acróbatas

Báilame el agua, úntame de amor y otras fragancias de tu jardín secreto, sácame de quicio, hazme sufrir, ponme a secar como un trapo mojado, lléname de vida, líbrame de mi estigma, llámame tonto, olvida todo lo que haya podido decirte hasta ahora, no me arrastres, no me asustes, vete lejos… pero no sueltes mi mano. Empecemos de nuevo, toca mis ojos, nota la textura del calor… ¿Por cuánto te vendes? Píllate los dedos, deja que te invite a un café… caliente, ¡claro!... y sin azúcar, sin aliento…

Se muestran los artículos pertenecientes al tema Lettura.

25/06/2008

El juego del ángel, de Carlos Ruiz Zafón

20080625101302-ruiz-zafon-el-juego-del-angel.jpg

"En la turbulenta Barcelona de los años 20 un joven escritor obsesionado con un amor imposible recibe la oferta de un misterioso editor para escribir un libro como no ha existido nunca, a cambio de una fortuna y, tal vez, mucho más."

Leí "La sombra del viento" hace ya unos años. Se lo regalé a mi hermana por su cumpleaños y ella fue la que insistió en que lo leyera. Me fascinó. Cuando se puso a la venta "El juego del ángel" supuse que, tarde o temprano, acabaría leyéndolo. Se lo regalé a Ru, lo leyó y me dijo que no le había gustado tanto como "La sombra del viento", que no le había gustado el final, que lo mejor del libro era el primer tercio, etc... y tuve ganas de empezarlo y saborearlo yo misma para poder opinar.

A mi, sinceramente, me ha vuelto a atrapar la historia y me ha gustado bastante. Me gusta cómo escribe Carlos Ruiz Zafón, me gusta muchísimo el personaje principal y, sobre todo, me gusta tropezarme con los rincones de Barcelona en cada página del libro. Eso sí, me gustó mucho más "La sombra del viento", supongo que tenía el listón muy alto, y lo que me ha dejado realmente "tocada" es la cantidad de preguntas sin respuesta que me hice al terminar el libro.

No quiero fastidiar la lectura a nadie, así que si alguien está leyendo esto y todavía no ha leído el libro, que no siga!!! Dejo mis preguntas en un comentario (dentro).

 

Miércoles, 25 de Junio de 2008 10:13 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 1 comentario.

16/06/2008

Rosas, restos de alas, de Pablo Gutiérrez

20080616135618-rosasrestosdealas.jpg

"Nuestro protagonista, del que no conoceremos su nombre, tiene una idea. La Idea. Desaparecer, acabar, difuminar el camino al otro lado de la frontera, disolverse, apagar la luz, romerse el alma a gusto. Una mujer dice a un hombre "Es mejor que hoy no duermas aquí" y la vida se tuerce, el argumento cambia y hay que encontrar otro paisaje. Nos enseñan desde pequeños que todas las historias tienen un final, pero pronto aprendemos que no es cierto. Ésta es la historia de un hombre en busca del suyo".

Pablo Gutiérrez vino a Gavà a presentar su libro, "Rosas, restos de alas", el pasado mes de abril. Recuerdo perfectamente lo que me comentó Rubén al acabar la presentación, al salir de la Biblioteca. Rubén ya me lo había dicho con los ojos mientras Pablo hablaba, con un par de cruces de miradas, después me lo confirmó con palabras: "lo que ha escrito Pablo debe ser algo muy grande". Y sí, Pablo ha escribo una novela corta, pequeñita entre las manos, pero muy grande por dentro, en cada una de las palabras que teje y da forma para contarnos la historia de su protagonista.

Antes de empezar a leerlo, leía en la dedicatoria que me puso Pablo: "Para V., que sabrá encontrar en este libro algunos trazos del alma herida del protagonista." Y la encontré, leyendo despacio, apoyándome para tragar saliba en cada punto y seguido. No sé dónde he leído que esta novela es como un poema narrado, como si toda la novela estuviese tejida de versos. Es cierto, en ella encuentras pura poesía.

Siendo completamente sincera, estoy tan poco acostumbrada a encontrarme con este tipo de novelas que al principio, en el primer capítulo, me pareció rarísima. Cuando terminé ese primer capítulo, la semana pasada, escuchando el mar de fondo, dudé si aquél era el momento de leerla, si debía seguir adelante. Lo hice, y me alegro mucho de haberlo hecho.

Así empieza "Rosas, restos de alas":

"Página impar, autodefinido: vivo de mi trabajo, gano lo justo para poder tener deudas, me educaron con tibios valores, ayudaría a una anciana pero no si la anciana, además de cruzar la calle, quisiera tomarse un café con leche y hablar conmigo de todo lo que echa de menos. Desconfío de la administración, creo que la política es un cuento, miro las etiquetas de caducidad, no bebo agua del grifo, en una discusión defendería con vehemencia mis puntos de vista pero al llegar a casa sentiría vergüenza de mi soberbia, pues de nada estoy tan seguro. Educación pública y por tanto clase media sin aspiración de tirar de las riendas de nada, podría permitirme tener hijos, el gobierno desearía que los tuviera pronto, nuevos afiliados a la seguridad social y sobre todo constante consumo de diversos productos de alimentación e higiene, además de seguros de vida, créditos personales, electrodomésticos, un coche nuevo, compromisos que harán que en el trabajo mire para otro lado cuando sienta que muero por escurrirme de la ajustada camisa de mis rutinas."

Lunes, 16 de Junio de 2008 13:56 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 6 comentarios.

