tu nombre, a modificar hábilmente los grados en que la existencia suele imponer su significado; dar vida a la conciencia, el lenguaje y la realidad en el seno del equívoco, provocando un constante intercambio entre imaginación y acontecimiento.

Mediante la gracia del subterfugio que guían este movimiento profundo entre lo que sucede y lo que no sucede, esta novela traduce un texto perdido en el cual se interrumpen y empiezan todas las representaciones".

... "este movimiento profundo entre lo que sucede y lo que no sucede", dice...

A veces me doy miedo mientras leo, cuando me descubro a cien mil kilómetros del libro, pensando más y más allá...

"- Porque me fascinaba, y me fascina todavía, oir hablar de mi mujer a Julio Orgaz. Usted pensará que hay en ello un componente perverso, pues a simple vista mi actitud podría parecer la de un vulgar mirón. Pero yo creo que que se trata de algo más complicado. Mire, yo nunca me vi a mí mismo como un sujeto en el que pudieran hacer grandes estragos las pasiones amorosas. Mis ambiciones, nunca lo he ocultado, iban por otros derroteros: la política, el triunfo personal, etcétera. Las pasiones vulgares -las que yo consideraba vulgares, quiero decir- he procurado siempre repartirlas entre los prostíbulos y las amantes ocasionales, para que no me estorbaran en el camino.

- ¿En el camino hacia dónde?

- Usted sabe hacia dónde conduce ese camino: hacia el reconocimiento social. Nunca me ha dado vergüenza confesarlo. Es una aspiración tan legítima como cualquier otra; usted debe saberlo porque lo ha alcanzado. Me casé, pues, con una mujer de la que estaba moderadamente enamorado, porque pensé que podría dirigir sus energías, sumarlas a las mías, de cara a la consecución de ese objetivo. Y lo cierto es que todo iba muy bien: Laura renunció a sus aspiraciones personales, en el caso de que las hubiera tenido alguna vez, y se sumó al proyecto que yo representaba. Todo, en fin, estaba en su sitio. Además de quererme, me admiraba y admiraba también mi posición frente a la existencia. Yo quise fundar una familia sólida, y para ello basta con que un miembro de la pareja ame y el otro sea inteligente.

 

Y, después, un mensaje de móvil que se queda en borrador, de dónde no saldrá nunca... "'Hizo café y con la taza humeante entre las manos salió a la terraza, ofreciendo su melena y su perfil a la ciudad dormida (...). Miró los tejados, respiró y buscó la línea recta imaginaria que unía su casa a la de Julio.' Un día me dijiste que Millás siempre tiene textos para todos los minutos de la vida."

Suena...

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Mejor voy a seguir estudiando...
Domingo, 20 de Enero de 2008 18:29 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 1 comentario.

Modelos de mujer, de Almudena Grandes

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"Siete relatos, siete mujeres que, en distintas edades y circunstancias, se enfrentan todas ellas, en algún momento, a hechos extraordinarios. Todos, menos el que da título al libro, están de un modo u otro ligados a la infancia, a la capacidad de desear como motor de la voluntad. En los tres primeros cuentos -"Los ojos rotos", "Malena, una vida hervida" y "Bárbara contra la muerte"-, los personajes femeninos vencen, cada uno a su manera, a la muerte: "Miguela", la mujer mongólica que se enamora de un fantasma; "Malena" que se pasa la vida haciendo régimen por amor; y Bárbara, que acompaña a su abuelo a pescar. En los cuatro últimos -"El vocabulario de los balcones", "Amor de madre", "Modelos de mujer" y "La buena hija" -, las protagonistas tuercen el destino a su favor recurriendo unas al poder de seducción y otras a la fuerza de la razón, y todas con la voluntad que les otorga el firme deseo de no tolerar que la vida las avasalle."

Son siete relatos, sí... Y me han gustado todos, aunque hay un par que me sobresalen por dentro por muchas cosas, quizá porque son los que más me llegan y me tocan. Es un libro de esos que ha estado durante muchísimo tiempo en mi montoncito de "pendientes" y lo he abierto más de una vez... y siempre llegaba hasta la página cuarenta y algo... y después quedaba "olvidado" entre el montoncito de pendientes y le giraba la cara... no se por qué. 

De todos, me quedo con "Malena, una vida hervida (Relato parcialmente autobiográfico)" y "El vocabulario de los balcones". En el primero cuenta la historia de una mujer que desde bien pequeña ha tenido que hacer régimen siempre para no engordar; toda la vida con dietas, con agobios de calorías y excesos... para darse cuenta al final de la historia, cuando roza casi los cuarenta años que... (ummm, el final no debería contarlo, ¿verdad?, pues dejémoslo aquí).  En el segundo, "El vocabulario de los balcones" (maravilloso, maravilloso, maravilloso) cuenta la historia de dos personas que se conocen desde siempre y, lo que suele ocurrir, las "coincidencias" espacio-tiempo-voluntad-deseo son poco frecuentes... Y me da miedo contaros más porque son relatos cortos y no quiero meter la pata. 

Esta mañana, buscando el resumen del libro que os he puesto ahí arriba, he encontrado una página web en la que comentan lo siguiente sobre "El vocabulario de los balcones":  

"El título encierra las claves de comprensión de la película Aunque tú no lo sepas, ya que el escenario principal de la misma son los balcones de los dos pisos de los protagonistas, donde se producen los intercambios de sentimientos a través de la mirada.

El título de la película encierra la carga emotiva que lleva esta oración pronunciada por Juan en el Clímax de la película: condensa en el final de esta oración lo que supuso para Juan la relación que nunca fue correspondida por Lucía. No lo sabe porque la película, igual que el relato, está cargada de pensamientos y de sentimientos interiores, nunca mostrados física o verbalmente.

La mirada es el verdadero vocabulario de todo el film. Esa mirada, ayudada por la música y el silencio, expresan de forma contenida toda una gama de sentimientos desde la más pura indiferencia hasta la entrega total.
La cámara conoce la importancia de la mirada, sabe que es el centro de interés y por eso los planos son generalmente medios planos, primeros planos o planos-detalle en los momentos de máxima tensión. El director ha tenido muy en cuenta las reflexiones de Lucía en la novela:

“… ni podría ahora reconstruir el momento exacto en que mis hombros comenzaron a acusar el peso de sus ojos, esa mirada…” (página 139)

“Yo (…) estaba a punto de descubrir el valor de aquellos ojos que tal vez me concedieran el privilegio de existir” (página 142)

Lucía corta su relación con Miguel porque “tú no me miras… porque no sabes mirarme” (página 149)

El enfoque del texto fílmico es distinto que en el texto narrativo. En la novela conocemos a Juan a través de las reflexiones de Lucía, única narradora en primera persona. Ello evoca todo su pasado sentimental mientras que en la película se evita que cualquier tema desvíe la historia entrecruzada de los protagonistas."

¡Y YO TODAVÍA NO HE VISTO ESA PELÍCULA! ¡AHHHHH!

Jueves, 17 de Enero de 2008 10:48 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

Toda la vida, de Ada Castells

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"La protagonista de esta historia, Sílvia Reixart, vive atrapada en un mundo dominado por las más rancias convenciones burguesas, encorsetada entre las cuatro paredes de un negocio familiar, y la única salida de este asfixiante ambiente parece ser la escritura. Hasta que, en la Barcelona de principios del siglo XXI, descubre el amor y de la mano de un pintor en alza se embarca en una tormentosa relación que la llevará más allá de todo prejuicio y le mostrará el fondo del abismo. La intensidad de su pasión difuminará los límites entre la ficción y la realidad.

Mientras, su obsesión por la vida del pintor Caspar David Friedrich (1774-1840) empieza a plasmarse en una novela cuyo protagonista se alza en símbolo de un romanticismo fogoso que desafía toda norma social y que actúa como correlato irónico de la propia existencia de Sílvia.

Mediante un equilibrado juego de contrapuntos, Ada Castells ha construido a la que sin duda es su más original y mejor novela."

Llega a mis manos nada más bajarme del tren más largo del mundo, con los ojitos brillantes de no haber dormido nada y la piel recién estrenada... Me mira atento todos los días desde la estantería, no da tregua. De repente, un día de comienzo de año lo arropo entre las manos después de haber estado toda la noche cubierta hasta las cejas por una manta. No había leído el argumento, pero él quiso que lo leyera... y ahí estaba para mi.

Me llamó la atención esa mujer de espaldas mirando el horizonte, el infinito... me recordaba tantísimo a Friedrich... Y, en efecto, parte de la historia es la suya. En realidad, este libro es la historia de dos románticos hasta la médula... Sílvia y Caspar David. Es un libro con muy buen ritmo y con momentos inolvidables.

Viernes, 11 de Enero de 2008 11:16 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura No hay comentarios. Comentar.

Blanco y negro

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Fotografía: Margarita Xirgu

"Delante de un par de cervezas, el chico de la exposición me dijo que estaba hecha en blanco y negro, como la poesía y los sueños, como todo lo intangible: «La vida y sus miserias transcurren en color. Tú pareces una actriz de cine mudo».

Respondí a aquellos halagos sonriendo y sonrojándome. Luego, antes de despedirnos, me anotó la dirección de su estudio fotográfico: «Me encantaría hacerte un retrato». Quedamos en que me pasaría por allí a la mañana siguiente, pero nunca aparecí. Poco después dejé a mi novio. De eso hace siete años y no he vuelto a tener otro. Los hombres con los que me he tropezado desde entonces sólo han sido capaces de verme en tecnicolor."

Ella y la orgía perpetua. Ana Muñoz de la Torre

No lo he leído pero este trocito me encantó. Hace un rato lo releía mientras sonaba esta canción... y he redescubierto lo mucho que me gusta, la de cosas que me dice y las que me calla... Y la he bailado por dentro y por fuera...

El epicentro sigue siendo pensarte
cuando todavía estás delante...

Jueves, 10 de Enero de 2008 19:39 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

Algún amor que no mate, de Dulce Chacón

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"Enamorada y maltratada, Prudencia ha llegado a una situación de desamparo absoluto. Privada de su identidad, convertida en un ser construido por otros, afronta por fin que se ha engañado a sí misma, renunciando a todo por mantener a flote un matrimonio infeliz, cargado de soledades, tristezas y fustraciones. Ante la inminencia del desenlace, y después de recorrer todas las sombras de su pasado, decide emprender la huida hacia un futuro incierto...

Algún amor que no mate, primera novela de la Trilogía de la huida de Dulce Chacón, constituye una deslumbrante recreación del maltrato y de la lucha por su superación. Mediante una prosa sencilla, cercana y llena de matices y una profunda caracterización psicológica de los personajes, la autora profundiza en uno de los temas que hoy, lamentablemente, sigue de actualidad".

Es un libro que cayó en mis manos por casualidad. Hoy me ha mirado desde la estantería y me ha llamado a gritos, lo he empezado después de comer y ya está terminado porque es pequeñito y fácil de leer. Fácil por las palabras cercanas y sencillas, claras y precisas, dolorosas y crueles. Es un libro lleno de malditos tópicos que... por suerte cada vez se diluyen más y por desgracia todavía están muy presentes... Es un libro doloroso y con el que tiemblas todo el rato, apenas puedes mantenerlo entre las manos mientras piensas que todo esto no te suena tan lejano... y sin embargo parece casi irreal.

No voy a decir nada más, dejo unos fragmentos por si alguien se anima... (Me ha dejado rota).

"Ella siempre había dicho que sólo le pedía a la vida un marido que la quisiera, la mimara, la cuidara. Al que ella quisiera también, mimara y cuidara. No se daba cuenta de que ya lo tuvo, y lo perdió.

Vivió el amor sin enterarse. Sin enfrentarse fue dejando que pasara sobre ella. Sin enterarse dejó caer la lluvia que la empapó y sin enterarse dejó que se secara lentamente. Sin advertir el proceso de secado. Primero mojada y luego húmeda. Y más tarde, irrremediablemente seca.

Ella piensa que es cuestión de suerte. Que se toma un camino por azar y es difícil desviarse. Y ahora se arrepiente del camino que tomó, y del compañero de viaje.

Siempre se arrepiente Prudencia."

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"La verdad es que muchas veces las mujeres nos quejamos de vicio. Porque hay que ver qué bien se está en casa sin tener que ir a trabajar. Y encima el marido te da dinero todos los días para la comprar y, si lo administras bien, hasta puedes ahorrar. Yo desde que tengo la cojera ni siquiera voy al mercado. Hago el pedido por teléfono y me lo traen. Así es que tengo todo el tiempo del mundo para mí. Arreglo mi casa por la mañana. Tengo la ropa al día y cuido mis plantas. Por la tarde pongo el televisor y después me hago un solitario. Cuando me quiero dar cuenta ya estoy haciendo la cena y poniendo la mesa para que cuando venga mi marido se lo encuentre todo listo. Y al día siguiente igual. A veces me pongo a mirar por la ventana y me distraigo viendo pasar a la gente por la calle. Yo nunca me aburro, por eso no entiendo a las mujeres que dicen que quieren trabajar. Someter al marido a esa humillación. ¿De qué sirve un hombre si no puede mantener a su familia?"

Domingo, 30 de Diciembre de 2007 22:53 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura No hay comentarios. Comentar.

"Mujeres" de Charles Bukowski

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"Hay en mí algo descontrolado, pienso demasiado en el sexo. Cuando veo a una mujer la imagino siempre en la cama conmigo. Es una manera interesante de matar el tiempo en los aeropuertos". En "Mujeres", una de las más aclamadas novelas de Bukowski, su alter ego Henry Chinaski, el "viejo indecente", un perdedor nato, se encuentra a los cincuenta años con una creciente reputación literaria, algún dinero en el banco y mujeres, montañas de mujeres. Se le ofrecen en los recitales de poesía, le escriben cartas procaces, le telefonean sin cesar. Y Chinaski las quiere todas, quiere desquitarse de sus largos años de forzadas abstinencias. Y, a la vez, este gigantesco maratón sexual es un proceso de aprendizaje, de conocimiento, en el que Bukowski no escatima sarcásticas observaciones sobre sí mismo, y en el que el machismo de textos anterioes queda seriamente erosionado. Todo ello unido a incontables borracheras: el alcohol en tanto que mecanismo que le permite seguir viviendo, a la par que le destruye. Bukowski parece sugerir que las alternativas - es decir, una carrera más respetable, literaria  o la que fuere - son aún más deshumanizadas. "Mujeres parece una historia sobre sexo y borracheras, cuando en realidad es un poema sobre el amor y el dolor" (Los Angeles Times).

Pues... ¿qué puedo decir? Es la primera vez que leía una novela completa de Bukowski, antes sólo había leído poemas y algún escrito al azar... pero esta es la primera vez que me "enfrentaba" a él de principio a fin, con una novela. Me llamó la atención el título, lo compré el mismo día que me traje a casa el "Peleando a la contra" (que, de momento, no lo leeré). En "Los Angeles Times" dicen que parece una historia sobre sexo y borracheras, cuando en realidad es un poema sobre el amor y el dolor... y la verdad es que yo he visto también dolor y amor pero no sé si hasta ese punto. ¿Machismo erosionado? Igual yo he leído otra novela también...

Me gusta el "toque" de desvergüenza, de descaro y de irreverencia, pero creo que lo lleva hasta extremos insoportables, al menos para mi. No sé si el lenguaje que utiliza es así de llano (dicen que sí) o es culpa de la traducción. Igual lo he leído en un momento en el que no tocaba pero yo, esta vez, no os lo voy a recomendar.

Ahora voy a por una relectura que tengo muchas ganas de volver a tener entre mis manos...

Jueves, 27 de Diciembre de 2007 10:33 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

"El mundo" de Juan José Millás

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"Hay libros que forman parte de un plan y libros que, al modo del automóvil que se salta un semáforo, se cruzan violentamente en tu existencia. Éste es de los que se saltan el semáforo. Me habían encargado un reportaje sobre mí mismo, de modo que comencé a seguirme para estudiar mis hábitos. En ésas, un día me dije: "Mi padre tenía un taller de aparatos de electromedicina." Entonces se me apareció el taller, conmigo y con mi padre dentro. Él estaba probando un bisturí eléctrico sobre un filete de vaca. De súbito,. me dijo: "Fíjate, Juanjo, cauteriza la herida en el momento mismo de producirla". Comprendí que la escritura, como el bisturí de mi padre, cicatrizaba las heridas en el instante de abrirlas e intuí por qué era escritor. No fui capaz de hacer el reportaje: acababa de ser arrollado por una novela".

"El mundo", con esta visión de su propia vida, de su niñez y su adolescencia, Juan José Millás ganó el Premio Planeta de este 2007. Yo, como ya os conté, fui al Saló del Llibre de Barcelona y conseguí que firmara mi ejemplar (regalo de Otto), como uno más de los freaky-fans que se agolpaban frente a las mesas del ganador y el finalista (Boris Izaguirre). Conseguí mi dedicatoria entre los inoportunos malditos nervios que me invadieron sin estar invitados... y apenas pude suspirar lo mucho que me gustaba leerle.

Empecé con "El mundo" el jueves y lo terminé ayer. Es un libro agradecido, muy ameno y de fácil lectura... Está lleno de momentos maravillosos y anécdotas increíbles. El lenguaje es 100% Millás, siempre diciendo las palabras justas en el momento preciso... pero es injusto, es uno de esos libros que no quieres que se acaben, que se quedan cortos, de los que quieres saber más y más y más... ¿Quién no ha tenido un Vitaminas en su vida? ¿O algo parecido a una Maria José? ¿Y qué me decís de las madres? Mi madre también es de esas que lo sabe todo antes de que ocurra, de las que intuye diez días antes que te va a pasar algo o, sólo hablando contigo por teléfono, sabe que estás triste o feliz...