13/06/2008

Diario, de Ana Frank

20080613101721-eersteuitgavedagboek.jpg

"Ana Frank fue una chica judía que pasó con su familia a Holanda, huyendo de los nazis. Había nacido en 1930. La situación volvió a agravarse cuando los alemanes invadieron Holanda; en julio de 1942 tuvieron que esconderse. Descubiertos el 4 de agosto de 1944, fueron llevados al campo de concentración de Bergen-Belsen, donde murió Ana en marzo de 1945. ¿Qué podía hacer Ana Frank en aquél pequeño círculo formado por ocho personas, escondidas en una casa de Amsterdam para evitar que las detuviera la Gestapo? En ese ambiente descubrió su propia existencia y la de los otros. En su diario, mezcla de madurez y frescor juvenil, plasma su personalidad. Es un relato triste, lleno de sagaces observaciones, que revelan a la gran escritora que había en ella ya a los catorce años de edad."

Creo que esta es una de las pocas veces que me ha costado empezar a escribir de algo, entre otras cosas porque, cuando algo no sale, no sale y punto, y lo dejo, y se queda ahí, pendiente, suspendido en el aire, en el tiempo. Esta vez me estaba pasando lo mismo, que no sabía por dónde empezar a escribir, me gustaría más sentarme ante una taza de café y hablar con alguien, cara a cara, alguien que también haya leído el libro o haya visitado el anexo en alguna ocasión.

Cuando esteve con mis 3 rosas rojas en Amsterdam, en marzo del año pasado, fuimos a visitar la llamada Casa de Ana Frank. Además de algunas anécdotas para llegar al lugar que hicieron que pocas veces más contásemos con el sentido de la orientación de Laia, recuerdo que había bastante gente esperando para entrar y que salimos (creo que lo comenté con Eli) con una sensación neutral que no era normal después de haber salido de aquél lugar. No sé si me explico. Visitamos la casa, visitamos el anexo en el que vivieron 8 personas durante algo más de dos años, escondidas, recorrimos las habitaciones, los rincones en los que ellos habían suspirado, en los que habían tenido miedo y en los que lloraron... y yo salí de allí con una sensación de pasividad que me removía el estómago y me hacía sentir mal, muy mal. ¿Cómo podía salir de allí con esa indiferencia?

Ha pasado más de un año y yo, por fin, me decidí a coger de la estantería el Diario de Ana Frank, una niña que vivió escondida, en aquél anexo de un edificio del centro de Amsterdam, durante más de dos años, con 7 personas más. Una niña que no lo es tanto. Mientras lo leía pensaba que mi sobrina, Cristina, ahora mismo tiene 13 años y no la veo yo capaz de escribir algo como lo que escribía Ana, ni escribir, ni describir situaciones y sentimientos. Pero también siento un poco de vergüenza al recordar qué y cómo escribía yo las cosas en mi diario cuando tenía su edad. Ana es muy niña en algunas ocasiones y muy muy madura en otras, es increíble.

Ana nos explica en su diario dos años de escondite y de convivencia con otras 7 personas con las que poco o nada tiene que ver. En el mismo escondite están sus padres y su hermana Margot, el señor y la señora Van Daan con su hijo Peter y el señor Dussel (que entró un poco más tarde que el resto en el anexo). Ana nos explica lo que comen, lo que pueden comer y lo que les cuesta conseguir la comida; nos explica los libros que lee y los cursos que hace por correspondencia, las horas del día en las que pueden usar los grifos y el baño, lo cuidadosos que tienen que ser para no ser descubiertos. Las relaciones con los demás ocupantes del refugio. Y entiendo que la situación de Ana es igual a la de tantísimas personas, y parece un poco injusto recordar a Ana y no a toda las personas que sufrió las injusticias de aquellos años. Aún así, el diario de Ana consigue que te metas, casi sin querer, en su vida, en sus sueños y ambiciones, en sus ojos de mirada triste pero que miran al futuro, en sus inquietudes y sus deseos... y acabas creciendo durante esos dos años junto a ella, y la haces tuya, muy tuya.

Ahora sé que si visitase otra vez la llamada "Casa de Ana Frank" en Amsterdam, lo haría con otros ojos y otro estómago, con otro corazón y otros pulmones. Lo haría de otra forma completamente distinta.

Miércoles, 8 de julio de 1942

"(...) ¿A dónde iríamos a escondernos? ¿Sería en una casa en la ciudad, o en una choza en el campo? ¿Y cuándo? ¿Y cómo? No me atrevía a preguntar nada, aunque la curiosidad no dejaba de asaltarme. Margot y yo guardamos lo estrictamente indispensable en nuestras carteras. Por mi parte, lo primero que puse fue este cuaderno, luego mis bigudís, pañuelos, libros de texto, peines y cartas viejas. Estaba obsesionada por la idea de que íbamos a escondernos y empaqueté las cosas más inverosímiles. No lo lamento, pues tengo en más estima mis recuerdos que mis vestidos."

Miércoles, 5 de enero de 1944

"(...) Sis Heyster dice además en su artículo que las muchachas de esta edad están demasiado seguras de sí mismas, pero en seguida se sentirán mujeres, con sus ideas, sus maneras de pensar y sus hábitos personales. Por lo que a mi se refiere, hay que tener en cuenta que el estar encerrada desde mis trece años me ha hecho pensar en mí mucho antes que otras muchachas, y he experimentado antes que ellas la sensación de "independencia" individual. A veces, por la noche, en la cama, siento una necesidad inexplicable de tocar mis senos y de sentir la calma de los latidos regulares y seguros de mi corazón."