"Podía tomar una palabra y darle vueltas dentro de la boca, como a un caramelo, antes de tragármela o escupirla. Me había preguntas locas sobre el lenguaje. ¿Por qué, por ejemplo, todo el mundo comía lentejas, cuando lo lógico era que los hombres comieran lentejos? Estoy hablando de un mundo en el que la frontera entre lo masculino y lo femenino era brutal (quizá sigue siéndolo). No es que no hubiera educación mixta, es que no había nada mixto. En un mundo así, resultaba contradictorio que ellas comieran garbanzos, en vez de garbanzas; que ellos se sentaran en sillas, en vez de en sillos; que ellas tuvieran cabello, o pelo, en vez de cabella o pela; que ellos usaran camisas, en vez de camisos... Estaba todo patas arriba y así se lo dije a mi madre, con un hilo de voz, cuando salío a darme una yema de huevo batida con azúcar y vino dulce, que era el reconstituyente de la época. Mi madre me escuchó con perplijidad y me pidió que no le contara a nadie aquella reflexión, que ella se ocuparía de arreglarlo todo. Otra promesa falsa, como la de su inmortalidad".

Pág 68-69.

Lunes, 24 de Diciembre de 2007 13:27 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 5 comentarios.

El corazón helado... de Almudena Grandes

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¿Y ahora qué?

Me ha mantenido alejada de la realidad durante muchos días, muchos segundos, muchos momentos especiales: despertares, desayunos, mañanas, aperitivos, tardes, siestas, cafés y cervecitas, noches y madrugadas... ¿y ahora qué? ¿y ahora qué?

¡Mierda! ¡Se ha acabado! ¿Y ahora qué?

933 páginas, incluyendo la nota de la autora, tan interesante como el resto... "El corazón helado" de Almudena Grandes es una novela para leer despacio, para leer con ganas, para saborear cada una de las palabras, cada uno de los motivos, cada personaje y cada movimiento, cada suspiro, cada mirada, por lo que dice y lo que calla, por lo que se entiende y lo que nunca llegaremos a entender... Y la he leído así, despacio, sin querer salir de la vida de Álvaro, porque ahora Álvaro es un poco mío también, ¿verdad?

Llegó a mis manos el 24 de marzo de 2007, el día que cumplía 29 años y de una personita que debe quererme mucho... ¿Podía haber mejor regalo? Lo de menos era que yo ya me había hecho con él unas semanas antes, eso era lo de menos... y he tenido dos ejemplares en casa hasta que este otoño una almita gemela vino a dormir a casa una noche fría y allí estaba el segundo ejemplar, esperándola, para que la arropara cuando ella quisiera. Y se lo llevó, en un tren que viajaba al sur del sur...

Lo empecé en abril, entre miedos y temblores, porque era el mes ideal para empezar ese libro... Llegué hasta la página 90, más o menos... pero las horas de espera y las noches de hospital  de aquél mes pudieron conmigo y necesitaba mucha más concentración de la que yo podía ofrecerle. Además, las horas de conversación con mi hermano en aquella habitación de hospital me hicieron unirme más a él, cosa que ahora en la distancia me hace más fuerte, y recordamos tantas cosas juntos que era como estar leyendo el mejor libro del mundo.

Quité el punto de libro y lo dejé en la estantería hasta que volviese a llamarme. Lo hizo a finales de octubre y hasta hoy he estado empapándome de él (casi) día tras día... y sólo lo dejé de lado en mi viaje a Fès porque pesaba una barbaridad y era mejor opción acompañarme de "Noviembre", de Gustave Flaubert... aunque yo seguía pensando en los Carrión González y los Fernández Muñoz... y Álvaro, Álvaro estaba siempre a mi lado... y apenas podía concentrarme en otra lectura.

"El día de su muerte, Julio Carrión, poderoso hombre de negocios deja a sus hijos una sustanciosa herencia con muchos oscuros de su pasado y de su experiencia en la Guerra Civil y la División Azul.

En su entierro, en febrero de 2005, su hijo Álvaro, desvinculado de los negocios familiares, se sorprende de la presencia de una mujer joven desconocida que parece delatar aspectos ocultos de la vida de su padre. Raquel Fernandez Perea es hija y nieta de exiliados en Francia y lo sabe todo sobre la vida de sus padres y abuelos. Para ella sólo una historia permanece sin aclarar; la de una tarde que acompañó a su abuelo a visitar a unos desconocidos con los que intuyó existía una deuda pendiente.
Álvaro y Raquel están condenados a encontrarse porque sus respectivas historias familiares, que son también la historia de muchas familias en España, desde la Guerra Civil hasta la Transición, forman parte de sí mismos y explican además sus orígenes, su presente. También porque, sin saberlo, se sentirán atraídos sin remedio.

Con El corazón helado, Almudena Grandes nos entrega su novela más ambiciosa, en la que traza, a través de dos familias, un panorama emocionante de la historia reciente de nuestro país, y también del conflicto con la memoria de las nuevas generaciones."

Este es el resumen que yo había leído mil veces... pero es que la novela es mucho más. Son detalles, sentimientos, palabras, traiciones, encuentros, miedos, esperanzas, alivios y dolores... son tantas cosas que he escuchado tantas veces en historias reales... que estos últimos días hasta he soñado con estas familias y hasta soñaba que leía en sueños. Me he metido tanto en la historia que ahora me va a costar lo mío salir de ella...

"No me apetecía salir por las noches, no tenía ganas de trabajar, no hacía nada, sólo pasear por las tardes htasta una casa vacía y vigilarla durante una hora o dos desde la mesa de una terraza mientras leía un libro o un periódico para no aburrirme. Mai ya no lloraba, no se quejaba, no me hacía reproches, y cada noche me preguntaba qué me apetecía para cenar con más serenidad, con más dulzura. A veces me abrazaba en medio de la noche, y ella no tenía la culpa de nada, no se merecía lo que le estaba pasando. Yo tampoco, pero no quería volver a mi vida de antes, y sin embargo, ése era el paisaje que empezaba a dibujarse en el horizonte mientras las montañas se hundían, mientras los valles se ensanchaban, mientras el tiempo recobraba su antigua y rutinaria precisión para ordenar la estéril monotonía de mi búsqueda en una secuencia implacable de adverbios sucesivos, antes, ahora, después. Quizás todo acabaría así, y acabaría septiembre, quizás octubre, y noviembre, y terminaría el año, la Tierra volvería a encajar con su tradicional, mediocre órbita, y yo ni siquiera sabría qué había sido verdad y qué seguía siendo mentira".(pág.650)

Esto es un sólo un ejemplo, seguro que hay fragmentos mucho mejores y mucho más interesantes pero es que tengo a Álvaro adentro...

Y no dejéis de leer las notas de la autora, por favor, porque es interesantísimo saber cómo se ha construido la historia y ver de dónde salen los detalles...

"A mi amigo Benjamín Prado, porque si no lo hubiera sido, ya no habría ido al entierro de su padre, Benjamín Rodríguez, motorisa en su juventud de la guardia de Franco. Y si no hubiera estado en el cementerio de Las Rozas aquella mañana de abril de 2002, no habría visto a una mujer joven y atractiva que se quedó a un lado, sin acercarse a saludar a nadie hasta el final de la ceremonia, y cuya aparición, misteriosa sólo en apariencia y sólo para mi, me regaló la imagen de la que ha nacido esta novela".

Almudena dice en una entrevista en "El Cultural": "(...) quería una novela política, pero no panfletaria, porque los panfletos son nefastos desde el punto de vista literario e ideológico; una novela sentimental, pero no sentimentaloide, y una novela sobre la historia, pero no histórica, es decir, que no pareciera de no ficción. Y hasta que no estuve segura de eludirlos, no comencé a escribir. La verdad es que esta novela me ha afectado mucho. Porque los escritores aspiramos, en el mejor de los casos, a cambiar a los lectores, pero a menudo omitimos que nos cambian también a nosotros. El corazón helado me ha hecho un verdadero agujero, me ha marcado."

Yo puedo asegurar que a mi también me ha marcado... porque estos temas me tocan de manera especial y me interesan siempre... Porque ella lo cuenta mejor que bien... y porque pocas veces me quedo con esta sensación de vacío que tengo ahora mismo.

 

—Desea el hombre una cosa, parece un mundo, luego que la consigue, tan sólo es humo—
...
Miércoles, 19 de Diciembre de 2007 19:00 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 10 comentarios.

...Y nos íbamos en bicicleta a Montparnasse, a cualquier hotel, a cualquier almohada...

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"Como no sabías disimular me di cuenta en seguida de que para verte como yo quería era necesario empezar por cerrar los ojos, y entonces primero cosas como estrellas amarillas (moviéndose en una jalea de terciopelo), luego saltos rojos del humor y de las horas, ingreso paulatino en un mundo-Maga que era la torpeza y la confusión pero también helechos con la firma de la araña de Klee, el circo de Miró, los espejos de ceniza de Vieira da Silva, un mundo donde te movias como un caballo de ajedrez que se moviera como una torre que se moviera como un alfil. (...) Me hartabas un poco con tu manía de perfección, con tus zapatos rotos, con tu negativa a aceptar lo aceptable. Comíamos hamburgers en el Carrefour de l'Odeon, y nos íbamos en bicicleta a Montparnasse, a cualquier hotel a cualquier almohada."

Rayuela, Julio Cortázar.
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¿Bailas?

 

Hay libros que no puedo evitar releer una y otra vez... En invierno, en tren, con frío (guantes y bufanda), con abrigo rojo... hasta la Gare d'Austerlitz...
Miércoles, 05 de Diciembre de 2007 00:01 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 1 comentario.

Circo moderno, romanos, Goya, gladiadores, cristianos, contemporáneos, Caprichos, razón, monstruos, supervivencia... Miedo.

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"En el circo moderno a los tigres se les obliga a pasar por el aro y algún domador llega incluso a meter la cabeza en la boca de un león. Contemplar al rey de la selva sarnoso, obediente y temeroso del látigo es uno de los espectáculos más tristes que se pueden dar, tanto o más que el número de los payasos. Aunque muchos espectadores esperan que un día el león se coma al domador, ese rito raramente se cumple; en cambio resulta inquietante imaginar el dolor que existe detrás de la risa del payaso o tal vez el crimen de varios niños enterrados en su jardín, que oculta el cara blanca. En el circo romano no había payasos, ni leones amaestrados ni trapecistas. El espectáculo lo constituían los gladiadores descuartizándose entre sí y las fieras que se desayunaban directamente con cristianos. Excitado por la sangre, el público se saciaba también con el propio y frenético jolgorio y en medio de la carnicería abierta al cielo azul el dedo pulgar del emperador marcaba el destino de los figurantes. Cabe imaginar qué habría pasado si, de pronto, todas las salidas del coliseo romano hubieran sido tapiadas herméticamente, dejando dentro a los espectadores condenados para siempre a asistir al mismo espectáculo. Una vez muertos todos los gladiadores y devorados todos los cristianos, la carne fresca habría sido tomada directamente de las gradas. Ésa es la pesadilla de nuestro tiempo, como la del siglo XX fue la del funcionario Joseph K atrapado en el proceso de Kafka. Hoy el mundo se ha transformado en una inmensa carpa de cristal sin salida alguna y nuestra condena consiste en no poder abandonar nunca el tendido y estar obligados a consumir, repetir, comentar y reproducir inexorablemente las imágenes idiotas, violentas y anodinas, que nos sirve la historia a través de un laberinto de espejos. Todo lo que pasa en el mundo sucede ante nuestros ojos, pero ninguna gran tragedia dura más de un minuto en el telediario. Los trapecistas suelen ser monarcas, políticos, asesinos, cardenales, ladrones y estrellas de cine. Aunque el subconsciente del espectador, para liberarse, pueda desear que en el salto mortal se aplasten contra la pista, nada es peor que sentirse condenados para siempre a asistir a ese espectáculo". [El circo, por Manuel Vicent. Hoy en "El País".]

"Recuerdo la impresión que me causó la primera vez que contemplé una lámina de Goya correspondiente a su serie Caprichos: El sueño de la razón produce monstruos. Creo que entendí esta sentencia en mi adolescencia. El miedo no se lleva bien con la razón. Sólo cuando echamos a volar con la imaginación dejando en tierra a la razón alcanzamos los momentos más iluminados… pero también los más temidos. Sin riesgo no hay gloria. A veces, el miedo como mecanismo de defensa, de supervivencia, nos hace reaccionar con rapidez y creatividad. Otras veces simplemente nos inmoviliza, subyugados por el instinto de conservación. ¿Cómo hubiésemos reaccionado cualquiera de nosotros si alguien es agredido en nuestra presencia en el vagón de un tren? Por sorpresa, sin saber que algo así puede ocurrir aquí y ahora mismo.  
Desproveemos a una persona de su razón, le insinuamos cualquier temor, por absurdo que parezca, le añadimos una pizca de sentimiento de culpa y esa persona terminará comiendo de la palma de nuestra mano. Que se lo pregunten a Bush, por ejemplo. ¡Qué miedo!  

Miedo a no gustar, miedo a fracasar, miedo a no aprobar, miedo a lo que los demás digan, miedo a no llegar a fin de mes, miedo a una puerta entreabierta, miedo a la religión, miedo a la guerra, a los secuestros, a los atentados, a que nos engañen, a que nos roben, a que nos violen, a que nos maten, miedo escénico, a quedarte en blanco, miedo a volar, a caer, a no levantarte, miedo a lo desconocido, a lo conocido, al forastero, a la familia, a ser padres, miedo al agua, al fuego, a las alturas, a la oscuridad, a los espacios cerrados, a los abiertos, miedo a las ratas, a las serpientes, a las arañas, a los tiburones, miedo a los fantasmas, a los muertos, a los vivos… miedo a morir, a vivir... miedo al miedo.  

¿A qué tienes miedo?" [Fragmento del último escrito de Tristán Ulloa en
su blog, 2 de noviembre de 2007]

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Dos regalitos que os quiero dejar hoy. El primero lo acabo de leer hace un rato, mientras desayunaba, como cada domingo. La columna de Manuel Vicent es uno de los regalos de buenos días de todos los domingos que no suelo dejar escapar casi nunca. El segundo es parte de un texto que escribió hace un par de semanas Tristán Ulloa en su blog, muy interesante. ¿A qué tienes miedo? Yo, a todo eso que dice Tristán y a millones de cosas más, en el fondo soy una miedica, lo sé e intento convivir con ello lo mejor posible.

Y cambiando de tema, para quitar un poco el miedo... ¿Habéis visto el solecito que hace hoy? Hace frío, muchísimo frío... pero es maravilloso poder salir a la terraza a leer bajo el sol sin ninguna prisa... Que paséis un feliz domingo.

Domingo, 18 de Noviembre de 2007 11:10 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

Tonto el que no lea

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Me gusta leer por las mañanas. Sí, recién levantada, me gusta. También depende de la temporada, a veces me apetece durante un tiempo levantarme y empezar a leer blogs, periodicos digitales, el correo... Otras veces prefiero leer unas cuantas páginas del libro con el que esté embobada en ese momento. Estos últimos días me he "obligado" a no leer ningún libro. No tengo remedio, cuando empiezo uno y me engancha, no puedo dejarlo... y para evitar esta situación, en época de exámenes me prohibo empezar ningún libro que me pueda enganchar. Y... bueno, estos días no tengo ni libro ni internet en casa... así que...

El sábado por la mañana estaba con el café con leche en la mano, aburrida, bostezando sin saber qué hacer. Pensé en bajar a buscar el periódico pero me dio un poco de pereza... así que me giré a la estantería que tenía a mi derecha y me puse a leer títulos de libros de historia del arte en busca de algo que me ayudase a pasar decentemente mi media hora de café con leche.

No encontraba nada... hasta que di con el lomo de un libro en el que ponía "Tonto el que no lea". Era extraño, no recordaba tener ningún libro con ese nombre. Lo saqué de la estantería y me di cuenta que no era un libro, era una encuadernación de FNAC de una promoción que hicieron con bajo el subtítulo "Siete textos para invitarte a leer", con páginas de cartón, duras, durísimas... Cuando lo tuve en las manos recordé que debería ser una de las mil cosas que me regaló un día David.  

Lo recordé con detalle. Trabajábamos todavía en Castelldefels y un día llegó al trabajo comentándome que estaba haciendo limpieza y que tenía muchas revistas de arte en casa que iba a tirar... y me preguntaba si lo quería. Le dije que sí, ¡claro!, y todavía tengo grabado el momento en el que tuve que cargar con todo para llevarlo a casa (aunque, claro, él tuvo que cargarlo antes para traerlo al trabajo). Estuve durante mucho tiempo leyendo artículos, mirando fotografías... Creo recordar que conservo todo lo que me regaló David, porque me interesa descubrir cosas nuevas que no conozco y porque todo lo que venga de David seguro que es interesantísimo, tengo mucha suerte de haberme cruzado con él en el camino.

Son siete textos para invitarte a leer de Sergio Pitol, Alberto Manguel, Juan José Millás, Antonio Muñoz Molina, Álvaro Pombo, Fernando Sabater y Emili Teixidor. De momento he leído los dos que más me llamaron la atención (son cortitos), los de Sergio Pitol (EL LIBRO, CAMINO DE SALVACIÓN) y Juan José Millás (LEER), y son una maravilla. No sé de cuándo es esta invitación a la lectura pero debe ser bastante reciente, algunos de estos textos se han publicado a modo de artículo o columna en periódicos como El País o La Vanguardia.

A mi me han salvado mis mañanas del fin de semana... Siempre es bueno encontrar bonitos textos que, además, te inviten a leer. Que tengáis una linda noche de lunes, aquí mañana es fiesta y yo tengo que estudiar...

 [...] En diciembre de 1996 viajé por Alemania con el poeta peruano Carlos Germán Belli. La última etapa fue Weimar. Estaban reconstruyendo los antiguos teatros de la ciudad para que fuera capital cultural Europea en el año 2000.

Weimar, ya se sabe, es la ciudad de Goethe y de Schiller. Allí un funcionario de cultura nos invitó a comer. De entrada nos declaró que el libro era ya un objeto del pasado, que tenía los días contados, que el hombre actual podría evtar las molestias de su frecuentación, puesto que la Internet le resolvería cualquier necesidad de entretenimiento e información. La internet, nos asestó en varias ocasiones, es el vehículo cultural del pesente. Su aparición reviste la misma importancia que el invento de Gutenberg en su época. Las bibliotecas se transformarán en edificios de oficinas y viviendas. Los poetas no le son ya necesarios a nadie. Lo decía con gozo y complacencia. El poeta Belli y yo nos fastidiamos, le dijimos de varios modos que lo que decía nos parecía una locura, una voz de la Edad Media y salimos de allí a buscar una librería y deleitarnos con la presencia de los libros. Tocaros fue como una afirmación. Para nosotros, lo que mayor valor tiene en Alemania son sus  libros. [...]"

El libro, camino de salvación. Sergio Pitol 

Y sigo sin internet en casa... y os echo de menos.

Lunes, 10 de Septiembre de 2007 19:14 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 6 comentarios.

"Nunca me abandones", de Kazuo Ishiguro

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No había leído nada de Kazuo Ishiguro hasta ahora. Había leído alguna vez recomendaciones en blogs, revistas, periódicos... pero nunca había llegado a leer nada. Es más, había leído cosas concretas sobre este libro que me habían dejado una sensación de no saber si quería leerlo o no. Pero bueno, una es débil y curiosa... y el libro, de repente, estaba en mis manos en FNAC... y no pude elegir, lo tenía que llevar conmigo.

"A primera vista, los jovencitos que estudian en el internado de Hailsham son como cualquier otro grupo de adolescentes. Practican deportes, o tienen clases de arte donde sus profesoras se dedican a estimular su creatividad y, como todos los jóvenes, descubren el sexo, el amor, los juegos del poder. Es un mundo hermético, convencional y extraño a la vez, una mezcla de internado victoriano y de colegio para hijos de hippies de los años sesenta, donde los pupilos parecen ser huérfanos. Donde no dejan de repetirles que son muy especiales, que tienen una importante misión en el futuro, y que se preocupan por su salud. Y las relaciones sexuales están libremente permitidas, pero sehan prohibido los libros de Sherlock Holmes por su alto contenido en nicotina. Los jóvenes también saben que son estériles y que nunca tendrán hijos, de la misma manera que no tienen padres. Kathy, Ruth y Tommy fueron pupilos en Hailsham y también fueron un triángulo amoroso, de vértices cambiantes. Y ahora, Kathy K. a los treinta y un años, se permite recordar Hailsham, y cómo ella y sus amigos, sus amantes, descubrieron poco a poco la verdad.

Y el lector de esta espléndida novela, utopía gótica, fábula (in)moral, peculiar ficción científica con ecos de Blade Runner, irá descubriendo de la mano de Kathy que en Hailsham todo es una imitación, una parodia d ela vida de un colegio normal, una representación donde los jóvenes actores no saben lo que son, y tampoco saben que sólo son el secreto terrible de una buena salud de una sociedad."

A ratos me recordaba a "1984", no tanto por el argumento como por las situaciones, el que fuesen como títeres dentro de una gran realidad. Pero, aún así, el enfoque es totalmente distinto e Ishiguro tiene una forma de contar las cosas que roza la eterna sensación, el escalofrío. Para mi, lo importante no ha sido la historia en si, lo importante ha sido ver como Kathy la explica, cómo describe a cada uno de los personajes y los dota de vida (y, sobre todo, de recuerdos). Me he sumergido en las descripciones de lugares y de sentimientos, en todo lo que envolvía la historia de esos personajes, me convertí en confidente de sus vidas.

Tengo que reconocer que al principio estuve muy fría con el libro, supongo que es lo que pasa cuando todo el mundo te dice maravillas de algo y luego tienes que enfrentarte tú solo y tienes miedo que te defraude. Cuando superé todos mis miedos encendí un cigarro, me quité las sandalias y subí los pies al sofá, me puse cómoda. En la página 97 fue en la que sentí que la novela me había absorbido y no iba a ser tan fácil salir de ella. Hoy, he sentido pena al terminarla, es una de esas novelas que te dejan un nudo en el estómago.

Si alguien la lee y sabe decirme en qué capitulo describe Norfolk por primera vez... le estaré muy agradecida.

...Si algún día cae en vuestras manos este libro, no lo dejéis escapar.

(...) "Fué la única vez que me permití imaginar una pequeña fantasía. Porqué después de todo, aquello era Norfolk, y hacía apenas dos semanas que había perdido a Tommy. Pensé en todos aquellos desperdicios y entrecerré los ojos e imaginé que era el punto donde todas las cosas que había ido perdiendo desde la infáncia habían arribado con el viento, y ahora estaba ante él, y si esperaba el tiempo necesario una diminuta figura aparecería en el horizonte, al otro extremo de los campos, y se iría haciendo más y más grande hasta que podría ver que era Tommy, que me hacía una seña, que incluso me llamaba. La fantasía no pasó de ahí, no permití que fuera más lejos, y aunque las lágrimas me caían por las mejillas, no estaba sollozando abiertamente ni había perdido el dominio de mi misma. Aguardé un poco, y volví al coche, y me alejé en él hacia dondequiera que me estuviera dirigiendo."

Domingo, 02 de Septiembre de 2007 18:43 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

Nubosidad variable

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(No leais si no queréis saber detalles del argumento) 

Martes, 21 de agosto de 2007

¡Qué bien que releas ahora Nubosidad variable! Me encanta la idea! Así podremos comentar cosas y los dos las tendremos frescas :-)
Me tiene completamente hipnotizada el libro. Me está gustando mucho, pero, además, tengo la sensación de tener la necesidad de leerlo poco a poco (creo que estoy ya te lo dije). Quiero empaparme con todas las palabras, leer despacio y que no se me escape ningún detalle. Hay frases que me "matan" pero, sobre todo, y como bien dices, me fascina la de cosas que quiere explicar y las que SIN QUERER ACABA EXPLICANDO. ¡Qué bien lo has dicho! Es uno de esos libros que se acaban convirtiendo en libro de cabecera, de esos que acabas recordando siempre.
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Es increíble la historia en si. Me encanta que cada una esté viviendo la "misma" historia a su manera. Contando cosas que ambas han vivido, es como leer dos veces la historia y desde diferentes puntos de vista, ¡genial!
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Estoy subrayando muchas cosas, a veces dejo de hacerlo intencionadamente porque parece que lo quiera subrayar todo. Me encanta, en el principio del segundo capítulo, por ejemplo, cuando Mariana empieza a detallar el lugar en el que está escribiendo a Sofía porque a esta le gustaba así. Es como si yo ahora te dijese (salvando las distancias, claro): "Estoy en casa. Una cama pequeñísima detrás de dónde estoy escribiéndote ahora mismo, también la puerta, justo donde acaba la cama. Dos estanterías (semi-ordenadas) a mi derecha, una mesa pequeña de escritorio y una ventana a mi izquierda. Ahora escribo sobre una mesa que había sacado a la terraza pero la he recuperado para mis días de estudio intensivo. Sobre la mesa un montón de papeles desordenados ordenadamente, el libro carrusel abierto, tabaco-mechero-cenicero, revistas, el móvil y una Shandy Cruzcampo que acabo de abrir ahora para escribirte. En la calle llueve y por la ventana entra airecito fresco.".
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Ese momento me encantó.
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Luego hay frases sueltas que me van tocando: "Es lo más urgente del mundo, pero también lo menos obligatorio" (pág.20), "El champán sin motivo no sabe a nada, ni siquiera es dorado" (pág. 21), "¡Qué bien se está en los bares de Madrid a media tarde!" (pág. 69), "mayo me echa de menos" (pág. 74), "No nos damos cuenta, Mariana,  de lo maravilloso que es poderle preguntar a alguien: "¿Te acuerdas?", y notar que sí, que se acuerda" (pags. 148, 149).... y el momento "cursi, cursi, cursi": "Y el dijo, deteniéndose debajo de un farol, antes de besarme: "¿No te parece que ahora es siempre?" Y fue cuando supe que aquel amor me iba a asesinar lentamente, porque no era para durar" (pág. 254).
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Justo hace un rato terminé en ese capítulo, el del vestido rojo. Es una maravilla de libro. Gracias. Graciasssssssssssssssss.
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Si me hubieses preguntado qué personaje me gustaba más hace un par de días te hubiese dicho que Sofía. Yo era más de Sofía hasta ese momento. No por su vida en si, si no por su manera de contar las cosas, cómo enfoca el personaje... pero ahora ya no lo  tengo tan claro, Mariana está atrapándome mucho últimamente. Bueno, paro ya, que me pongo muy pesada con las cosas que me entusiasman.
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Domingo, 26 de Agosto de 2007
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¡Buenos días! ¡Domingo y con sol! Hoy hace calor... me parece raro después de unos días tan fresquitos. Quiero que llegue ya el invierno, me cansé del verano!
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Ya terminé "Nubosidad variable"... :-( y estoy triste. No quería que terminase nunca... aunque el último capítulo y el epílogo lo tuve que leer "deprisa", no podía dejar de leer...  He estado apuntando notas sobre el libro... ¿Te dije en el anterior e-mail que me encantan los títulos de los capítulos? Creo que no, son maravillosos. "PROBLEMAS DE FONTANERÍA" o "UNA PRISIÓN CON ESPEJOS" o "DE UNA HABITACIÓN A OTRA" ó "PETICIÓN DE SOCORRO"... son geniales.
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Luego está la historia de Mariana con el pintor, ufff... ufff... Sólo una cosa, ¿a ti te cuadra que Raimundo aparezca en el refu? Es lo único que no me acaba de cuadrar, aunque es una buena ocasión para "liquidar" el personaje, que está desesperado porque Mariana ha desaparecido pero... jo... no me cuadra ahí, no se.
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Ayer, cuando lo estaba terminando, pensaba algo que quizá te parezca extraño. Pensé que se podría haber hecho otro libro explicando la vida de Encarna, me hubiese encantado conocerla un poco más, me parece un personaje precioso. ¿Qué te parece?
Me he quedado un poco sola ahora, sin Mariana ni Sofia, en fin.
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Un maravilloso libro. Y Carmen Martín Gaite... maravillosa.
Lunes, 27 de Agosto de 2007 17:10 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

El amor dura tres años

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De Fréderic Beigbeder hemos visto todos en las estanterías de las librerías el "13,99 euros". Nunca le he dado la vuelta para leer el argumento o algo más sobre el escritor, de entrada el título del libro no me decía nada y yo muchas veces compro cosas por títulos o imágenes, como ya os he dicho otras veces: libros por los títulos y las imágenes de la portada, películas en el cine por el cartel y el título... Ya se que eso es muy arriesgado, y no siempre es así, claro está, pero sí en ocasiones, en eso sí que arriesgo un poco.

Leí la recomendación de este libro en un blog y el otro día, paseando por el FNAC, lo vi. No estaba sobre las enormes mesas centrales, estaba recogido en la estantería, pero bien puesto, en la B, creo que no había otros libros del autor pero no me hagáis mucho caso porque lo agarré y me lo quise llevar sin mirar a penas nada más. Leí el argumento, pero el título para mi ya era significativo.

Lo leí ayer, en tres horas (bueno, según se mire, ya era hoy). Recogí la mesa de apuntes y apagué el portatil cuando el reloj rozaba la una de la madrugada. Cogí el libro y pensé que sería fácil de leer... No lo cerré hasta que lo terminé, cerca de las cuatro. Creo que nunca había leido un libro tan rápido.

No os lo voy a recomendar pero es fácil de leer y si cae en vuestras manos y estáis aburridos, podéis echarle un vistazo, es un libro ideal para la playa. Lo mejor del libro está en el centro, justo en los capítulos que terminan la primera parte. Lo peor es todo lo demás, demasiados comentarios facilones, demasiados convencionalismos... Es un libro con fácil final feliz, horroroso pero aliviador (¿esta palabra existe?).

Como curiosidad, leí que este señor, Beigbeder, ha escrito "Último inventario antes de la liquidación", donde reseña los cincuenta mejores libros del siglo XX según una encuentas llevada a cabo por Le Monde y la FNAC (francesa). Si no he leído mal, no hay ningún libro de autor español... aunque, claro, es una encuesta realizada a los franceses y que esté "Cien años de soledad" ya es algo, ¿no?

Domingo, 26 de Agosto de 2007 17:37 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

Beatriz y los cuerpos celestes

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Premio Nadal 1998. Tres mujeres: Cat, lesbiana convencida; Mónica, devorahombres compulsiva, y Beatriz, que considera que el amor no tiene género. Tres momentos de la vida de una mujer: su infancia encerrada en un hogar claustrofóbico y escorado entre las presiones familiares; su adolescencia, una permanente huida hacia adelante, y su juventud como exiliada sentimental, teñida de la nostalgia por su ciudad natal. Y dos ciudades: Edimburgo, sombría y vertigal, y Madrid, horizontal y luminosa, para una novela única sobre el amor a los amigos, a la familia y a los amantes".  

Hacía días que hablábamos de libros, nos recomendábamos unas a otras algo para leer interesante este verano. Yo últimamente estoy pesada con el libro de Marta... y a ella le entusiasmó hablarme de los libros de Lucía Etxebarría. Hablo de Laia. Me dijo que éste, "Beatriz y los cuerpos celestes" fue el primero que leyó y que, después, ya no pudo parar de leerla. El domingo pasado aterrizó de Vigo, pasó por casa a dejar maleta y quedamos en una terraza de las Ramblas de Sant Boi para planificar un poco nuestros días de camping en Pals. No tardó ni dos minutos en sacarme el libro del bolso y decirme que tenía que ser el siguiente en leer, aunque no le quedaba muy claro si me convendría leerlo en estos momentos.

Me contagió el entusiasmo de Laia. Lo empecé el jueves por la mañana mientras esperaba a que se levantasen, en Pals (nada, apenas 15 páginas). Lo retomé el viernes por la tarde y en menos de 24 horas ya había leído más de 200 páginas. Lo he terminado esta tarde de resaca dominguera.

Me gustó, consiguió atraparme la vida de Bea, la de Mónica, la de Cat... pero, sobre todo, la de Bea... y así he pasado parte del fin de semana, tumbada en la cama con ellas.

"En su opinión no se debía nunca mirar atrás. La única vez que hablamos del tema, y yo le dije que echaba en falta hermanos, o unos padres comprensivos, o una vida familiar algo más convencional, me contó una historia que solían repetirle cuando era pequeña en la escuela dominical de Stirling:

- <<En el principio de los tiempos los hombres utilizaban armas de piedra, que se quebraban con facilidad; pasados los siglos las sustituyeron por utensilios de hierro, que si bien eran mucho menos resquebrajadizos, presentaban la desventaja de oxidarse rápidamente. Y entonces un herrero se le ocurrió la feliz idea de crear una aleación de metales que llamó acero. Pero el acero, para llegar a serlo, debe pasar por las pruebas de los elementos: primero por el fuego, para fundirse, acto seguido pro el agua y por el aire, para endurecerse, y finalmente por la piedra, para forjarse. Y por fin se convierte en una espada de acero, la más resistente de las armas>>.

- Y supongo - dije yo, irónica- que la moraleja de la historia es que uno sólo se hace fuerte después de superar todo tipo de pruebas.

- Fuerte no. Fuertes lo eran ya la piedra y el hierro -afirmó ella categórica-. Flexible. Ahí radica la diferencia. No puedes sobrevivir si no lo eres."

Domingo, 12 de Agosto de 2007 20:47 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 1 comentario.

Una piedra roja, una piedra azul, una piedra amarilla

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"Una piedra roja, una piedra azul, una piedra amarilla" nos brinda una oportunidad única: la de ser espectadores de una vida en su sentido más íntimo, secreto y personal. Marta Pérez era, al mismo tiempo, una persona normal y una talentosa escritora vocacional y a través de las cartas y los textos que escribió a lo largo de su vida, precipitadamente truncada, podemos ser testigos privilegiados de los sentimientos, los sueños, los temores, los amores y el orbe de los afectos de una chica de hoy. Unos textos que no fueron escritos para ser publicados, sino para ser leídos por sus corresponsales y que están hechos, como la mejor literatura, sin imposturas, de vida y de verdad.

Peridis, su padre, dice: "Una vida auténtica vivida y narrada al minuto por una persona que comunica a través de su escritura lo que siente y que establece siempre lazos de amor, amistad y fidelidad con el mundo que le rodea. Un canto a la vida".

"Una piedra roja, una piedra azul, una piedra amarilla" es el relato real, panorámico, coherente y conmovedor de una vida; una ventana al auténtico interior de una persona que nos redescubre lo más profundo de nosotros mismos".

Un día entré en FNAC y ví un montón de libros con una portada blanca y la espalda de una chica que sostenía una cámara de fótos mientras miraba el horizonte. Me llamó la atención esa foto de la portada y el título, lleno de piedras y colores. Leí eso que os he dejado ahí arriba, pensé que era un libro que me iba a gustar... pero ese día no compré libros, me fui a la sección de música directamente. Llegué a casa y busqué el título de ese libro en internet. Leí más cosas sobre él y sobre su autora, Marta Pérez Martín. Pensé que sería un libro muy triste, que no me "convenía" leerlo precisamente en estos momentos.

Unos días después entró por aquí, por el blog, Sira, que me recomendó el libro, y pensé que quizá no sería un libro tan triste y, de repente, me entraron muchas ganas de leerlo. Me fui a por él al FNAC de Plaça Catalunya y salí de allí con una sonrisa de oreja a oreja (además, tenía mis entradas para Calamaro & Fito).

Lo terminé hace un par de días pero ya os he hablado de él antes. Os dije, cuando llevaba poco más de la mitad, que no era un libro triste, y lo sigo diciendo, no lo es. El libro refleja la vida de Marta, una vida llena de cosas, una vida que se va tejiendo poco a poco y que se llena de amaneceres, de estrellas, de viajes, de carretera, de ciudades y pueblos, de músicas y olores, de libros y cine, de horas de estudio, de copas y bailes, de amistad, de familia, de amor, de cotidianidades, de sueños y amor, de ternura, de Corita y deporte... Eso es, una vida llena de cosas.