Martes, 14 de marzo de 1944

"(...) Han sido detenidas las personas que nos suministraban las cartillas de racionamiento. Y como Miep y Koophuis están enfermos, no podemos disponer de otro suministro que el de las cartillas. Se han agotado las existencias de alubias y materias grasas. Elli no puede hacer los encargos. En la casa reina la melancolía y las comidas se resienten de ello. A partir de mañana, no nos quedará ni un solo gramo de grasa, ni mantequilla ni margarina. El desayuno se ha reducido a una papilla con leche en sustitución de las patatas fritas que tomábamos para ahorrar pan. La señora Van Daan ha dado la voz de alarma sobre el hambre y nos ha obligado a comprar leche condensada en el mercado negro".

Miércoles, 29 de marzo de 1944

"(...) Anoche, en la emisión de la Holanda de ultramar, el ministro Bolkestein dijo que después de la guerra se recopilarán las caras y las Memorias concernientes a nusetra época. Al oír esto, todas las miradas se volvieron hacia mí, como si quisieran tomar por asalto mi Diario. Imagínate que yo publicase una novela sobre nuestro refugio. ¿No crees que sería interesante? Bastaría con el título para creer que se trata de una novela policíaca".

La Casa de Ana Frank

Viernes, 13 de Junio de 2008 10:18 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 5 comentarios.

04/06/2008

Café de artistas, de Camilo José Cela

20080604094119-cafedeartistas.jpg

Imagino que la mayoría de los de mi generación habéis visto en algún momento de vuestra vida una colección de libros de Radio Televisión Española llamada "Biblioteca Básica Salvat". Yo tengo esa colección en mi casa desde hace, más o menos, diez años; mi tía se iba a mudar de casa y me dijo que no sabía qué hacer con tantos libros, que si quería ir algún día a seleccionar los que más me gustasen. Aquél día me llevé todos los que tenía apartados para (en teoría) tirar, y me los llevé todos (los que me atraían, los que sabía que algún día leería y también algunos que no me llamaban nada la atención) porque me parecía una salvajada tirar los libros. 

Esta colección me atraía por algunos libros. De aquí he leído a Wilde, Goethe o Unamuno... y el otro día cogí un libro de Cela: "Café de artistas y otros cuentos". Qué relato más extraño el del "Café de artistas", imagino que tiene que ver ese lenguaje tan especial que le caracteriza tanto a Cela y que por momentos no llegaba a comprender. En el prólogo de  Carlos Martínez-Barbeito ya apunta: "si tú, lector, has de estar en las mejores condiciones para apreciar la forma, el fondo y el trasfondo de este "Café de artistas y otros cuentos" que tienes en las manos, será bueno que te presente a asu autor, Camilo José Cela, y así podrás empezar a ser amigo suyo y aficionarte a leer todos sus libros" y yo, que apenas he leído un par de cosas de Cela, creo que necesito profundizar mucho más en este autor para intentar comprenderle (espero que en un futuro cercano).

"La puerta giratoria da vueltas sobre su eje. La puerta giratoria, al dar vueltas sobre su eje, tiene un ruido mimoso, casi amoroso. En la puerta giratoria hay cuatro reservados, cuatro departamentos; si los poetas son flaacos y espirituales, hasta pueden caber dos en cada porción. Los departamentos de la puerta giratoria tienen la forma de las porciones del queso fresco, del blando y albo queso reconstituyente, un queso para madres lactantes. La puerta giratoria tiene un cepillito a los pordes, de arriba a abajo, para que no se cuele el frío de la calle. La puerta giratoria es un bonito símil, algo así como una metáfora a la que se le puede sacar mucho partido. El Café de Artistas está lleno de bonitos símiles."

Miércoles, 04 de Junio de 2008 09:41 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 6 comentarios.

27/05/2008

El extranjero, de Albert Camus

20080527172417-l-etranger-albert-camus.jpg

"Guía moral e intelectual de la generación llegada a la marudez entre las ruinas, la fustración y la desesperanza de la Europa de postguerra, Albert Camus (1913-1960) saltó a la fama con la publicación, en 1942, de EL EXTRANJERO. La novela - lúcida descripci`´on de la carencia de valores del mundo contemporáneo- tiene como referencia omnipresente a Meursault, su protagonista, a quién una serie de circunstancias conduce a cometer un crimen aparentemente inmotivado; su muerte en el patíbulo no tendrá más sentido que su vida, corroída por la cotidianidad y gobernada por fuerzas anónimas que, al despojar a los hombres de la condición de sujetos autónomos, les eximen también de responsabilidad y de culpa."

<<"Pues bien, habré de morir". Antes que otros, era evidente. Pero todo el mundo sabe que la vida no vale la pena de ser vivida. No ignoraba, en el fondo, que morir a los treinta o a los setenta años no tiene gran importancia porque, naturalmente, en ambos casos, otros hombres y otras mujeres vivirán, y así durante miles de millones de años. Nada resultaba más evidente, en realidad. Era siempre yo el que moría, ahora o dentro de veinte años. En ese momento, lo que me molestaba un poco en mi razonamiento era el brinco terrible que sentía en mí al pensar en veinte años de vida por venir. Pero no tenía más que ahogar esos pensamientos imaginando lo que éstos serían cuando, de todos modos, la hora hubiese de llegar. Desde el momento en que se muere, el cómo y el cuándo, no importan, es evidente.">>

No suelo releer muchos libros pero con El extranjero, de Albert Camus, he hecho una excepción por dos motivos. El primero, que es cómodo, corto y fácil de leer, y el segundo: la pocas ganas con las que lo leí hace ya unos cuantos años. Me pregunto cómo describiría a nuestra sociedad Albert Camus, qué diría de nosotros si en los años cuarenta del siglo XX ya tenía motivos para describir a una sociedad carente de valores.