He estado subrayando partes del libro, partes que me tocan más, momentos en los que me siento ir en paralelo a Marta. En él he encontrado a casi todas mis amigas reflejadas en algún momento (a Moni en Perú, a Lola en México -resulta que estaban las dos el mismo verano por allí-, a Laia en ciertos momentos, a Sonia por allí también... y muchas, muchas veces, a mi misma). Eso, a veces, me producía escalofríos. La historia empieza a engancharte a partir de las 30 primeras páginas, cuando estás en la 96 ya no puedes desengancharte, te absorbe. Hay un momento del libro en el que tanto amor me desesperaba un poco y el final es duro (porque la historia de Marta lo es), pero insisto en que no es un libro triste.

101, 104, 107, 120, 121, 122, 123, 126, 133, 140, 141, 143, 148, 156, 171, 173, 174, 177, 178, 180, 191, 198, 200, 201, 202, 206, 207, 210, 213, 215, 216, 227, 246, 247, 282, 300, 301, 323, 332, 333, 334, 335, 342, 347... en todas estas páginas de Marta me he sentido abrigada, protegida, llevando una vida en paralelo, sintiendo tantas cosas en común... encontrando a mis amigas, encontrándome a mi misma, ha sido un viaje compartido.

Si os tuviese que poner todo lo que he subrayado del libro tendría que estar horas y horas... y prefiero que lo descubráis vosotros. Me limito a poner cinco momentos al azar, cinco momentos de tantos otros...

Página 101. "Me gusta andar sola, me gusta oír mi respiración y dejar que mis pensamientos fluyan, se oyen tan claramente... A veces parezco estar cerca de la lucidez. Me gusta andar sola y escribir cartas mentalmente, es una pena que no las recuerde. Serían posiblemente las cartas más lindas y sinceras que podría escribir." (Diario de viaje. Perú. 28 de junio de 1997).

Página 121. "Me gusta Madrid en otoño, cuando empieza a hacer frío y se agradece un jersey de lana, me gusta pasear por las calles entre las hojas caídas, sin prisa, sin rumbo, sólo pasear. Me gusta ver edificios y gente, que pasea o corre o huye. Me gusta andar sola y descubrir rincones, cafés antiguos, un almez enorme, un callejón a ninguna parte, o un músico que acompaña el momento. Me gusta el Retiro en primavera y el Rastro cualquier domingo. El perfil de las montañas al fondo." (Sin fecha, pero aprox. Septiembre 1997).

Página 171. "Llevo una semana pensando que lo mejor es dejarlo y empezar una nueva vida, que merezco algo mejor, que no puedo acomodarme, etc... pero luego después de tanta frialdad y raciocinio, pienso que de quién estoy hablando es de mi Davicillo, el de la sonrisa adorable, el de casi cuatro años de convivencia, el que me cuida y se preocupa por mí, y que de lo que hablo es de perderle, sus abrazos, sus sonrisas, su ternura y entonces me paralizo, soy incapaz de tomar una decisión, no estoy segura de lo que quiero." (Correo para Lorena. 17 de enero de 2002).

Página 177. "La música es como el alma, transporta hacia universos paralelos. Cada canción es un regalo, una aventura y un sueño. Un billete hacia los recuerdos, un pasaporte hacia los sentimientos más puros. Cada nota una bocanada de aire, la piel erizada o una lágrima que quiere escapar. La música atraviesa la razón como una bala, no caben filtros, no caben barreras, sólo sentir, sólo escuchar. Cuando alguien comparte una canción, comparte un pedacito del alma, de sus sueños y deseos más puros.  Mi alma está compuesta de infinitas canciones, y éstas son una parte de ella. Todas para ti. Escúchalas tumbado, a oscuras y sin prisa. Estarás muy cerca. Casi podrás tocarme." (Borrador de carta a Davicillo, febrero de 2002?)

Página 202. "Marta, como casi todos, tiene muchas vidas. Marta hija, Marta hermana, amiga, amante, ingeniera, paisajista, fotógrafa, pianista, melómana, lectora, cinéfila, viajera, escritora, Marta durmiendo, Marta soñando, amando, esperando, paciente, enfadada, llorando, deportista, alpinista, bailando, dibujante fustrada (hasta que me enseñes)." (Borrador de correo para Manuel. Tres Aguas. 16 de Septiembre de 2002).

Y bueno, os dejo que la descubráis. Por una vez me apetece recomendaros que leais el libro, que os acerquéis a Marta, os va a encantar.

Viernes, 10 de Agosto de 2007 13:49 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 9 comentarios.

...y sentíamos que eso era el tiempo

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"La Maga había aparecido una tarde en la rue du Cherche-Midi, cuando subía a mi pieza de la rue de la Tombe Issorie traía siempre una flor, una tarjeta Klee o Miró, y si no tenía dinero elegía una hoja de plátano en el parque. Por ese entonces yo juntaba alambres y cajones vacíos en las calles de madrugada y fabricaba móviles, perfiles que giraban sobre las chimeneas, máquinas inútiles que la Maga me ayudaba a pintar. No estábamos enamorados, hacíamos el amor con un virtuosismo desapegado y crítico, pero después caíamos en silencios terribles y la espuma de los vasos de cerveza se iba poniendo como estopa, se entibiaba y contraía mientras nos mirábamos y sentíamos que eso era el tiempo. La Maga acababa de levantarse y daba mil vueltas por la pieza. Más de una vez la vi admirar su cuerpo en el espejo, tomarse  los senos con las manos como las estatuillas sirias y pasarse los ojos por la piel en una lenta caricia. Nunca pude resistir el deseo de llamarla a mi lado, sentirla caer poco a poco sobre mí, desdoblarse otra vez después de haber estado por un momento tan sola y tan enamorada frente a la eternidad de su cuerpo."

(Trocito de "Rayuela")

Siempre he querido imaginar cómo era la Maga y una vez llegué a la conclusión de que podría ser perfectamente (me recuerda a ella...) JEANNE HÉBUTERNE.

Viernes, 03 de Agosto de 2007 01:12 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura No hay comentarios. Comentar.

Tertulia

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"Luís Buñuel dejó dicho que después de muerto le gustaría salir del sepulcro cada diez años para comprar el periódico, leerlo en el velador de un café y una vez enterado de lo que pasaba por aquí, volver de nuevo a la tumba. Todos tenemos un designio secreto para la eternidad. Unos prefieren la absoluta oscuridad de la nada, conscientes de que si en la otra parte de la tapia existe algo, sin duda, será mucho peor de lo que ofrece este mundo. Algunos señoritos esperan que el cielo sea una prolongación de la finca de caza que poseen en la tierra, en la que ciertos bienaventurados se hayan convertido en venados de catorce puntas y los ángeles en perdices blancas a merced de sus rifles y escopetas. Muchos se conformarían con que el más allá fuera un lugar bueno o malo, pero donde se pudiera aparcar. A otros no les importaría ir al infierno si allí hubiera un garito de jazz y el fuego no licuara el hielo del whisky que uno podría tomar oyendo en directo a Charlie Parker. Por mi parte estaría dispuesto a acelerar el tránsito hacia el otro lado si en algún punto del universo pudiera montar a mi gusto una tertulia con amigos muy escogidos, inteligentes y simpáticos, entre los que, por supuesto, estaría Buñuel. La peña tendría algunas reglas. No se le preguntaría a nadie si estaba vivo o muerto, si había sido ya juzgado, salvado o condenado. Cada contertulio se sentaría a la mesa con la única condición de que se tomara la eternidad con buen humor y mucha calma. Durante cuarenta años he pertenecido a una tertulia de cómicos, periodistas, jueces, pintores y algunos fantasmas. Cada uno traía noticias de su oficio y con ellas se formaba una realidad poliédrica de teatros, tribunales, periódicos, pinturas y fantasías, sin otra esperanza que la de seguir hablando sentados hasta el final de la vida. Sería muy divertido continuar con esta tradición en el otro mundo. Unos llegarían con noticias del paraíso, otros con la experiencia del fuego eterno. La última novedad, llena de glamour, sería siempre la que se produjera cada noche en el espectáculo del infierno, aunque cada diez años se esperaría a que Buñuel regresara de la tierra con el periódico leído. Puesto que en la eternidad el tiempo se comprime en la punta de una aguja, cualquier catástrofe futura ya habría sucedido. Ninguna noticia de sangre o de estupidez acaecida en nuestro planeta tendría allí el menor interés, pero todos los contertulios guardarían silencio cuando Buñuel diera los resultados de las ligas de fútbol." MANUEL VICENT

Este hombre casi siempre consigue entusiasmarme. El País, 29-07-2007

Jueves, 02 de Agosto de 2007 11:05 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

El paraíso era un autobús

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"Pasaron otoños, primaveras, inviernos. A veces llovía y el viento aplastaba las gotas de lluvia contra los cristales del autobús, difuminando el paisaje urbano. Entonces, él imaginaba que el autobús era la casa de los dos. Había hecho unas divisiones imaginarias para colocar la cocina, el dormitorio de ellos, el cuarto de baño. E imaginaba una vida feliz: ellos vivían en el autobús, que no paraba de dar vueltas alrededor de la ciudad, y la lluvia o la niebla los protegía de las miradas de los de afuera. No había navidades, ni veranos, ni semanas santas. Todo el tiempo llovía y ellos viajaban solos, eternamente, sin hablarse, sin saber nada de sí mismos. Abrazados."

Juan José Millás

Lunes, 18 de Junio de 2007 18:17 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

Los girasoles ciegos, de Alberto Méndez

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La Central del Raval siempre está de paso. Si voy a la facultad: de paso. Si voy a la biblioteca: de paso. Si voy al CCCB: de paso. Si quiero ir al MACBA: de paso. Siempre de paso, y lo peor es que es casi inevitable pasar por la puerta sin entrar, me llama y me provoca esa fachada de la vieja capilla de la Misericòrdia, los libros apilados en la entrada y el olor anaranjado de sus pasillos.

Hace unos meses entré y me llevé un libro que ha estado en la estantería hasta que hace unos días lo rescaté y me volvieron las ganas de leerlo (como en el momento en que lo compré). Mamá nunca ha entendido que compre libros y los deje pendientes hasta que me apetezca leerlos, siempre me dice que compre lo que necesite en ese momento... pero los libros y la música son mis debilidades. El libro que rescaté fue "Los girasoles ciegos" de Alberto Méndez.

"Este libro es el regreso a las historias reales de la posguerra que contaron en voz baja narradores que no querían contar cuentos sino hablar de sus amigos, de sus familiares desaparecidos, de ausencias irreparables. Son historias de los tiempos de silencio, cuando daba miendo que alguien supiera que sabías. Cuatro historias, sutilmente engarzadas entre sí, contadas desde el mismo lenguaje pero con los estilos propios de narradores distintos que van perfilando la verdadera protagonista de esta narración: la derrota.

Un capitán del ejército de Franco que, el mismo día de la Victoria, renuncia a ganar la guerra; un niño poeta que huye asustado con su compañera niña embarazada y vive una historia vertiginosa de madurez y muerte en el breve plazo de dos meses; un preso en la cárcel de Porlier que se niega a vivir en la impostura para que el verdugo pueda ser calificado de verdugo; por último, un diácono rijoso que enmascara su lascivia tras el fascismo apostólico que reclama la sangre purificadora del vencido."

De las cuatro, la segunda es una historia que me puso los pelos de punta. Se titula "Manuscrito encontrado en el olvido" y este capítulo, modificado, fue finalista del Premio Internacional de Cuentos Max Aub 2002 y publicado por la Fundación Max Aub. Dejo un fragmento de ese capítulo.

PÁGINA 1
Elena ha muerto durante el parto. No he sido capaz de mantenerla a este lado de la vida. Sorprendentemente el niño está vivo.

Ahí está, desmadejado y convulsivo sobre un lienzo limpio al lado de su madre muerta. Y yo no sé qué hacer. No me atrevo a tocarlo. Seguramente le dejaré morir junto a su madre, que sabrá cuidar de un alma niña y le ensañará a reír, si es que hay un sitio para las almas que rían. Ya no huriemos a Francia. Sin Elena no quiero llegar hasta el fin del camino. Sin Elena no hay camino.

¿Cómo se corrige el error de estar vivo? ¡He visto muchos muertos pero no he aprendido cómo se muere uno! 

Sábado, 26 de Mayo de 2007 19:13 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

La persona que fuimos, de Lolita Bosch

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"Es un libro escrito en un bar o una cafetería, vamos, estoy seguro, pero no por quitarle importáncia, sino por todo lo contrario, porque tiene el latido de un lugar lleno de gente, con una tele encendida en algún lado que oyes pero no ves, es una conversación íntima en la mesa de al lado, un teléfono que suena en tu chaqueta, un indicio de algo." Esto, quizás, es lo que me llevó a pasear un día entre los libros en FNAC, verlo, pensar en él y llevármelo a casa: "La persona que fuimos", de Lolita Bosch (Editorial Mondadori).

Me ha gustado, sobre todo, la ligereza con la que escribe Lolita Bosch, una ligereza que se agradece, un estar por casa con tus sentimientos más profundos, con tu día a día y aquél pasado que vuelve al presente cada día.

El libro empieza así: "Hoy he soñado esto: G no me quería y yo me sentía sola. Pero además, G insistía en que yo lo supiera: no te quiero, no te quiero, no te quiero. Fuimos. Somos la persona que fuimos. Y la persona que fuimos ha hecho cosas imprevistas, como tomar decisiones que no sabía tomar o quedarse para compartir una convivencia, en ocasiones, extremadamente dolorosa."

¿Alguna vez habéis tenido la sensación de estar leyendo algo preciso en el momento oportuno? Me ha pasado con este libro y con una y mil frases en las que me he visto reflejada, angustiada, feliz y dolorosamente triste. Un libro espontáneo y directo, claro, conciso, dulce y tembloroso.

El capítulo 13 empieza así: "En ocasiones necesito recordar los motivos por los que G y yo hemos decidido separarnos. No porque dude de las cosas que nos hemos dicho, sino porque olvido las conclusiones. Entonces lo llamo, porque G recuerda los pensamientos fijados en el tiempo y yo recuerdo los procesos."

... todo esto para poner de manifiesto que hubo una época, hace ya tiempo, en que ellos dos fueron una misma persona. O eso quisieron creer.

Gracias por la recomendación.

Miércoles, 16 de Mayo de 2007 15:11 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura No hay comentarios. Comentar.

Castillos de Cartón, de Almudena Grandes

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Me compré este libro una tarde caótica de invierno. Estaba en el FNAC de la Illa, buscando un regalo para alguien especial, sin tener claro qué podría ser y vi este libro, se detuvo entre mis manos. Sin duda, pensé que era para mi, que no se lo iba a regalar a esa persona especial porque conozco sus gustos y éste no iba a ser su regalo. Quizás dentro de un año lo sea, pero en aquél momento tuve claro que no. Me lo tuve que llevar porque esas dos personas de la portada con brazos y piernas de más, con un reloj que marca casi las dos (seguro que de la mañana) y esos pies descalzos querían venirse a casa conmigo. Es una portada de Javier de Juan (no podría ser de otra manera) y el libro es Castillos de Cartón, de Almudena Grandes.

Todo lo que envuelve a este libro tiene que ver con los 80 y la esplendorosa (y cada vez más, mitificada, ¿no?) movida madrileña. La portada elegida para el libro es, por ejemplo, de Javier de Juan, y se titula "Un instante pefecto" (2003). "Javier de Juan es uno de los principales representantes de la nueva figuración española, perteneciente a la generación de artistas que surgieron en la primera mitad de los años ochenta en el entorno de la movida madrileña. Sus trabajos, en variados soportes, como el cartel, la serigrafía, el grabado y, por supuesto, el óleo, le han convertido en el “cronista” del Madrid de fin de siglo" (fuente).

La novela se titula "Castillos de Cartón" y el título es una frase de una de las canciones más importantes de la época, Para tí, una canción que popularizó La Mode en aquél 1980 en el que yo cumplía 2 añitos y no me enteraba de nada de lo que estaba pasando en Madrid, claro.

"A veces, el disc-jockey tenía buena memoria, para ti, nos buscamos el paraíso, y la música desvanecía su recelo, mi desaliento, nos cocinamos melodías con su charme, y salíamos a bailar como una pareja normal, nos olvidamos de los críticos seniles, pero aún podíamos sentirnos distintos, nos encerramos en castillos de cartón, encerrarnos en un castillo de cartón, una fortaleza fragilísima y sólida al mismo tiempo como una roca, como había sido una vez la ecuación perfecta de nuestros cuerpos impares, que nos había dado más de lo que habíamos tenido nunca".

La novela cuanta la historia de María José Sánchez (Jose), Jaime González y Marcos Molina Schulz, una historia a tres consentida, querida, deseada..., una historia llena de sentimiento, de fragilidad, de autencididad, miedos y felicidad, de noches llenas de alcohol, hachís y bohemia, llena de arte, sudoración y sexo; una historia encerrada en esos castillos de cartón tan fuertes y frágiles a la vez. Me he sumergido en la historia de estas tres personas y me sentido un poco voyeur ante tanta pasión y tantos puntos de equilibrio. La empecé el lunes y la terminé ayer, me ha enganchado tanto que siempre que tenía un momento libre iba a buscar el libro para seguir leyendo y ver cómo iba a terminar todo y qué iba a provocar todo... Se me ha hecho un pelín corta, me hubiese gustado saber más de ellos, así, en plan "voyeur".

Viernes, 11 de Mayo de 2007 13:25 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

Pudor, de Santiago Roncagliolo

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Ya sabeis mi interés por todo lo que hace Tristán Ulloa (es una de mis debilidades). Pues bien, el próximo viernes 13 de abril se estrena en cartelera el estreno (valga la redundancia) como director de Tristán Ulloa (junto a su hermano, David Ulloa), Pudor, una película basada en la novela de Santiago Rocangliolo de la que os estoy hablando en estos momentos.

Me la he leído porque no quería ver la película antes de saborear el texto de Rocangliolo y quiero ir al estreno ese mismo fin de semana... Es muy cortita y muy fácil de leer, la historia te impregna y quieres saber más y más sobre sus personajes. Se me ha quedado corta, quiero saber cómo siguen sus vidas y me pregunto si tendrá una segunda parte.

"«El primer fantasma apareció el día de la muerte de la abuela. Pero ése sólo fue el primero.» Ésta es una novela sobre la intimidad, sobre los deseos y los miedos que no confesamos ni siquiera a quienes más queremos, sobre los secretos con que nos protegemos para que los demás no nos hagan daño.

Sus personajes son un hombre que va a morir, una mujer que recibe anónimos pornográficos, un niño que ve cadáveres, un gato que quiere sexo, esa clase de gente. Como muchas familias, todos esos personajes viven juntos y todos están solos.

A veces me parece una historia muy triste y sórdida, y a veces creo que es una comedia. Es lo que tienen en común las familias y los sentimientos, que nunca se ponen de acuerdo. SANTIAGO RONCAGLIOLO"

Lo que en apariencia es una familia de clase media normal tiene por dentro todos los sabores y sinsabores de personas que no llegan ni a la suela de los zapatos de lo que han querido ser. Personajes complejos, todos ellos, y tengo muchas ganas de ver cómo han plasmado en la película ese ambiente tan especial que le ha dado Rocangliolo a sus historias.

Un padre, una madre, un gato, un niño pequeño, su hermana mayor y el abuelo. Los vecinos. La secretaria. La ciudad con mar que no ven sus personajes. Los bolsos, el whiskey, las pinturas, el sexo, los pensamientos más personales, los fantasmas, pinga, pucha, un muerto, miedo, pocas sonrisas y mil cosas más.

No os voy a contar nada porque esta vez sí que me atrevo a recomendarla... ya os contaré qué tal la película.

Una crítica
aquí, más información aquí y el blog del autor aquí.

Martes, 03 de Abril de 2007 12:58 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 1 comentario.

El Temps de les Cireres

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Cuando estuve en Madrid en enero pude pasarme por la Feria del Libro antes de subirme en el tren en Atocha para reencontrarme con mamá y hacer uno de los viajes en tren más inolvidables que he vivido en primera persona. Fue una media hora de trastear por montones de libros... En la mayoría de las paradas de la feria había una parte con libros muy bien ordenados y clasificados (algunos por temática o por autores o por afinidades electivas...) y casi siempre había una parte en la que se amontonaban libros viejos bajo el cartel de "Todo a 1€" (o a 2 o a 3...)...

Encontré un libro para Ru, "Groucho y yo" de Groucho Marx (3€) y uno para mi... El libro que yo elegí entre tanto donde escoger fue una decisión completamente al azar. Tuve en la mano, al menos, 20 libros que quería haber llevado conmigo... pero fue imposible decidirme rápido y los nervios por no querer perder el tren también influyeron en mi desconcierto... Miraba, remiraba, buscaba, leía el resumen de atrás (rápido, rápido!), ojeaba las primeras hojas, descubría nuevas colecciones y editoriales, me maravillaban algunos libros viejísmos... y, entre todos, salió a la luz "Tiempo de Cerezas", el libro-motivo de este mensaje. Estaba entre otros libros en un montón de "Todo a un euro" y es un libro del que había escuchado hablar muchísimo, me lo habían recomendado y al que identificaba en catalán, "Temps de cireres". Mi primera opción fue dejarlo, quería intentar encontrarlo en catalán, en su idioma original, pero la tentación pudo conmigo y al final lo he leído en castellano.

"Escrita a los pocos meses de la muerte de Franco, esta novela supera la ya clásica literatura de la resistencia. Aquí los personajes, en una más profunda dimensión existencial, buscan su "tiempo de cerezas" con el ambiguo anhelo de quien sabe que, al fin y al cabo, esa añoranza no es otra cosa que un paraíso perdido que sólo puede recuperarse en los laberintos de la imaginación y la memoria. Novela del desarraigo y el retorno, enmarcada en la melancolía de una Barcelona que se despereza del agobio de la dictadura, nos muestra el drama de un país que intenta recuperar la serenidad perdida, entre las tensiones personales y colectivas de una clase social que no tiene ya nada para dar de sí. Un relato apasionado y lúcido, una crítica implacable aqu es también un adiós acongojado y patético"... esto es lo que pude leer en el libro... con una recomendación más abajo de Rosa Montero en "El País": "Una novela envidiable, y digo envidiable porque me gustaría haberla escrito". (Y un poco más abajo: 175 ptas).

Natalia es uno de los personajes que más sobresalen en la novela, ella es el personaje sobre el cual giran todas las historias. La novela comienza en el momento en que Natalia vuelve de Londres, allí se ha enterado de la muerte de Puig Antich... (os dejo un par de fragmentos).

"(...) Blanca le había contado con pelos y señales la historia de Puig Antich y de los jóvenes anarquistas, pero ella no creía que acabasen matándoles. Corrían rumores de que a última hora llegaría el indulto y de que había intercedido todo el mundo, desde el abad de Montserrat hasta el Papa. Y así, semana tras semana, llegaba el Consejo de MInistros de los viernes y Franco y su gobierno no daban el enterado."

"Pero Natalia ya no le escuchaba, se había vuelto hacia donde estaba Màrius y le hablaba de los Rolling Stones. En Inglaterra están de baja. Los jóvenes de ahora no pueden olvidar a Jimi Hendrix y Zappa les hace reír. No, no están de baja, dijo Màrius, yo he oído el Goats head soup y es maravilloso. Todos ésos tocan porque se drogan, dijo Silvia. ¿Y qué si eso les potencia la creación? Además, ¿tú que sabes?, Màrius se dirigía a su madre. Yo lo digo porque leo, nene; el año pasado detuvieron a uno de ese grupo, ¿cómo se llamaba? Keith Richard, dijo Màrius"...

Ya me diréis si alguien la ha leído, me ha parecido una novela que, en su momento, también me hubiese gustado escribir y retrata una Barcelona de la que he oído mucho hablar pero que no viví...

Martes, 27 de Marzo de 2007 13:13 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura No hay comentarios. Comentar.

Ángeles Perdidos

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Querida Sherimar:

No soy un "poeta joven". Cumpliré los 40 el 16 de agosto de este año. Llevo 5 años escribiendo poesía, antes de eso: 10 años borracho, antes de eso, relatos breves. Cierta historia en ese sentido, pero poco importante. Hoy cansado, consumido; mirlos revoloteando al otro lado de la ventana, una masa de sinsentido. Hearse va a publicar un opúsculo mío, Flor, puño y gemido bestial, dentro de un mes o así. He tenido noticias de Light Year, han dicho "poemas de la hostia", "contundentes", "demasiado oscuros, demasiado oscuros". Lo mismo por parte de otros una y otra vez. Supongo que cuando el humo se haya dispersado del todo Pound seguirá ahí, el oído para el lenguaje, la ráfaga que acuchilla la página. Ese tipo sabe dejarse de hostias, hola y adiós.
con respecto a la soledad: soy un aislacionista a ultranza, machaco a la gente. música, pintura, sonido de pintura, música roja.
pero esto tiene que ver mayormente con la dirección de Matz. De acuerdo. Li Po, ah, sí, vivir en el breve sonido de la canción, cada momento demasiado pequeño para él. ¿qué podemos hacer? Desdén y hurgamiento y enfermedad.
Sorbete, y espondeo
Charles


Charles Bukowski
malditos sean los curiosos y que los malditos sean curiosos: la esencia de la poesía es la mezcla de insensatez y látigo...

-Hoy quería dejar este texto que apareció ayer en el suplemento Babelia de "El País" porque hace dos días que recordábamos que en 1994 se fue Charles Bukowski y con él se llevó millones de secretos y verdades. También quería dejar el texto porque el viernes por la noche yo también vi, con Pedro, un mirlo blanco.-

Domingo, 11 de Marzo de 2007 19:47 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura No hay comentarios. Comentar.

80 también para Josep Mª Espinàs!

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Yo le miro y le miro... y no le veo los 80 por ningún lado... Bueno sí, por la cantidad de libros y artículos que ha escrito, y por la de cosas que le ha dado tiempo a hacer en todos estos años. Ojalá yo no pierda el tiempo, siempre tenga cosas que hacer y llegue a los 80.

Hoy Josep Mª Espinàs cumple 80 años y ve la luz su libro nº 80, Relacions particulars. Acaba de salir en "El Club" de TV3 asegurando que ha sido pura casualidad y no me extraña nada porque creo que es imposible que recuerde todo lo que ha escrito en estos años. Su primera novela se editó cuando tenía 26 años y, desde entonces, su vida ha estado muy vinculada al mundo de la cultura. Fue miembro fundador de "Els Setze Jutges" junto con uno de los mejores profesores que tuve en la facultad (y que, por desgracia, ya no está), MIQUEL PORTER y trabajó durante muchísimos años como columnista en el diario Avuí y ahora lo hace en El Periódico. Es el creador de la letra y la música del Himne del Barça, ha hecho canciones como "A la vora de la nit", tiene obra traducida a idiomas como el japonés, holandés o checo y ha obtenido varios galardones, entre ellos el Sant Jordi o el Premi d'Honor de les Lletres Catalanes.

Relacions particulars es el libro que reseñan hoy en El Periódico, un libro "en el que recopila anécdotas vividas con otros seis escritores: Salvador Espriu, J.V. Foix, Miguel Delibes, Josep Pla, Camilo José Cela y Josep Maria de Sagarra. En Relacions particulars (La Campana), Espinàs, siempre incómodo en el mundillo de los escritores con ínfulas, confiesa su "indiferencia por la sociedad literaria" y mantiene una distancia irónica con creadores a los que respeta pero no mitifica. "Hablo de seis escritores con el mismo intento de observación que he aplicado a los desconocidos que he encontrado por los caminos hechos a pie", explica en la nota final.


EL AFEITADO DE SALVADOR ESPRIU

Espinàs relata su primer encuentro con Salvador Espriu en 1954, en el exilio interior de su piso de los Jardinets de Gràcia, con los balcones cerrados: "Es aquí donde vivo, si a esto se le puede llamar vida", le dijo. "Le sorprendía que un joven como yo se hubiese embarcado a escribir en catalán ... La supervivencia de la lengua la veía difícil". Al cabo de ocho años, Espriu parece más optimista: escribe a Espinàs una canción, con versos "deliberadamente sencillos y tópicos". Espinàs recuerda su extrema pulcritud --"tardaba una hora en afeitarse"-- y la cortesía epistolar: "Sistemática, incansable, era un fenómeno que tenía estremecido al mundo de las letras. No había manera de competir".

LOS BOMBONES DE J.V. FOIX

Espinàs visitó a J.V. Foix para recoger dos poemas que debían ser reproducidos en la página de información literaria de Destino. Reproducirlos era la única forma de introducir textos en catalán en la revista. Eran las cuatro de la tarde y el poeta leyó un poema. Luego otro, y otro. Hasta las ocho y media. "Parecía que se drogase con su propia voz", dice Espinàs. "Quizá es que los poetas sufren una anemia de lectores, y la han de superar", reflexiona. La prodigalidad con sus versos no se repetía con los bombones que daba a las visitas, "de una manera reglamentada". Dos para Espinàs, uno para la editora Isabel Martí. Quizá Jaume Vallcorba tenía derecho a tres y un whisky, aventura Espinàs.

LAS PERDICES DE MIGUEL DELIBES

Espinàs no esconde su admiración por el novelista castellano: "El hombre que, habiendo entrado, con sus libros, en un mundo donde se impone tanto el exhibicionismo y la pedantería, fue fiel a unos principios básicos". Como que, a la hora de decidir prioridades, decidiese que lo primero son las perdices. Solo le reprocha que fuese incapaz de entender que alguien escribiese en catalán sencillamente porque era su lengua. Delibes felicitaba el magnífico castellano de un Espinàs a quien traducían sus novelas del catalán y anunciaba, por su cuenta y riesgo, que sus nuevas obras serían "esta vez en castellano". "Me quedé desconcertado --dice Espinàs-- hasta que entendí definitivamente en qué mundo lingüístico vivía Delibes, el único imaginable para él, el que precisamente le daba tanta identidad".

CONTRADICCIONES DE JOSEP PLA

Parodiando la técnica de adjetivación de Pla, Espinàs dice ser un "convencido, infatigable, colosal admirador" del escritor ampurdanés. No tiene importancia que se inventase como personaje, eso sí, "con menos espectáculo y más astucia" que Cela pero cargado de contradicciones: escribía de cocina y apenas comía; "defendía el rigor y más de una vez utilizaba textos de otros"; "admiraba las buenas formas sociales y a veces las infringía escandalosamente". En Nueva York, un antiguo conocido, entonces nada menos que director general de aviación civil de EEUU, le invitó a cenar, y viajó expresamente desde Washington. "Pla argumentó que estaba cansado y le daba pereza. Que prefería quedarse en el hotel. Y se quedó", explica Espinàs. "Leed los libros de Pla y encontraréis numerosos elogios a la gente que se comporta de manera civilizada".

LA 'OPERACIÓN ACADEMIA' DE CELA

Pese a lo que se pueda esperar, Espinàs dice haber vivido pocas excentricidades de Camilo José Cela, "porque delante de los tres o cuatro amigos con quien cenaba, Cela no tenía que montar ningún número", y en su viaje compartido por el Pirineo de Lleida fue "un cómodo compañero", metódico y organizado, pero con "escasa curiosidad observadora". "¿Qué hemos visto hoy, Josep Maria", le preguntaba cada noche. Años después, Cela publicó su libro sobre ese itinerario. "Transformaba las personas y los hechos ... Había muchas noticias --sacadas de no sé dónde-- sobre los valles y las montañas del Pallars y el Aran, especialmente sobre los que no habíamos pisado". Espinàs da ejemplos --la tabla de contabilidad del cobro de los artículos en prensa, detalles de la operación Academia que la llevó a la RAE-- que corroboran la confesión de Cela: "Es que yo soy la General Motors en pequeño". Un detalle del personaje: pidió a Espinàs 500 pesetas para ir a un burdel y al día siguiente se las devolvió. Cree Espinàs que era el mismo billete.

EL MENOSPRECIO POR SAGARRA


Espinàs deja para el final a Josep Maria de Sagarra. Lamenta, dolido, el "menosprecio" de sus "colegas de oficio". Espinàs recuerda que varios intelectuales recibieron el encargo de hacer un número de la revista Ínsula sobre la literatura catalana en 1953. No incluyeron a Sagarra, y desde Madrid se lo reprocharon. Le pidieron el artículo a Espinàs, disculpándose por "cargarle con el muerto". "¿Qué mejor que un joven escritor, que no les interesaba, para escribir sobre un escritor famoso que tampoco les interesaba?"."

Miércoles, 07 de Marzo de 2007 17:19 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

La abadía del crimen

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...pero me quedo con "El nombre de la rosa"

He leído recientemente que cuando Umberto Eco tuvo que poner título a su novela, El Nombre de la Rosa, pensó en el siguiente título: "La abadía del crímen".

"Mi novela tenía otro título provisional: La abadía del crimen. La descarté porque fija la atención del lector exclusivamente en la intriga policíaca, y podía engañar al infortunada comprador ávido de historia de acción, induciéndolo a arrojarse sobre un libro que lo hubiera decepcionado. Mi sueño era titularlo Adso de Melk. Un título muy neutro, porque Adso no pasaba de ser el narrador. Pero nuestros editores aborrecen los nombres propios: ni siquiera Fermo e Lucia logró ser admitido tal cual; sólo hay contados ejemplos, como Lemmonio Boreo, Rubé o Metello… Poquísimos, comparados con las legiones de primas Bette, de Barry Lyndon, de Armance y de Tom Jones, que pueblan otras literaturas.

La idea de El nombre de la rosa se me ocurrió casi por casualidad, y me gustó porque la rosa es una figura simbólica tan densa, que por tener tantos significados, ya casi los ha perdido todos: rosa mística, y como rosa ha vivido lo que viven las rosas, la guerra de las dos rosas, una rosa es una rosa es una rosa es una rosa, los rosacruces, gracias por las espléndidas rosa, rosa fresca toda fragancia. Así, el lector quedaba con razón desorientado, no podía escoger tal o cual interpretación; y, aunque hubiese captado las posibles lecturas nominalistas del verso final, sólo sería a último momento, después de haber escogido vaya a saber qué otras posibilidades. El título debe de confundir las ideas, no regimentarlas."

Leí "El nombre de la rosa" en mi primer año de facultad, cuando conocí a Núria, ella me lo recomendó y me lo dejó para que lo llevase conmigo el tiempo que hiciese falta porque "es larguito y las partes en latín cansan un poco"... me decía. Recuerdo que era por noviembre de 1996 y que en esos momentos estaba liada con mis prácticas en la autoescuela, mis 18 años recién cumplidos y ganas de (todo).

Lo leí más rápido de lo que había imaginado porque me entusiasmó la trama. Por aquél entonces, como ya os he comentado en alguna ocasión, Núria y yo soñábamos con ser las mejores historiadoras del arte medieval y todo lo que hacía referencia a abadías y monasterios, órdenes religiosas, códices, arte que debe representar o que no debe representar, textos sagrados y prohibidos, etc... nos apasionaba (y me sigue apasionando pero con los años aparece en una el relativismo). Lo cierto es que, aunque en el instituto estudié 3 años, se me hacían eternos y densos las frases del libro que estaban escritas en latín, era como largos rompecabezas... y acabé por pasarlos de largo (la mayoría). En la facultad nos habían hablado muy bien de Umberto Eco como medievalista, eso le daba más puntos a su favor y cuando acabé con él pensé que era uno de los libros más interesantes que había leído nunca y siempre que he podido lo he recomendado (pero no sacó de la primera posición a mis Cien años de soledad).

Ayer dieron la película en uno de los canales del Digital y casi que "obligué" a Ru a que la viésemos. Yo ya la había visto (no sé cómo ni cuando pero la ví poco después de leer el libro), en su día noté cómo el final del libro y el de la película varían un poco y el libro es infinitamente más rico en descripciones, pero ayer no conseguía recordar en qué se diferenciaban los dos finales (qué grande Sean Connery!). Creo que no he conseguido que Ru lea el libro en breve pero al menos la película le gustó. A mi me ha entrado el gusanillo y quizás ahora sí que compre un ejemplar para tenerlo en casa y releerlo poco a poco, saboreandolo una vez más.