Martes, 27 de Mayo de 2008 17:24 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

15/05/2008

Las intermitencias de la muerte, de José Saramago

20080515112605-lasintermitenciasdelamuerte.jpg

"En un país cuyo nombre no será mencionado se produce algo nunca visto desde el principio del mundo: la muerte decide suspender su trabajo letal, la gente deja de morir. La euforia colectiva se desata, pero muy pronto dará paso a la desesperación y al caos. Sobran los motivos. Si es cierto que las personas ya no mueren, eso no significa que el tiempo haya parado. El destino de los humanos será una vejez eterna.

Se buscarán maneras de forzar a la muerte a matar aunque no lo quiera, se corromperán las conciencias en los "acuerdos de caballeros" explícitos o tácitos entre el poder político, las mafias y las familias, los ancianos serán detestados por haberse convertido en estorbos irremovibles. Hasta el día en que la muerte decide volver..."

Todavía no he recordado si este libro lo compré yo o me lo regalaron. Yo creo, porque me conozco, que con un título así no lo hubiese comprado nunca pero no recuerdo el momento en el que fue a parar a la estantería de mis libros pendientes en casa. El caso es que mis libros llevan desde semana santa en el suelo de la habitación pequeña de casa, esperando a que compre de una vez unas estanterías y los vuelva a colocar en algún lugar... Me puse a buscar un libro entre los montones del suelo y apareció él, seduciéndome, pidiéndome que lo llevase al sofá conmigo aquella tarde de domingo. Y así lo hice.

A mi me ha parecido un libro que podría ser dos en uno. Una primera parte que es algo más de la mitad del libro y, después, la historia del violonchelista, que bien podría ir por libre, ser independiente del resto del libro. Y es precisamente la historia del violonchelista la que acabó por atraparme y seducirme.

Es curioso la de cosas que plantea el libro que podrían pasar si dejásemos de morir: no sólo no habría entierros y las personas que se dedican a ello (enterradores, los que trabajan en tanatorios, los carpinteros que hacen ataúdes, etc...) se quedarían sin trabajo, sino que las compañías de seguro tendrían serios problemas con las clausulas de sus contratos, que los asilos y centros dedicados a los mayores se tendrían que multiplicar muchísimo. Pero, ¿y si fuera de nuestras fronteras sí que se pudiese morir? Es un libro que te hace pensar constantemente en dar una vuelta de tuerca más a las reflexiones que te plantea... Grande Saramago, como siempre.

Jueves, 15 de Mayo de 2008 11:30 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 5 comentarios.

06/05/2008

"Sombras viejas", de Francisco González Ledesma

20080506124635-sombrasviejas.jpg

"En la Barcelona de los años treinta, Paulina, una joven de radiante belleza y de familia pobre, entra en casa del burgués Ismael Leonardo como señorita de compañía de su díscola hija Nora. Otro joven humilde y soñador, Enrique Moriel, trabaja como preceptor de Nora a cambio de que los Leonardo costeen sus estudios universitarios. La atracción naciente entre Paulina y Enrique se concretará en paseos y confidencias, y desembocará en una relación tierna y apasionada. Pero frente al amor incondicional de la muchacha, la personalidad compleja de Moriel y la llamada del ideal  colectivo en los tiempos convulsos que se avecinan se convertirán en un desafío para sus sentimientos."

Fue el libro que me regaló Ru en Sant Jordi. Lo empecé en el vuelo Barcelona-Madrid del pasado 26 de abril y lo terminé este sábado mientras las peques hacían sus deberes...

Cuando llevaba más o menos la mitad del libro, le comenté a Rubén que no me estaba entusiasmando, que estaba leyendo con poquito interés, que no me acababa de atrapar la historia de Paulina y Enrique; no me caían bien... ni Nora, ni Ismael, ni Esteban... pero acabé por meterme en la historia y me estremecieron los personajes, muy al final, cuando apenas quedaban esperanzas, cuando deseas que cambie el rumbo de sus historias y ese momento nunca llega...

Hay situaciones poco creíbles, personajes a los que me hubiese gustado definir más y Barcelona queda un poco difuminada, un poco tímida; pero aún así, es un libro lleno de pequeños detalles mágicos, lleno de rincones (también).  Y en esos rincones, en los de los personajes, en los tuyos y en los míos es donde podemos encontrar, en ocasiones, los auténticos motivos del día a día.  No había leído nada de Francisco González Ledesma (Barcelona, 1927). Ahora sé que "Sombras viejas" recibió el primer Premio Internacional José Janés en 1948 pero fue prohibida por la censura franquista y ha permanecido inédita hasta hoy. Y sabiendo esto me acaba de convencer y me alegro de haberla leído.  

Martes, 06 de Mayo de 2008 12:46 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura No hay comentarios. Comentar.