Lunes, 05 de Marzo de 2007 09:22 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

La pequeña luz y el Ñu

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Escondida entre las ramas de mi inmenso bosque , estaba la luz que tanto habia deseado ver.
Nunca supe que estaba alli, porque el bosque era demasiado frondoso.
Pero un dia de esos en los que crees que no haces nada, hice lo mejor de mi vida: pasear sin rumbo fijo.
¿No es eso lo que hacemos al vivir?.
Y fue entonces, cuando nada esperaba, cuando nada buscaba, cuando encontre mi tesoro: Esa pequena luz propia que tanto habia deseado ver.
Inmovil, la observe durante todo el tiempo que necesite.
Ahora no sabria decir si fue mucho o poco.
Fue el suficiente, para entender lo que tenia que entender: Que esa era mi luz.
Solo mia. nadie mas podia tener una luz asi, porque cada uno tiene su luz y cada una es diferente.
No hay luces mejores ni luces peores. Solo luces diferentes.
Quizas sea por eso, por lo que cuando encontramos nuestra luz la sentimos como la luz mas bella del mundo.
No la cogi.
Solo la observe el tiempo necesario y despues me marche sin querer retener el lugar donde la encontre.
Ahora sabía con certeza que estaba, y lo que quería era volver a encontrarla otro día en el que necesitar caminar, pensar y soñar sin necesidad de encontrar nada.
Luego, paso un Nu por mi lado, se detuvo, me miró, apagó su cigarrillo y se fue sin tampoco decirme nada. 

Shuarma

Y estamos de suerte: Universo el 30/04/2007

Viernes, 02 de Marzo de 2007 22:03 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

La Catedral del Mar, Ildefonso Falcones

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Hace unos días que terminé de leer "La Catedral del Mar", de Ildefonso Falcones y la verdad es que la valoración final personal ha sido bastante mayor de lo que me esperaba.

Me atraía leer una historia que girase alrededor de Santa Maria del Mar, me atraía que los personajes corretesasen por las calles del born en la Edad Media, "oler" el sabor de la catalunya medieval y "escuchar" cómo se colocaba cada una de las piedras de la iglesia del mar, esa que todavía consigue eclipsarme cada vez que paso por su lado y decido entrar a admirarla.  Todavía recuerdo los maravillosos días en los que salíamos de clase en la Universidad (Núria, Sheila, Mª Carmen, Cristina, Laura y yo), nos íbamos a comer un bocata y lo acompañábamos con vino espumoso en el "Champañillo"... y de ahí, entre risas y sabores varios correteando por nuestro paladar, salíamos a tomar el carajillo de bailys en el bar de la plaza y corríamos a dar una vuelta por Santa María del Mar (que es iglesia pero no catedral) mientras soñábamos ser las mejores historiadoras del arte del mundo mundial... Núria y yo, las que entonces queríamos ser medievalistas, nos embobábamos mirando las vidrieras, las columnas y bóvedas... ahhh... qué recuerdos...

Todos estos recuerdos, todas las veces que he paseado por allí... hasta el pasado mes de agosto y septiembre... en que visité el barrio más a menudo que nunca... con Charo haciéndome un vestido y yo jugando a ser princesa... todo eso es lo que me llevó a comprar el libro y leerlo.

Reconozco que hice un primer intento el año pasado y lo dejé porque no me cautivó con las primeras páginas... pero esta vez me enganchó hasta el final y lo he leído de principio a fin con ganas, muchas ganas.

La sinopsis dice: "Siglo XIV. La ciudad de Barcelona se encuentra en su momento de mayor prosperidad; ha crecido hacia la Ribera, el humilde barrio de los pescadores, cuyos habitantes deciden construir, con el dinero de unos y el esfuerzo de otros, el mayor templo mariano jamás conocido: Santa María de la Mar.
  Una construcción que es paralela a la azarosa historia de Arnau, un siervo de la tierra que huye de los abusos de su señor feudal y se refugia en Barcelona, donde se convierte en ciudadano y, con ello, en hombre libre.
  El joven Arnau trabaja como palafrenero, estibador, soldado y cambista. Una vida extenuante, siempre al amparo de la catedral de la Mar, que le iba a llevar de la miseria del fugitivo a la nobleza y la riqueza. Pero con esta posición privilegiada también le llega la envidia de sus pares, que urden una sórdida conjura que pone su vida en manos de la Inquisición...
  La catedral del mar es una trama en la que se entrecruzan lealtad y venganza, traición y amor, guerra y peste, en un mundo marcado por la intolerancia religiosa, la ambición material y la segregación social. Todo ello convierte a esta obra no solo en una novela absorbente, sino también en la más fascinante y ambiciosa recreación de las luces y sombras de la época feudal."


Yo os animo a leerlo. Me he quedado "prendida" de la historia de Arnau ... e incluso con mis sobrinas he jugado a ser una "Estanyol"... porque advirtieron que yo también tenía un lunar en el ojo derecho (no sé si se ve muy bien pero ahí va...).



Podéis leer el primer capítulo aquí y, si os interesa, también recomiendo que leais esto.
Miércoles, 14 de Febrero de 2007 13:07 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 6 comentarios.

Cuida ese corazoncito, es una orden

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Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

El libro de los abrazos (fragmento), Eduardo Galeano

La tarde ha sido dura porque el teléfono sonó para traer malas noticias. Ojalá mañana salga el sol, sobre todo para ti.

Sábado, 27 de Enero de 2007 01:41 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 1 comentario.

Trece Rosas Rojas, de Carlos Fonseca

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Ha sido casi una lectura obligada, una recomendación de lectura "no obligatoria" pero sí "muy recomendable" de un profesor. Cuando estuve en Madrid vi el libro en FNAC y lo compré. Ya lo he terminado de leer y pese a la dureza y los momentos en que me he emocionado y he sentido miedo, escalofríos y pena, vale la pena leer la historia de esas trece mujeres.

Las trece rosas son (extraído del libro de Carlos Fonseca):

Carmen Barrero Aguado. 20 años. Modista. Cuarta por edad de los nueve hijos de una modesta familia del barrio de Cuatro Caminos. Su padre murió años antes de que estallara la guerra, dejando a su mujer y a sus hijos en una precaria situación económica, que obligó a Carmen a trabajar desde los doce años. Militante del PCE, en el que era conocida como Marina, utilizaba la falsa identidad de Carmen Iglesias Díaz. Tras el final de la guerra su amigo Francisco Sotelo Luna le propuso continuar con el trabajo clandestino como responsable femenina del partido en Madrid, y como tal elaboró un plan de trabajo para las mujeres.

Martina Barroso García. 24 años. Modista. Militante de la JSU, durante la guerra cosió en uno de los tallers de la Unión de Muchachas, confeccionando ropa para los soldados. Tras el final de la contienda fue captada por Julián Muñoz Tárrega para que se incorporara al sector de Chamartín de la Rosa.

Blanca Brisac Vázquez. 29 años. La mayor de tres hermanas, hijas de un próspero empresario francés. Casada con Enrique García Mazas, a quién conoció en la banda de música en la que tocaban a pie de pantalla en el cine Alcalá para amenizar las películas mudas. Él tocaba el violín y ella el piano. El matrimonio tenía un hijo, Enrique, de once años de edad en 1939. No militaba ninguna organización política.

Pilar Bueno Ibáñez. 27 años. Modista. Al poco de iniciada la guerra se afilió al PCE y trabajó como voluntaria en una de las numerosas casas-cuna abiertas para recoger a los niños huérfanos y atender a los hijos de los milicianos que iban al frente. Fue elegida para formarse como dirigente en la Escuela de Cuadros del  partido y nombrada secretaria de organización del Radio Norte. Al acabar la guerra fue contactada por Federico Bascuñana para colaborar en la reorganización de los comunistas y encargada de crear ocho sectores en la capital: Norte, Sur, Oeste, Chamartín de la Rosa, Guindalera, Prosperidad y Vallecas.

Julia Conesa Conesa. 19 años. Modista. Se afilió a la JSU a finales de 1937 para seguir sus cursos de gimnasia y deportes. Durante la guerra trabajó como cobradora de tranvías.

Adelina García Casillas. 19 años. Era conocida como "la mulata" por su piel morena y sus labios gruesos. Amiga de Julia Conesa y militante también de la JSU. Una vez encarcelada trabajó como cartera en la prisión de Ventas.

Elena Gil Olaya. 20 años. Ingresó en la JSU en 1937. El final de la guerra le pilló en Murcia, desde donde regresó a Madrid a primeros de abril de 1939. Una vez en la capital su amigo Rafael Muñoz Coutado le propuso continuar trabajando para el partido. Se integró junto a Victoria Muñoz en uno de los grupos creados en el sector de Chamartín de la Rosa que era dirigido por Sergio Ortiz.

Virtudes González García. 18 años. Modista. Se afilió a la JSU al poco de estallar la guerra. Su novio, Valentín Ollero, fue nombrado responsable del Radio Oeste de las Juventudes al acabar la contienda y ella hizo de enlace entre éste y la dirección madrileña de las mismas.

Ana López Gallego. 21 años. Modista. Era la mayor de cuatro hermanos. Militante de la JSU, durante la guerra fue secretaria femenina del Radio de Chamartín de la Rosa. tras la entrada de las tropas nacionales en Madrid su amigo Julián Muñoz Tárrega le propuso que se reincorporara a las Juventudes como miembro de un grupo dirigido por Sergio Ortiz, del que también formaban parte otras tres "rosas": Martina Barroso, Victoria Muñoz y Elena Gil.

Joaquina López Laffite. 23 años. La más pequeña de cinco hermanos huérfanos de padre y madre desde 1931. Se afilió a la JSU en septiembre de 1936, y tras acabar la guerra fue nombrada secretaria femenina del Comité Provincial clandestino.

Dionisia Manzanero Salas. 20 años. Tercera por edad de los seis hijos de una familia del barrio de Cuatro Caminos. Su padre era militante de UGT. Se afilió al PCE en abril de 1938, después de que un obús matara a su hermana pepita y a otros niños que jugaban en un descampado próximo al domicilio familiar. Amiga de Pilar Bueno, al acabar la guerra fue elegida par que hiciera de enlace entre los dirigentes del partido que quedaron en la capital.

Victoria Muñoz García. 18 años. Pertenecía a la JSU desde 1936. Al acabar la guerra se encontró con su amigo Julián Muñoz Tárrega, quien la incorporó al grupo que dirigía Sergio Ortiz en el sector de Chamartín de la Rosa.

Luisa Rodríguez de la Fuente. 18 años. Sastra. Ingresó en la JSU en 1937, donde nunca ocupó cargo alguno, hasta que al acabar la guerra Julián Muñoz Tárrega le propuso crear un grupo que ella misma debía dirigir. Cuando fue detenida tan sólo había tenido tiempo de convencer a su primo Isidro Hernández de la Fuente.

Es un libro duro de leer y lleno de sentimientos (rabia, dolor, pena.... también esperanza, amor...) ... y lleno de muerte.

Os dejo algunos momentos por si os animan a leerlo:

" [...] Las proyecciones se interrumpían a mitad de película y se encendían las luces de la sala, lo que impulsaba a los espectadores a ponerse en pie, brazo en alto, mientra sonaba algún himno patriótico y en la pantalla se proyectaba un retrato gigante de Franco. Concluida la música, las luzces se apagaban y el programa se reanudaba. (...) Y por si aún había alguien que tuviera dudas de quién había ganado la guerra, la popular vedette argentina Celia Gámez se encargaba de recordarlo por la radio con el pasodoble Ya hemos pasao, en contraposicíon con el "¡No pasarán!" republicano, que fue lema de la resistencia de Madrid. Laletra de Manuel Talavera y la música del masetro cotarelo hacían las delicias de los vencedores.
No pasarán, decían los marxistas.
No pasarán, gritaban las calles,
No pasarán, se oía a todas horas
por plazas y plazuelas por voces miserables.
¡No pasarán!
(...)
Ya hemos pasao, decimos los facciosos,
Ya hemos pasao, gritamos los rebeldes
Ya hemos pasao y estamos en el Prado,
miando frente a frente a la señá Cibeles
¡Ya hemos pasao!...
[...]
"

" [...] ¿Dónde está el límite del dolor físico a partir del cual un hombre deja de ser él? ¿Dónde el contorno del miedo insuperable? Se derrumbó y contó lo que sabía para acabar con aquel suplicio. Primero, de forma escueta, y después, con todo detalle. Aquellos hombres feroces tenían suficiente rencor para hacerle hablar al precio que fuera. Y descubrió en su cuerpo que la crueldad humana no tiene límites ante el dolor ajeno, ante el sufrimiento del que llaman enemigo. La muerte parce entonces un final deseado, un desconocido al que anunca te atreverías a dirigir la palabra y al que ahora quieres abrazar...[...]"

" [...] Según el relato de Carmen Machado: "Aquel sitio tenía fama de que chica joven que entraba salía violada. Y nosotras éramos chicas que estábamos entre 18 y 21 años recién cumplidos, como era mi caso. Era un sitio horroroso, donde las torturas a que se sometía a los detenidos eran oídas por los demás. Un día llegó Fontela y ordenó que a mí y a otras cuatro se nos cortara el pelo al cero porque, según palabras textuales suyas, estaba asqueado de tanta valentía en las mujeres. Otro día se presentó en nuestra celda preguntando si queríamos comunicar con la familia. Llevámamos allí bastantes días, éramos muy jóvenes, y la realidad es que lo añorábamos. Le dijimos que sí. "Esto, Carmen, ¿cómo me lo vas a agradecer?", me preguntó. "Pues mire, no sé...", le dije. La verdad es que estaba cortadísima, y entonces, sin más ni más, me cogió y me besó. Mi reaccioón fue echarme a llorar, con una sensación de asco, de impotencia, y él, muy friamente, me dijo: "Oye, no te pongas tonta, ¡eh!, porque si a mi me da la gana, cuando quiera te saco a mi casa por la noche y luego te devuelvo o no te devuelvo"...[...]"

Martes, 16 de Enero de 2007 09:46 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

La Plenitud de la Señorita Brodie, de MURIEL SPARK

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Este es el otro libro con el que salí del "Saló del Llibre" de Barcelona hace ya más de un mes: "La plenitud de la Señorita Brodie", de Muriel Spark.

No había leído nada de Sara Camperg (1918-2006), nombre real de Muriel Spark, una escritora que nació en Edimburgo pero que pasó gran parte de su vida en Italia, pero en todas las reseñas que leo dicen que "La plenitud de la Señora Brodie" es el libro con el que consigue el éxito y reconocimiento. Fue publicada por primera vez en 1961, y el paso del tiempo la ha convertido en un clásico. Fue adaptada al teatro y posteriormente llevada al cine de la mano de Robert Neame (en 1969). En la edición de Pre-Textos se asegura que es la primera ocasión que se traduce al castellano; sin embargo, hace tiempo que Manuel de Pedrolo la tradujo al catalán con el título "El punt dolç de la senyoreta Brodie".

El resumen que puede leerse en la parte trasera del libro de la Editorial Pre-Textos y que me convenció para que lo llevase conmigo dice así: "En la década de los años treinta del siglo XX, la señorita Jean Brodie es maestra en una escuela femenina de Edimburgo. Entre sus alumnas, selecciona cada año a un grupo de niñas especiales a las que inculca sus ideas morales y estéticas, con el propósito de evitarles un futuro de rutina y de vulgaridad. Pero sus métodos pedagógicos entrarán en conflicto con las convenciones establecidas, a la vez que irán derivando hacia una decidida manipulación de la mentalidad de su grupo selecto de alumnas, hasta el punto de urdir para ellas estrategias sexuales arriesgadas y de intentar determinarles el porvenir.”

Me gusta el ritmo de la obra y de los personajes. Me gustan los saltos de tiempo que hace y con los que nos hace cómplices de la trama. De repente te avanza algo que dará lugar años después y vuelve a la escena del presente con una facilidad increíble. Te engancha y dan ganas de seguir leyendo. Las "niñas de la Señorita Brodie" son las que confeccionan el personaje central, es decir, la misma Señorita Brodie. Las niñas son las que avanzan en la novela y las que se mueven en ella mientras que la Señorita Brodie sigue su ritmo lineal de principio a fin.

Es un libro especial, una lectura sabia y entretenida a la vez. Este es el comienzo:

"Cuando hablaban con las niñas de la Escuela Marcia Blaine, los chicos se quedaban detrás de la bicicleta con las manos apoyadas en el manillar, lo que hacía que las bicicletas actuasen como barrera protectora entre ambos sexos y que diese la impresión de que los chicos tenían la posibilidad de marcharse en cualquier momento.

Las niñas no podían quitarse el panamá porque aquellos encuentros tenían lugar no muy lejos de la entrada de la escuela e ir sin sombrero estaba prohibido. Algunas incracciones del uso adecuado del sombrero eran celosamente observadas en el caso de las niñas de cuarto curso para arriba, a fin de que ninguna lo llevasa ladeado. Pero había otras formas sutiles de moldear el ala del sombrero, distinta a la que exigía el reglamento general, consistente en alzarla por detrás y en bajarla por delante. Aquellas cinco niñas, apiñadas a causa de la cercanía de los chicos, llevaban el sombrero con un toque especial.

Eran las que integraban el grupo de Brodie
"...

Podéis leer más y mejor
aquí.

Lunes, 08 de Enero de 2007 17:29 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 1 comentario.

Hoy vuelve a ser noticia: CIEN AÑOS DE SOLEDAD

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Ya os dije hace unos días que si me hacen elegir un libro como preferido éste sería "CIEN AÑOS DE SOLEDAD". Con el tiempo me doy cuenta de que cada vez me es más difícil elegir un sólo libro como preferido pero quiero seguir rindiendo homenaje al que fue mi libro de cabecera durante muchos años y mi libro de juventud... así que seguiré recomendándolo a todo el mundo como una lectura que no debe faltar... 

Gabriel García Márquez celebrará en 2007 el cuadragésimo aniversario de la publicación de su obra cumbre, Cien años de soledad (1967), y el cuarto de siglo desde la recepción del Premio Nobel de Literatura en 1982.

A pesar de que huye de los actos multitudinarios, García Márquez no podrá evitar ser objeto este año de diversos homenajes públicos, como el que le ofrecerá el IV Congreso Internacional de la Lengua Española que tendrá lugar en marzo en la ciudad colombiana de Cartagena de Indias. "Esos homenajes serán muy merecidos porque García Márquez, próximo a cumplir 80 años, ha hecho grandes aportes a las letras del mundo y porque Cien años de soledad es una de las obras maravillosas de la Lengua Española", según lo describía la crítica literaria y profesora universitaria Leticia Sarmiento.

Puedes leer la noticia completa en la página web de El País.

Y más sobre G.G. Márquez también aquí.

Martes, 02 de Enero de 2007 15:11 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

Ensemble, c'est tout

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No, no lo he leído en francés, aunque me hubiese encantado. "Juntos, nada más" es lo primero que leo de Anna Gavalda pero seguro que voy a leer más cosas porque realmente me ha encantado. Paseaba por el Saló del Llibre de Barcelona sin ninguna intención de comprar nada especial pero este libro me entró por los ojos y tuve que llevarlo conmigo.

Os dejo el resumen del libro que leí y me cautivó:

"Camille Fauque tiene 26 años, dibuja de maravilla, pero no tiene fuerza para hacerlo. Frágil y desorientada, malvive en una buhardilla y parece esmerarse en desaparecer: apenas come, limpia oficinas de noche, y su relación con el mundo es casi agonizante. Philibert Marquet, su vecino, vive en un apartamento enorme del que podría ser desalojado; es tartamudo, un caballero a la antigua que vende postales en un museo, y el casero de Franck Lestafier. Cocinero de un gran restaurante, Franck es mujeriego y malhablado, casi vulgar, lo cual irrita a la única persona que le ha querido, su abuela Paulette, que a sus 83 años se deja morir en un asilo añorando su hogar y las visitas de su nieto.

Cuatro supervivientes, cuatro personajes magullados por la vida, cuyo encuentro va a salvarlos de un naufragio anunciado. La relación que se establece entre estos perdedores de corazón puro es de una riqueza inaudita, tendrán que aprender a conocerse para lograr el milagro de la convivencia. Juntos, nada más es una historia viva, con un ritmo suspendido en el aire, llena de esos minúsculos dramas personales que seducen por su sencillez, su sinceridad y su inconmensurable humanidad.

Anna Gavalda deja hablar a sus personajes, posee un agudo sentido de la observación de la fragilidad del ser humano, del delicado equilibrio entre la felicidad y la desesperanza, entre los sentimientos y las palabras para contarlos. Ha dado en el blanco con una novela emocionante, divertida, que se lee de un tirón, que celebra la felicidad de estar con quien de verdad es importante. A punto de ser llevada al cine, Juntos, nada más ha hecho temblar durante meses las listas de los libros más vendidos de Francia."
 

Me enamoré de esos cuatros personajes: de la frágil Camille porque en sus ojos imaginé que otro mundo es posible y mejor; de Philibert por su amor por la historia y por las horas que me hubiese encantado sentarme a charlar con él como lo hacía Camille (envidia); de Frank porque en el fondo es un bonachón y bajo esa máscara-barrera que él mismo se impone, su corazón se derrite al sentir el dolor de los que le roedean; y de Paulette por ese amor platónico de juventud, por sus flores en el jardín y su ilusión más allá de la ventana.

La protagonista central de la historia es Camille y alrededor de ella se va formando la historia de estos cuatro personajes que, aparentemente y en un principio, no tienen nada que ver. Sentí que los personajes formaban parte de mi día a día; empecé el libro antes de ir a Madrid y allí lo terminé... no podía dejar de leer una página más y otra más hasta saber cómo acababa la historia. Anna Gavalda consigue hacer una historia triste con la que no sientes pena. Y el retrato que hace de la ciudad de París me transportó, una vez más, a la ciudad de l'amour y la luz... esa que tanto me gusta...

De los cuatro personajes el más desarrollado es el de Camille, junto con el de Frank. El que más me gustó a mi es el personaje de Philibert; más de una vez me he imaginado junto a él en esa salita pequeña de esos 300 m2 hablando de aquella y aquella otra batalla, de la historia de Francia y España, con Vivaldi de fondo o Schubert, escuchándole atentamente mientras Frank nos preparaba algo de comer (unos crepes?)... Voy a decir una tontería pero en alguna ocasión he pensado que Philibert era Cide. Lástima que más o menos a mitad de la historia su personaje se desfigura y queda en un segundo plano, me hubiese encantado saber más de él...

Lo mejor: las vidas que cobran los personajes.
Lo peor: el epílogo, sin duda, no me cuadra un final así.
La anécdota: paseando por la exposición de Sargent-Sorolla en Madrid vi el retrato de una mujer y pensé ver a Camille en ella. No es este que os pongo pero era parecido:

Martes, 19 de Diciembre de 2006 22:48 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

La trilogía de Nueva York

20061201161029-trilogia-de-nueva-york.jpgLa trilogía de Nueva York, es lo primero y lo único que he leído de Paul Auster. Fue este verano, venía de la mano de María, una "nueva" compañera de trabajo y de las pocas personas que voy a echar de menos cuando salga de aquí, e insistió en que me lo llevara de vacaciones, me lo recomendaba mucho. Yo advertí a María (hacía un mes y medio que la conocía). No suelo devolver los libros que me dejan. Lo sé, eso está mal, pero es algo que va más allá de mi... Me gustan tanto los libros que los convierto en mi tesoro particular, mi rinconcito privado... y cuando uno cae en ese tesoro le cuesta salir de él... Bueno, tampoco me voy a definir aquí como cleptómana de libros, no suele suceder a menudo y creo que, a día de hoy, sólo tengo dos o tres libros que no sean míos:

"Cinco horas con Mario", se lo robé a Álex y creo que no se ha dado ni cuenta (también se que a veces entra por aquí, así que lo tendré que devolver).
"La sombra del viento", fue un regalo que hice yo a mi hermana por su cumpleaños, cuando se lo terminó me insistió en que lo leyese y me ha gustado tanto que ahí se quedó, en mi estantería.
... y creo que tengo otro por ahí pero no recuerdo...

Por eso prefiero comprarlos y que pasen a formar parte de mi tesoro particular.

Bueno, ¿cómo me enrollo, no?, a lo que iba: si no recuerdo mal, sólo he leído ese libro de Paul Auster, el recién estrenado
Premio Príncipe de Asturias de las Letras, y me tuvo enganchada de principio a fin. Se puede deducir del libro, son tres historias que se dan cita en la ciudad de Nueva York: "Ciudad de Cristal", "Fantasmas" y "La habitación cerrada". Recuerdo perfectamente que al terminar la primera, en la piscina -pleno mes de agosto- de un hotel del Puerto de Santa María, pensé: "No puede ser, esto tiene que seguir"... Estaba tan enganchada que se me hizo corta, necesitaba saber qué había sucedido más allá de la historia con los personajes, esos personajes que ya conocía, que intuía, que no comprendía y, quizás por eso, necesitaba conocer más.

En una página web resumen las tres historias así:

"
El primer relato (Ciudad de cristal), comienza con una llamada de teléfono al escritor de novelas de misterio Quinn (firmadas con el seudónimo William Wilson, como el personaje de Poe) de alguien que pregunta por el detective Paul Auster (como el autor de la trilogía). Y acaba con Quinn contándolo todo en un cuaderno rojo tras abandonar identidad y horarios, convertido en un vagabundo sin sombra. alguien que se niega incluso a dormir, refugiado primero en un contenedor de basura y luego en una casa abandonada. Dejando atrás el pasado para siempre (¿existe otra forma de dejarlo atrás?).

El segundo relato (Fantasmas) comienza casi igual que el primero: alguien encarga un caso a un detective. Sólo que aquí ese alguien es anónimo y se lo encarga a un detective también anónimo. Y el caso consiste en seguir los pasos de un tercer hombre también anónimo, cuya única actividad parece ser escribir un manuscrito frente a una ventana. Ninguno tiene nombre, sólo "color". Uno es Azul, otro Negro y otro es Blanco. Y acaba con el descubrimiento, o la reveladora sospecha, de que el hombre espiado ha recibido, a su vez, el mismo encargo que él, espiar al detective que le espía. Y la constatación al leerlo de que ese manuscrito que escribía frente a la ventana el hombre espiado, se lo sabe de memoria el detective.

El tercer relato (La habitación cerrada) empieza con dos viejos amigos escritores, uno de los cuales ha desaparecido dejando atrás mujer e hijo. Un detective lo ha buscado inútilmente. Y el amigo protagonista recibe el encargo de ocuparse de la posible publicación de los manuscritos de su viejo amigo, y también de su mujer y de su hijo. De la vida que el desaparecido ha dejado atrás."

Podéis seguir leyendo aquí.

Yo juraría que en la edición que me dejó María (y que, por cierto, le devolví), primero se podía leer "La habitación cerrada" y después "Fantasmas", pero en todo caso, las historias son las mismas.

Si alguna vez os habéis planteado leer este libro y no lo habéis hecho, os lo recomiendo, espero poder leer algo más de Paul Auster en breve.

Viernes, 01 de Diciembre de 2006 16:10 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 5 comentarios.

2on Saló del Llibre de Barcelona

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Pues otra de mis citas ayer domingo fue la visita al 2on Saló del Llibre de Barcelona. Quizá ya no tenga mucho sentido que os escriba sobre el tema porque la semana del Saló del Llibre acabó ayer, pero no quería dejar de comentaros que es una experiencia importante para los amantes de los libros y animaros a que no faltéis el año que viene.

Sí, compré un par de libros (que en cuanto tenga ocasión de leer os comentaré) pero creo que eso no es lo importane del salón. Entras y tienes libros por todas partes, editoriales especializadas, editoriales de diferentes comunidades, unas que traen miniaturas (nunca entenderé el mundo de los libros en miniatura, ¿alguien me lo puede explicar), otras que se especializan en libros catalanes medievales, otras que traen cómics o libros "de género"... Variedad, gente de un lado a otro y ¡libros, libros, libros!

Pese a esta gran cantidad de libros que no te dejan fijar la vista en uno más de 5 segundos, lo más importante del salón no creo que sea salir con libros en una bolsa; lo más importante y lo que más me llamó la atención fue la cantidad de actividades programadas para toda la semana.

Cuenta cuentos
Talleres de manualidades
Lectura de poesías
Taller sobre Derechos Humanos y diversidad cultural
Una aproximación a "La imprenta de Gutenberg"
Mesas redondas
Firmas de libros
Lectura fácil: nosotros también queremos leer. Libros para personas con dificultades lectoras.
Lectura de clásicos
Y muchísimas cosas más...

Podéis encontrar más información aquí.

Lunes, 27 de Noviembre de 2006 16:00 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

Diálogos en el Planeta Borges

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Una recomendación. Yo no voy a poder ir por horarios pero a quién pueda ir... seguro que no se arrepentirá. Yo haré todo lo que pueda para ir a la de este jueves con Román Gubern...

Es un  ciclo de conferencias en torno al universo de Jorge Luís Borges a 20 años de su muerte, con la presencia de escritores y pensadores significativos del panorama iberoamericano.

PROGRAMA:

Jueves 23 de noviembre, 19.00h.
Borges y el cine.
Román Gubern
Jordi Balló
Moderado por Eloy Fernández Porta

Jueves 30 de noviembre, 19.00h.
Borges periodista cultural.
Sergio Vila-Sanjuán
Rolando Sánchez Mejías
Moderado por Gastón García

Martes 12 de diciembre, 19.00h.
Lecturas de Borges.
Rodrigo Fresán
Guadalupe Nettel
Juan Gabriel Vásquez
Moderado por Gastón García

Jueves 14 de diciembre, 19.00h.
Pasión por Borges.
Juan Villoro
Martín Caparrós
Moderado por Jordi Carrión

Lugar:
Auditorio de la Biblioteca Jaume Fuster:
Plaça de Lesseps 20-22
Entrada gratuita

Miércoles, 22 de Noviembre de 2006 09:25 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura No hay comentarios. Comentar.

Un azul para Marte

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"Anoche hice un viaje a Marte. Pasé allí diez años (si la noche dura en los polos seis meses, no sé por qué no han de caber diez años en una noche marciana) y tomé muchas notas sobre la vida que allí llevan. Me comprometí a no divulgar los secretos de los marcianos, pero voy a faltar a mi palabra. Soy hombre y deseo contribuir, en la medida de mis escasas fuerzas, al progreso de la humanidad a la que enorgullece pertenecer. Este punto es muy, muy importante. Y espero, si algún día los marcianos me vienen a pedir cuentas de mis actos, es decir, del perjuicio cometido, que los no sé cuantos billones de hombres y mujeres que hay en la tierra se apresten, todos, a mi defensa.
En Marte, por ejemplo, cada marciano es responsable de todos los marcianos. No estoy seguro de haber entendido bien qué quiere decir esto, pero mientras estuve allí (y fueron diez años, repito), nunca vi que un marciano se encogiera de hombros. (He de aclarar que los marcianos no tiene hombros, pero seguro que el lector me entiende.) Otra cosa que me gustó en Marte es que no hay guerras. Nunca las hubo. No sé como se las arreglan y tampoco ellos supieron explicármelo; quizá porque yo no fui capaz de aclararles qué es una guerra, según los patrones de la tierra. Hasta cuando les mostré dos animales salvajes luchando (también los hay en Marte), con grandes rugidos y dentelladas siguieron sin entenderlo. A todas mis tentativas de explicación por analogía, respondían que los animales son animales y los marcianos son marcianos. Y desistí. Fue la única vez que casi dudé de la inteligencia de aquella gente."

Saramago

Imagen, gracias a la recomendación de síl... Nicoletta

Jueves, 14 de Septiembre de 2006 09:15 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

El Principito

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"Esto no podía asombrarme mucho. Sabía muy bien que aparte de los grandes planetas como la Tierra, Júpiter, Marte, Venus, a los cuales se les ha dado nombre, existen otros centenares de ellos tan pequeños a veces, que es difícil distinguirlos aun con la ayuda del telescopio. Cuando un astrónomo descubre uno de estos planetas, le da por nombre un número. Le llama, por ejemplo, "el asteroide 3251".

Tengo poderosas razones para creer que el planeta del cual venía el principito era el asteroide B 612. Este asteroide ha sido visto sólo una vez con el telescopio en 1909, por un astrónomo turco.

Este astrónomo hizo una gran demostración de su descubrimiento en un congreso Internacional de Astronomía. Pero nadie le creyó a causa de su manera de vestir. Las personas grandes son así. 

Felizmente para la reputación del asteroide B 612, un dictador turco impuso a su pueblo, bajo pena de muerte, el vestido a la europea. Entonces el astrónomo volvió a dar cuenta de su descubrimiento en 1920 y como lucía un traje muy elegante, todo el mundo aceptó su demostración."

Si, una de mis re-lecturas este verano ha sido la de "El Principito" de Antoine de Saint-Exupéry. Es una lectura que hice hace tantos años... Llevaba tiempo con ganas de releerla y un día de este mes de agosto, cuando fui a buscar el periódico en El Puerto de Santa María vi una edición pequeñita (era la última que quedaba en la caja) que me llamaba y me decía... "llévame contigoooo"... Así lo hice y pude disfrutar con él en mis días de piscina y sol.

Curiosamente, este verano en la revista de Agosto de "El País" han estado haciendo unas pequeñas entrevistas a personajes de la vida política, social y cultural... en los que les piden qué libro, película y cd se llevarían a una isla desierta (sólo uno de cada). Recuerdo las entrevistas a Carmen Calvo, Ana Duato, Fernando Colomo (que no dudó en llevarse el "Pafuera Telarañas" de Bebe) y recuerdo perfectamente cómo Artur Mas elegía sin ninguna duda "El principito". Artur Mas y su partido no son santos de mi devoción pero con la elección que hizo y cómo la defendía me acerqué un poquito (pero sin rozar, eh?) a él.

Jueves, 31 de Agosto de 2006 08:49 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

Corazón tan blanco, de Javier Marías

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Me ha costado un poco pero, por fin, he terminado "Corazón tan blanco" de Javier Marías. Es la primera lectura que hago de este autor y la verdad es que me ha sorprendido. Me habían hablado mucho de sus libros, sobre todo, me habían recomendado mucho "Mañana en la batalla piensa en mi", lectura que seguro hago en breve. Me gustaría recomendárosla, aunque seguro que muchos de vosotros ya lo habéis leido. La forma que tiene de explicar los momentos más profundos con uno mismo hace de la lectura un momento maravilloso. Los monólogos interiores, los personajes e historias que van y vienen, y regresan... y se vuelven a ir... 

De verdad, genial.

De su hermano, Fernando Marías, leí hace poco "El largo Siglo XVI"... una lectura maravillosa sobre el renacimiento español pero espesa y dura de leer... También recomendadísima para los amantes de la historia del arte. 

Jueves, 25 de Mayo de 2006 19:26 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

Marina - Carlos Ruíz Zafón

20060504101041-eschoy-marina.jpgLo compró Rubén, lo leyó e insistió en que tenía que leerlo. Así lo hice y, como muchos otros amigos, después de leer "La sombra del viento". Las comparaciones son odiosas pero yo me quedo con "La sombra del viento" sin lugar a dudas. Marina tiene dos historias paralelas que no acabo de unir. Me enamoró la historia de Daniel, Marina, Germán, la casa de Sarrià... los paseos por una Barcelona que conozco y reconozco... las catedrales, el raval, Sant Pau... pero tiene un punto de rareza que no me acaba de gustar, que más que terror me da risa...

He leído algunas opiniones en foros de lectura y me asombra leer cosas como "Cuenta la macabra historia que vivió un chaval de 15 años llamado Óscar Drai, antes de marcharse de Barcelona para olvidar sus miedos" o "historia con dosis de terror, amor, intriga y misterio"... o "A veces es un poco oscuro, siempre llueve y algo sangrienta"...

Me ha gustado pero tiene algo que no me ha cuadrado del todo... Habrá que esperar la nueva entrega de Zafón.
Jueves, 04 de Mayo de 2006 10:10 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

............¿Somos levedad?