01/05/2008

"El séptimo velo", de Juan Manuel de Prada

20080501101346-elseptimovelo.jpg

"Tras la muerte de su madre, a Julio le es revelado un secreto familiar oculto durante medio siglo. Obsesionado por este descubrimiento, inicia una pesquisa que lo obligará a desempolvar episodios oscuros de la Segunda Guerra Mundial, en un itinerario por la Francia ocupada, por la España convaleciente de la Guerra Civil y por la Argentina que sirvió de refugio a notorios nazis, siguiendo los pasos de Jules Tillon, un hombre misterioso que como Julio tuvo que bucear en su pasado para poder seguir viviendo.

Jules Tillon es un miembro de la Resistencia francesa conocido como Houdini por su habilidad para sortear peligros; es un héroe. Pero, al finalizar la ocupación de París, Jules sufre amnesia, y su incapacidad para recordar el heroísmo que se le atribuye le tortura e impide construir un futuro junto a la mujer que ama. Sólo descubriendo quién es en realidad podrá enfrentarse a sus fantasmas. Sin embargo, cuando se indaga en los enigmas del pasado se corre el riesgo de descubrir más de lo que se quería averiguar.

Con una prosa envolvente, caracterizada por un gran poder de generar imágenes, Juan Manuel de Prada traza su novela más madura, una historia épica de amor, traición y aventura con el aroma del cine clásico. Galardonada con el Premio Biblioteca Breve 2007, El séptimo velo acoge en su absorbente lectura a un elenco de personajes memorables marcados por las luces y las sombras de una época excepcional y convulsa, y señala el asombroso poder de la memoria, sus leyes y sus trampas.  

Premio Biblioteca Breve 2007"

Me lo regaló Rubén el año pasado y lo empecé a leer en Semana Santa. Es un libro largo, 648 páginas, y denso, para leer despacio y con ganas. La verdad es que me daba un poco de pereza después de leer "El corazón helado" (de Almudena Grandes) porque temía que fuesen hermanos gemelos. Y ahí estuvo, en la estantería de casa, hasta que Álex me dijo que lo estaba leyendo y le estaba gustando... y me decidí a rescatarlo y llevarlo conmigo en mis mini-vacaciones. Evidentemente, allí no pude más que empezar a saborearlo.

He compartido su lectura con otros libros porque es difícil de llevar y por las ganas que tenía de leerlo poco a poco. Mi opinión es que es un libro parecido al de Almudena Grandes, un libro que rescata una historia del pasado vinculándola a una del presente y, aunque he de reconocer que el de Almudena me atrapó por completo y me fascinó mucho más, este también acabó por robarme un trocito por dentro y no quería que se terminase nunca.

La historia de Jules te estremecerá, intentarás entenderle, intentarás incluso rescatarle... y acabarás por no querer dejarle sólo. El final me supo a poco... me da rabia los finales que se me hacen especialmente cortos (y este me lo pareció, no podía creer que se terminara así).

Si alguien lo ha leído, ya me contará...

A mi, este vídeo (que ví hace unas dos o tres semanas) me recuerda tanto tanto tanto al primer tercio del libro... 

Y ahora... a hacer de niñera por cuatro días... espero regresar entera.

Jueves, 01 de Mayo de 2008 10:13 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 5 comentarios.

25/04/2008

"De mis pasos en la tierra", de Francisco Ayala

20080425104100-demispasosenlatierra.jpg

"Francisco Ayala, patriarca de nuestras letras y una de las voces fundamentales de la literatura española de este siglo, es un escritor de una amplitud de registros sobradamente demostrada. En este volumen, Ayala retoma el viejo motivo del viaje como metáfora de la vida humana, entregándose, según expresa en el bello ensayo con que lo prologa, "a repasar sedentariamente mis propias trashumancias".

"La vida", dice nuestro autor, "es un viaje - un viaje muy largo, en mi caso personal- con jornadas de vario signo, y es bueno a la postre pararse a contemplar el camino recorrido". Tal es el viaje que nos propone el viejo maestro en las páginas de este libro. Y, como todos los grandes viajes, también de esta aventura se sale enriquecido."

 Es un libro de 358 páginas pero muy fácil y cómodo de leer, un regalito que llevaba tiempo esperándome y que vino conmigo a París estos días. Lo leí entre el viaje de ida, los ratitos de espera y el viaje de vuelta. Pequeños relatos de los viajes de Francisco Ayala, sus anécdotas y escalofríos, los recuerdos de algunos viajes ya lejanos e inolvidables... Y habla de su Granada natal... su llegada a Madrid (su primera decepción al llegar a la ciudad soñada), el verano -que no fue verano- del ’36, Buenos Aires, Berlín, Puerto Rico, Santiago en la imaginación, Nueva York, Beirut, Bagdad, Florencia, Roma y Sicilia... y mil cosas más... pasando también, claro está, por París (aunque sea de puntillas).

Me detuve en algunas lecturas más que en otras... Me apasionó su visión de Azaña y los primeros años 30, el cuento de Nueva York con la nota pintoresca en The New York Times (UNBELDI, que me parece precioso), y el ángel de Bernini, y la Capilla Sixtina, y la Nochebuena en Egipto...

Una lección de vida, al fin y al cabo, recuerdos de momentos vividos y revividos, momentos (imagino) para no olvidar... Yo también quiero que pasen los años (poco a poco) y pueda pararme a contamplar el camino recorrido... Y me muero de envidia por todo lo que han visto los ojitos de Franciso Ayala... esa es una de las cosas que pienso mientras me abrazas en las escaleras de Montmartre.

"Hubiera podido de igual manera aportar versos numerosos de García Lorca, animados con la música y el perfume de nuestra tierra. No lo hice entonces; pero en cambio quiero evocar aquí un pequeño pasaje de mi amistad con Federico, recogido luego en mi libro "Recuerdos y olvidos". Cuento ahí cómo, cierto día, yendo a reunirme con el poeta, lo encontré sentado ante el piano en la salita del hotel madrileño donde se hospedaba; y que, al verme llegar, me urgió, entusiasta: "Ven acá; voy a tocar, para que tú lo oigas, una copla que seguramente conoces. Es una canción popular granadina que yo he tomado de viva voz. La estoy transcribiendo al pentagrama"; y enseguida empezó a teclear con brío esa canción de los cuatro muleros, que, en efecto, yo les había oído cantar en mi infancia a las criadas de casa, y que luego, gracias a aquella transcripción lorquiana, hubo de hacerse famosa en el mundo entero". De "Mi natural condición", pag. 66.

 

Viernes, 25 de Abril de 2008 10:41 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

15/04/2008

Poema, de Último round

20080415203254-schielenuallongejambes.jpg

"Te amo por ceja, por cabello, te debato en corredores
blanquísimos donde se juegan las fuentes de la luz,
te discuto a cada nombre, te arranco con delicadeza de cicatriz,
voy poniéndote en el pelo cenizas de relámpago y
cintas que dormían en la lluvia.
No quiero que tengas una forma, que seas
precisamente lo que viene detrás de tu mano,
porque el agua, considera el agua, y los leones
cuando se disuelven en el azúcar de la fábula,
y los gestos, esa arquitectura de la nada,
encendiendo sus lámparas a mitad del encuentro.
Todo mañana es la pizarra donde te invento y te dibujo,
pronto a borrarte, así no eres, ni tampoco con ese
pelo lacio, esa sonrisa.
Busco tu suma, el borde de la copa donde el vino
es también la luna y el espejo,
busco esa línea que hace temblar a un hombre en
una galería de museo.
Además te quiero, y hace tiempo y frío."

JULIO CORTÁZAR

Martes, 15 de Abril de 2008 20:35 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

Casi todas las tijeras, de Lara Moreno

20080415101102-casitodaslastijeras-laramoreno.jpg

"Cuando Lara Moreno terminó
de escribir sus relatos,
los cronopios aún seguían allí".
Felipe Benítez Reyes

Yo siempre he sido de las que no lee más de un libro a la vez, no tengo ninguna voluntad concreta para no hacerlo, es simplemente que creo no tener la capacidad suficiente para prestar atención a más de una historia a la vez. Bueno, esto no es del todo cierto, porque casi siempre tengo mezcladas lecturas voluntarias con las "obligatorias" de la facultad, pero eso es otra historia (nunca mejor dicho...). Y tampoco incluyo aquí los libros de poesía...

El caso es que en el último mes estoy haciendo justo lo contrario a lo que he hecho toda mi vida, he estado leyendo cuatro libros a la vez... y la verdad es que lo he llevado más o menos bien.

Uno de ellos es este del que os hablo ahora, "Casi todas las tijeras", de Lara Moreno, un libro que me consiguió la preciosa Marian y que he estado leyendo poquito a poco, saboreando cada una de las historias que ofrecen los diferentes relatos del libro. De Lara sólo había leído lo muchísimo que nos regala semanalmente en su blog, un lujazo para todos nosotros, pero no había tenido ocasión de tener un libro entre las manos, un libro que poder llevar en el bolso y rescatarlo en cualquier esquina para tomar un poco de aire, un poco de aliento y de burbujas en el estómago. Y es que... ¡claro que no es lo mismo! No es lo mismo leer en la pantalla del ordenador a leer un libro en el momento en el que más te apetece, cuando más lo deseas, cuando más necesidad tienes de seguir devorándolo... y por eso mismo tenía ganas de tener el libro de Lara entre las manos, para poder leerlo en la terraza de casa (al sol), en la playa, en los trenes y aviones, en los bancos del parque... y así ha estado acompañándome hasta que esta mañana he terminado de leer el último relato de los 15 que componen el libro, "Tijeras".

Es un libro para degustar, para pararte en cada una de las palabras, en cada uno de los gestos y las miradas, para coger las tijeras y seleccionar los momentos que más te arañan y te tocan el alma. Lara tiene una forma de contar las cosas que sólo he encontrado en ella, que hacen que sea completamente auténtica. Tengo subrayados mis relatos preferidos, las frases que he releí una y otra vez...  "Mi mujer tan gris", "Pequeño guante negro", "Manos escogidas", "¿Cenamos?", "Quizá no venga esta noche"...

...recomendadísimo.

"Era, una vez más, el día de juicios, de finales. De la continuación de la truculenta historia de mi vida. La recordaría, posiblemente durante un par de años más. La conmbraría en sueños de tormenta, cuatro o cinco veces durante esos dos años que vendrían. Eso sí, confundiría sus lunares y el color de su pelo. Quizás al tomar zumo de naranja me supiera la boca a cintura mojada, quizás no."

...de "Mi mujer tan gris".

Martes, 15 de Abril de 2008 10:11 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 6 comentarios.