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"Pienso en Tomás desde hace años, pero no había logrado verlo con claridad hasta que me lo iluminó esta reflexión.  Lo vi de pie junto a la ventana de su piso, mirando a través del patio hacia la pared del edificio de enfrente, sin saber qué debe hacer.
Se encontró por primera vez con Teresa hace unas tres semanas en una pequeña ciudad checa. Pasaron juntos apenas una hora. Lo acompañó a la estación y esperó junto a él hasta que tomó el tren. Diez días más tarde vino a verle a Praga. Hicieron el amor ese mismo día. Por la noche le dio fiebre y se quedó toda la semana con gripe en su casa.
Sintió entonces un inexplicable amor por una chica casi desconocida; le pareció un niño al que alguien hubiera colocado en un cesto untado con pez y lo hubiera mandado río abajo para que Tomás lo recogiese a la orilla de su cama.
Teresa se quedó en su casa una semana, hsta que sanó, y luego regresó a su ciudad, a unos doscientos kilómetros de Praga. Y entonces llegó ese momento del que he hablado y que me parece la llave para entrar en la vida de Tomás: está junto a la ventana, mira a través del patio hacia la pared del edificio de enfrente y piensa:
¿Debe invitarla a venir a vivir a Praga? Le daba miedo semejante responsabilidad. Si la invitase ahora, vendría junto a él a ofrecerle toda su vida.
¿O ya no debe dar señales de vida? Eso significaría que Teresa seguiría siendo camarera en un restaurante de una ciudad perdia y que él ya no la vería nunca más.
¿Quería que ella viniera a verle, o no quería?

Miraba a través del patio hacia la pared de enfrente y buscaba una respuesta.
Se acordaba una y otra vez de cuando estaba acostada en su cama: no le recordaba a nadie de su vida anterior. No era ni una amante ni una esposa. Era un niño al que había sacado de un cesto untado de pez y había colcado en la orilla de su cama. Ella se durmió. El se arrodilló a su lado. Su respiración afiebrada se aceleró y se oyó un débil gemido. Apretó su cara contra la de ella y le susurró mientras dormía palabras tranquilizadoras. Al cabo de un rato sintió que su respiración se serenaba y que la cara de ella ascendía instintivamente hacia la suya.

Sintió en su boca el suave olor de la fiebre y lo aspiró como si quisiera llenarse de las intimidades de su cuerpo. Y en ese momento se imaginó que ya llevaba muchos años en su casa y que se estaba muriendo. De pronto tuvo la clara sensación de que no podría sobrevivir a la muerte de ella. Se acostaría a su lado y querría morir con ella. Conmovido por esa imagen hundió en el momento la cara en la almohada junto a la cabeza de ella y permaneció así durante mucho tiempo.
Ahora estaba junto a la ventana e invocaba ese momento. ¿Qué podía ser sino el amor que había llegado de ese modo para que él lo reconociese?
Pero, ¿era amor? La sensación de que quería morir junto a ella era evidentemente desproporcionada: ¡era la segunda vez que la veía en la vida! ¿No se trataba más bien de la histeria de un hombre que en lo más profundo de su alma ha tomado conciencia de su incapacidad de amar y que por eso mismo empieza a fingir amor ante sí mismo? ¡Y su subconsciente era tan cobarde que había elegido para esa comedia precisamente a una pobre camarera de una ciudad perdida, que no tenía prácticamente la menor posibilidad de entrar a formar parte de su vida!
Miraba a través del patio la sucia pared y se daba cuenta de que no sabía si se trataba de histeria o de amor.
Y le dio pena que, en una situación como aquélla, en la que un hombre de verdad sería capaz de tomar inmediatamente una decisión, él dudase, privando así de su significado al momento más hermoso que había vivido jamás (estaba arrodillado junto a la cama y pensaba que no podría sobrevivir a su muerte).
Se enfadó consigo mismo, pero luego se le ocurrió que en realidad era bastante natural que no supiera qué quería:
El hombre nunca puede saber qué debe querer, porque vive sólo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores.
¿Es mejor estar con Teresa o quedarse solo?
No existe posibilidad alguna de comprobar cuál de las decisiones es la mejor, porque no existe comparación alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero, ¿qué valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni siquiera boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto de nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro.
"Einmal ist keinmal", repite Tomás para sí el proverbio alemán. Lo que sólo ocurre una vez es como si no ocurriera nunca. Si el hombre sólo puede vivir una vida es como si no viviera en absoluto."


Este texto se lo dediqué hace unos días a alguien que se que ya está mucho mejor que el protagonista de estas líneas. Es un pequeño fragmento de "La insoportable levedad del ser".
Un besito para ti.
Jueves, 30 de Marzo de 2006 07:21 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 1 comentario.

El retrato de Dorian Gray

20060127083021-klimt-serpents2.jpgOscar Wilde
El retrato de Dorian Gray (fragmento)

"(...) Porque influenciar a una persona es darle nuestra propia alma. Esta no tendrá sus propios pensamientos, y se incendiará con sus propias pasiones. Sus virtudes no serán reales, sus pecados, si existen los pecados, serán prestados. Se convierte en el eco de la música de otro, el actor de una parte que no ha sido escrita para él. El objetivo de la vida es el desarrollo de su propio yo. Encontrar su naturaleza apropiada, es esto por lo que cada uno de nosotros estamos aquí. El mundo tiene miedo de sí mismo, se han olvidado de la mayor de todas las obligaciones, la propia. Claro que son caritativos, alimentan al hambriento, y visten a los mendigos. Pero su propio ser está famélico y desnudo. La valentía huyó de nuestra raza. Tal vez nunca la tuvimos. El terror a la sociedad, que es la base de la moral, el terror a Dios, que es el secreto de la religión, estas son las dos cosas que nos gobiernan. Y sin embargo... Sin embargo, creo que si un hombre viviera su vida completamente y hasta el límite, si le diera forma a cada sentimiento, expresión a cada pensamiento, realidad a cada sueño. El mundo alcanzaría un impulso tan fresco de alegría que olvidaríamos lo malo de la mediocridad, y regresaríamos a la época helénica ideal, a algo más dulce, más rico, que el ideal helénico. Pero hasta el hombre más valiente tiene miedo de sí mismo...Se ha dicho que los mayores acontecimientos del mundo suceden en nuestro cerebro. Es en el cerebro, y sólo en él, donde los grandes pecados del mundo suceden. Usted señor Gray, usted mismo, con su sonrosada juventud y blanca adolescencia, ha tenido pasiones que le asustaron, pensamientos que le llenaron de terror, sueños estando despierto y dormido cuyos recuerdos podrían manchar sus mejillas de vergüenza.
(...)
Se frotó los ojos, y se acercó al cuadro y lo examinó de nuevo. No había señales de cambio alguno cuando miró la pintura, y sin embargo no quedaba duda que la expresión se había alterado. No era sólo su propia impresión. Era horriblemente obvio. Se lanzó sobre la silla, y empezó a pensar. De repente pasó por su mente lo que había dicho en el estudio de Basil Hallward el día que el cuadro fue terminado. Lo recordaba perfectamente. Pronunció un deseo enfermizo de que él pudiera permanecer joven, y que el cuadro envejeciera; que su hermosura permaneciera inalterada, y que su rostro en la tela soportara la carga de sus pasiones y pecados; que la imagen pintada se marchitara con las líneas del sufrimiento y el pensamiento, y que él mantuviera la flor y el encanto casi consciente de su adolescencia. Con seguridad su deseo no se había cumplido? Esas cosas son imposibles. Era monstruoso sólo pensar en aquello. Y sin embargo, ahí estaba el cuadro frente a él, con un toque de crueldad en la boca. "

Extraído de: www.epdlp.com
Viernes, 27 de Enero de 2006 08:30 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

El libro de los Abrazos

20051208091427-klimt12.jpgEduardo Galeano
El libro de los abrazos (fragmento)

" Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.- El mundo es eso - reveló-. un montón de gente, un mar de fueguitos. Cada persona brilla con la luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay gente de fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas; algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman, pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende.
(...)
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.
Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:
Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.
(...)
No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces del dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, porque nacer es una alegría que duele. Pequeña Muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña Muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace. "

Extraído de:
www.epdlp.com (El Poder de la Palabra)
Jueves, 08 de Diciembre de 2005 09:14 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 1 comentario.

El árbol de la ciencia

Klimt-1.jpg"Uno tiene la angustia, la desesperación de no saber qué hacer con la vida, de no tener un plan, de encontrarse perdido. Andrés se inclinaba a creer que el pesimismo de Schopenhauer era una verdad casi matemática. El mundo le parecía una mezcla de manicomio y de hospital; ser inteligente constituía una desgracia, y sólo la felicidad podía venir de la inconsciencia y de la locura."

El árbol de la ciencia (fragmento), Pío Baroja.
Viernes, 19 de Agosto de 2005 18:09 #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

Derretida

-"Si lo besos pudieran imprimirse en las cartas, las mías las leeríais con los labios."-
"Cyrano de Bergerac"
(Edmond Rostand)
Miércoles, 13 de Julio de 2005 12:54 #. Tema: Lettura No hay comentarios. Comentar.

Perorata del apestado

" Miré a Marta. Yacía con la sábana sobre los ojos: ajena o ausente. Y entonces volví a tenderme a su lado, me adormecí, en el duermevela sentí que se incorpó un momento para toser; luego se inclinó sobre mí con un asma materna, como si quisiera decirme algo y no se atreviera, mientras era claro que no tenía otra opción, era la última carta que le quedaba.
Soporté en la frente ese aliento como un tibio, rápido saqueo que, aunque me sobresaltó un poco, no fue suficiente para sacarme del fondo del abismo donde me miraba fijamente un viejo en primer plano; un serpentario de arrugas entre los dos bordes de la solapa; y me hacía señas de que me fuera, se agachaba para recoger con mano indolente una piedra a sus pies. “¿Quién eres, qué quieres?” le pregunté mentalmente, mientras que, sin esperar a que me contestara, volví a abrir los ojos, recuperaba mi nombre, mi peso, mi tiempo, mi volumen de aire en el cuarto. Pero la música pronunciaba sus últimos acordes, por lo tanto no había pasado más de un minuto.
Ahora ella se había puesto de nuevo bocarriba y miraba con insistencia a un punto al pie de sus sábanas donde en un roto de la tela se veía puerilmente su dedo gordo como de cera, única desnudez visible, además de la cara y el cuello y los brazos abiertos en cruz.
–Besémonos en la boca sin miedo –dijo enseguida–. Podemos hacerlo.
Pero yo apenas me apreté más contra ella, insinué una mano sobre su piel, busqué la lana de la ingle, las tímidas prominencias del regazo y del seno, como buscando el camino para hacer salir de su madriguera la almendra del mal que allí se escondía.
–Hacía mucho tiempo que no me tocaba un hombre. Sólo recuerdo la oreja fría sobre mis costillas, la mañana que llegué a la Rocca.
¿Decía la verdad? ¿Se había mantenido apartada de los hombres durante todos estos meses, ella que, en verdad, se había entregado a mí apáticamente? Dudé en creerle, pero no me detuve mucho a pensarlo, ahora que parecía decidida a hablar y me sentía tan dispuesto a escucharla.
Me encontraba en ese estado de lasitud y confianza en los sentidos que sucede al abrazo amoroso, cuando se desea seguir en una barca el lento flujo de un río, sintiendo cómo se debilitan poco a poco bajo la camisa las intemperancias del corazón. Y me gustaba dejarme cautivar por la lisonja de su voz, no obstante el lugar me pareciera penoso, tan lleno como estaba de extrañas presencias, de tocadores de madera ordinaria, muy añejos, de espejos con imágenes rufianas, de sillas de esparto trenzado, donde nuestros vestidos amontonados se agitaban al viento de un ventilador, como si quisieran simular la silueta de un espantapájaros, aspaventando en medio del campo.
–Por ello –dijo Marta– he salido contigo esta tarde. Tras tantas caricias de viejo, quería abandonar el mundo con el recuerdo de una caricia de joven sobre mí.
Pobre de mí, no se cuidaba mucho de no contradecirse. Pero yo, como hacía poco había dudado para mis adentros de su declaración de antigua abstinencia, tampoco ahora me sorprendió oírla admitir, aunque en forma enigmática, lo que ya había supuesto desde el inicio: que había estado con el Magro, por debilidad o especulación, en aquel camastro del pabellón o en otro lugar... Y bien, no me importaba. Ya nada me importaba de la Rocca, ni de mis penosos compañeros, todos con la cabeza en el cepo, a la espera, o dedicados, con cuchillas y ligas, a intentar rudimentarios suicidios en las letrinas. Ni de él, de aquel tuerto e iracundo Geronte, un anti Papa con tiara de ceniza, anidado en el vientre de la Rocca, como sus cultivos de gérmenes en compotas de gelatina. Más bien, la idea de haberlo quizás traicionado me produjo un sobresalto de satisfacción, mientras pasaba despacio la mano por el pelo tan corto de Marta. "

Gesualdo Bufalino
(Italia, 1920-1996)
Perorata del apestado (fragmento)
Martes, 05 de Julio de 2005 19:23 #. Tema: Lettura Hay 1 comentario.

Fin

ycolorincolorado.jpgPues acabo de terminar de leer El Código da Vinci... Al final tuve una especie de "necesidad" por leerlo, lo comencé el sábado y acabo de terminarlo. Me encantan las novelas que hablan de historia, arte, religión... y la verdad es que me ha gustado.

Pensé en algunos detalles de la clase de "Historia del Arte del Renacimiento" (lo poco que hicimos de Leonardo) y recuerdo las diferencias entre la "Virgen de las Rocas" de París y la de Londres, detalles de la Mona Lisa y esa famosa sonrisa y de la Última Cena (lo que va quedando)...

Ahora he buscado por curiosidad en internet y acabo de descubrir que se hará la película(creo recordar que alguien me "aconsejó" que esperara a la película) y que Audrey Tatou (la preciosa Amélie Poulin) hará el papel de Sophie Neveu en la versión cinematográfica... junto a Tom Hanks (que imagino que será Richard Langdon).

No se, me gustó El Código da Vinci.
Jueves, 30 de Junio de 2005 23:14 #. Tema: Lettura No hay comentarios. Comentar.

1984

orwell_1984.jpg"Afuera, incluso a través de los ventanales cerrados, el mundo parecía frío. Calle abajo se formaban pequeños torbellinos de viento y polvo; los papeles rotos subían en espirales y, aunque el sol lucía y el cielo estaba intensamente azul, nada parecía tener color a no ser los carteles pegados por todas partes. La cara de los bigotes negros miraba desde todas las esquinas que dominaban la circulación. En la casa de enfrente había uno de estos cartelones. EL GRAN HERMANO TE VIGILA, decían las grandes letras, mientras los sombríos ojos miraban fijamente a los de Winston. En la calle, en línea vertical con aquél, había otro cartel roto por un pico, que flameaba espasmódicamente azotado por el viento, descubriendo y cubriendo alternativamente una sola palabra: INGSOC. A lo lejos, un autogiro pasaba entre los tejados, se quedaba un instante colgado en el aire y luego se lanzaba otra vez en un vuelo curvo. Era de la patrulla de policía encargada de vigilar a la gente a través de los balcones y ventanas. Sin embargo, las patrullas eran lo de menos. Lo que importaba verdaderamente era la Policía del Pensamiento. "

George Orwell (Gran Bretaña, 1903-1950)
1984 (fragmento)
Martes, 28 de Junio de 2005 07:49 #. Tema: Lettura Hay 1 comentario.

Hay en mí más recuerdos

CharlesBaudelaire.JPG" Hay en mí más recuerdos que en mil años de vida.
Una cómoda llena de finales de cuentas,
versos, cartas de amor, con romanzas y pleitos,
y mechones espesos enrollando recibos,
guarda menos secretos que mi triste cerebro.
Es como una pirámide, un inmenso sepulcro
que contiene más muertos que la fosa común.
-- Soy como un cementerio que la luna aborrece,
donde largos gusanos, como remordimientos,
se encarnizan sin tregua con mis muertos queridos.
Soy un viejo boudoir donde hay rosas marchitas,
un rebujo anticuado de las modas de ayer
y pasteles dolientes, y Bouchers palidísimos
respirando perfumes de unos frascos vacíos.

Nada existe más largo que los días ingratos
cuando caen los copos de los años nevosos;
el hastío, que es fruto de la triste desgana,
toma las proporciones de una cosa inmortal.
-- Oh, materia viviente, vas a ser desde ahora
el granito rodeado del horror más confuso,
dormitando en el fondo de un brumoso Sahara;
una esfinge ignorada por el mundo insensible,
olvidada en el mapa, cuyo umbrío talante
sólo canta a la luz que da el sol en su ocaso. "

Hay en mí más recuerdos, de Las flores del mal
Charles Baudelaire (Francia, 1821-1867)
Miércoles, 22 de Junio de 2005 07:23 #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

Julio Cortázar

relosol1s.jpgPreámbulo a las instrucciones para dar cuerda a un reloj, de Historias de cronopios y de famas

" Piensa en esto: cuando te regalan un reloj te regalan un pequeño infierno florido, una cadena de rosas, un calabozo de aire. No te dan solamente el reloj, que los cumplas muy felices y esperamos que te dure porque es de buena marca, suizo con áncora de rubíes; no te regalan solamente ese menudo picapedrero que te atarás a la muñeca y pasearás contigo. Te regalan —no lo saben, lo terrible es que no lo saben—, te regalan un nuevo pedazo frágil y precario de ti mismo, algo que es tuyo pero no es tu cuerpo, que hay que atar a tu cuerpo con su correa como un bracito desesperado colgándose de tu muñeca. Te regalan la necesidad de darle cuerda todos los días, la obligación de darle cuerda para que siga siendo un reloj; te regalan la obsesión de atender a la hora exacta en las vitrinas de las joyerías, en el anuncio por la radio, en el servicio telefónico. Te regalan el miedo de perderlo, de que te lo roben, de que se te caiga al suelo y se rompa. Te regalan su marca, y la seguridad de que es una marca mejor que las otras, te regalan la tendencia de comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj. "
Miércoles, 08 de Junio de 2005 07:58 #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.




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