03/04/2008

De poeta a poeta: "Nicanor Parra y la poesía concreta" con Eduardo Milán

20080403114629-milan.jpg

Desde el romanticismo hasta nuestros días, muchos de los poetas significativos han sido, al mismo tiempo, los lectores y los críticos que han dado orden y sentido al cánon literario de sus respectivas tradiciones. Hemos invitado a seis autores esenciales de la poesía actual con el objetivo de que se refieran a algunas de las figuras que han sido básicas en su formación. Nos hablarán de la forma cómo la lectura de un poeta más grande, y -eventualmente- el contacto personal con él, derivó en una lección imprescindible para la formación de su escritura. Así, a lo largo del ciclo, se irá dibujando un mapa inédito y estimulante de los vasos comunicantes, los puentes directos y los pasajes transversales entre la poesía que se escribe hoy y la del pasado, reciente o remoto.

El ciclo se llama "De poeta a poeta. De cómo los poetas leen a sus maestros" y se está haciendo en Caixa Forum (Barcelona), del 2 de abril al 21 de mayo de 2008. Ayer, pues, fue la primera entrega, Eduardo Milán hablaba de Nicanor Parra y la poesía concreta.

Las próximas citas:

OLVIDO GARCÍA VALDÉS - "Con César Vallejo"
MIGUEL CASADO - "Antonio Machado: sobre la contradicción"
PERE GIMFERRER - "Sobre Octavio Paz"
ANTONIO GAMONEDA - "San Juan de la Cruz:'Un no saber sabiendo'"
VALERIO MAGRELLI - "Giorio Caproni: el solfeo nihilista"

El coordinador del ciclo es Edgardo Dobry, poeta y crítico, colaborador habitual de El País.

Fue una tarde preciosa y redonda, comenzando por el café en la cafetería blanca, terminando por los puntos de desencuentro en el coche, volviendo a casa, y pasando por la exposición de "100 anys de Palau", la de los "Príncipes Etruscos" y la conferencia de Eduardo Milán.

 DECIO PIGNATARI

No faltaron a la cita, emocionalmente, Oliverio Girondo, Pablo Neruda, Mario Benedetti, César Vallejo o Decio Pignatari... Una no para de aprender cosas y de abrir los ojitos para estar bien atenta a todo lo que pasa a su alrededor. No me pasó desaparcibido el cruce de miradas con Imma Socias, la que fue mi profesora de Barroco y Siglo XVIII en la facultad, tampoco tus ojitos dormidos.

Jueves, 03 de Abril de 2008 11:46 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 1 comentario.

28/03/2008

De todas las historias

20080328121702-belindashinshillas.jpgDe todas las historias, y si puedo, he de elegir la nuestra.
La que nunca saldrá en los calendarios ni en los libros escritos.
La que tú y yo dejamos pintada en las paredes y en las sábanas.
Aquella que no tiene hazañas que contar más allá de nosotros.
De todas las más bellas epopeyas, prefiero la marcada
en tus labios benditos, la heroica odisea de una noche contigo.
El cansancio sin sudor de los dioses en cualquier madrugada,
la conquista sin sangre de aquella fortaleza que llamaba tu cuerpo.
De todas las historias, me quedo con tu nombre.
Aunque nadie lo sepa, Aunque ya no sea mío.

Hace tiempo que sigo el blog de Rodolfo Serrano (os animo a que lo visitéis si todavía no lo habéis hecho); hoy me he encontrado con una poesía acompañada de esa imagen (de Belinda Shinshillas), una combinación perfecta, preciosa... ¿verdad?

Viernes, 28 de Marzo de 2008 12:17 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

17/03/2008

Novecento. La leyenda del pianista en el océano, de Alessandro Baricco

20080317144132-novecentoalessandrobaricco.jpg

"En los años de entreguerras, un trasatlántico, el Virginian, recorría las rutas entre Europa y América, con su carga de millonarios, de turistas, de emigrantes...

En el Virginian tocaba cada noche un pianista extraordinario, llamado Novecento, con una técnica maravillosa, capaz de arrancar notas mágias, inauditas. Se hablaba de su inusitado duelo pianístico nada menos que con Jelly Roll Morton, el inventor del jazz... Se decía que el mlancólico pianista había nacido en el barco, del que jamás habría descendido. Se decía que nadie sabía la razón.

Un monólogo teatral, recientemente llevado al cine por Giuseppe Tornatore con el título "La leyenda del pianista en el océano"."

Durante mucho tiempo este blog no tuvo un correo de contacto; no tengo un motivo concreto, simplemente no lo tenía... Hace unos meses puse ese correo de contacto y a él me van llegando, de vez en cuando, correos maravillosos de personitas maravillosas que, la mayoría de veces, jamás han contestado en el blog pero me envían un mensajito privado para recomendarme algún libro o para hacerme algún comentario de lo que escribo. ¡Agradezco tantísimo esos correos! De verdad, muchas gracias.

La semana pasada me llegó un mensajito así, con esa forma, de Àngels. Me preguntaba si nunca había leído nada de Alessandro Baricco y me lo recomendaba muchísimo. El viernes por la tarde me llevé a casa este libro, pequeñito y con letra grande, apenas 80 páginas devoradas en dos ratitos.

Es una historia pequeñita e intensa, una historia que me ha llevado en varios momentos a intentar imaginar cómo fue la historia de Álex en aquél crucero...

"Y cada vez acababa en un lugar distinto: en el centro de Londres, en un tren en mitad del campo, en una montaña tan alta que la nieve te llegaba hasta la barriga, en la iglesia más grande del mundo, contando columnas y mirando cara a cara los crucifijos. Viajaba. Resultaba difícil comprender lo que podía saber él de las iglesias, y de nieve, y de tigres y..., vamos, que nunca había bajado de aquél barco, nunca en su vida (...). No había bajado nunca. Y, sin embargo, era como si hubiera visto todas esas cosas. Novecento era alguien a quien le dcías: "Una vez estuve en París", y él te preguntaba si habías visto los jardines tal y cual y si habías comido en aquel determinado sitio, lo sabía todo, te decía: "Lo que a mí me gusta, allí en tierra, es esperar la puesta de sol caminando arriba y abajo por el Pont Neuf y, cuando pasan las gabarras, pararme a mirarlas desde encima, y saludar con la mano"."...

...

"Es una de esas cosas que es mejor no pensarlas, porque si no puedes acabar volviéndote loco. Cuando se cae un cuadro. Cuando despiertas una mañana y ya no la amas. Cuando abres el periódico y lees que ha estallado la guerra. Cuando ves un tren y piensas tengo que largarme de aquí. Cuando te miras en el espejo y te das cuenta de que eres viejo. Cuando, en mitad del océano, Novecento levantó la mirada de su plato y me dijo: "En Nueva York, dentro de tres días, bajaré de este barco". Me quedé de piedra. Zas." 

Lunes, 17 de Marzo de 2008 14:42 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

16/03/2008

Amado monstruo, de Javier Tomeo

20080316133337-amadomonstruojaviertomeo.jpg

"Saltando con fluidez del esperpento al horror, Amado monstruo registra la insólita conversación de dos personajes aparentemente muy dispares, de los que se descubre, a lo largo de sus escaramuzas verbales, un vínculo común: la obsesión por una madre posesiva. Uno de ellos, Antonio, comete a los treinta años su primer acto de rebeldía y, desafiando a su madre que lo tiene prácticamente secuestrado, acude a una entrevista para solicitar el empleo de guarda jurado en un banco.

El otro, Krugger, un jefe de personal inicialmente impasible, lo somete a un estricto interrogatorio para averiguar su capacidad para el uso de las armas de fuego, pero, en el curso de la conversación, se filtra un abominable secreto..."

Llegó a mis manos un domingo soleado de invierno, un domingo de levantarse con ganas de paseo por el Mercat de Sant Antoni y cervecita en "Els tres tombs". Es imposible ir a pasear por allí un domingo y que no vuelva a casa con un montón de libros. Este, por ejemplo, me costó 1 euro.

Javier Tomeo consiguió enamorarme con "El cantante de boleros", un libro que leí para que el pesado de Rubén dejase de pedirme que lo leyera, y ahora ha conseguido que tenga muchas ganas de leer algo más de él. Javier escribe cosas distintas, tiene un sello muy particular y muy interesante. Es capaz de dar una vuelta más de tuerca a las conversaciones entre dos personajes, todos llenos de intrigas y misterios, llenos de cosas... Son personajes muy vivos, pese a la nube grisácea que los cubre a casi todos...

Si tenéis ocasión, o paseáis un día por el Mercat de Sant Antoni, por la feria del libro o por entre las estanterías de libros en casa... llevaros algo de Tomeo con vosotros...

Domingo, 16 de Marzo de 2008 13:33 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura No hay comentarios. Comentar.

10/03/2008

Dos mujeres en Praga, de Juan José Millás

20080310215953-praga.jpg

"Luz Acaso es una solitaria y misteriosa mujer de mediana edad que decide acudir a un taller literario para que un profesional escriba la historia de su vida. Allí conocerá a Álvaro Abril, un joven escritor de cierto prestigio que vive obsesionado con la idea de su hipotética adopción al nacer. Será Álvaro el encargado de escribir la vida de Luz y, a través de las conversaciones entre ambos, vamos descubriendo que sus vidas poseen sorprendentes puntos en común. De este modo la intriga irá aumentando hasta introducir al lector en la tela de araña que, lentamente, van tejiendo los protagonistas. La soledad y sus engaños, los interrogantes sobre la verdad o la falsedad de los deseos, la obsesión y la angustia ante lo desconocido y las deudas pendientes del pasado constituyen algunos de los ejes argumentales de esta deslumbrante novela. Una novela de intriga apasionante que nos invita a contener la respiración y a vislumbrar los territorios ocultos, y casi siempre negados, de la existencia".

Empecé a leer, hace ya varias semanas, "El cuaderno dorado" de Doris Lessing. Lo tuve que dejar. Siempre he pensado que, cuando un libro no te ha atrapado en las primeras 50 páginas, tienes que dejarlo a un lado y retomarlo más adelante, puede que ese no sea el momento propicio para leerlo pero... ¿quién sabe más adelante? No sé por qué me empeñé en llegar a la página 157... En ese momento tuve la sensación de llevar más de la mitad de lo que había leído sin enterarme de nada... Lo dejé y me fui a la estantería de "próximos pendientes" y rescaté un libro que tenía ganas de leer desde hace tiempo: "Dos mujeres en Praga", de Juan José Millás. ¿No os parece un título absolutamente increíble? Yo compro muchas veces libros por el título... o por la ilustración de la portada... (y pocas veces me he equivocado... y tengo ejemplos comentados aquí en el blog... uno de los más recientes fue el libro de Marta).

Praga puede ser una habitación de hotel, un vagón de tren, el asiento trasero de tu coche o un asiento de avión... Tu cama, el sofá de casa, un abrazo... Praga tiene que ser una ciudad preciosa, ¿verdad?, tengo muchas ganas de ir. Luz Acaso vive, entre algodones, en Praga, y hasta allí llevará a Maria José (quién haya leído, como yo, primero "El mundo" y después "Dos mujeres en Praga" podrá poner ojos, boca, nariz y sexo a Maria José, ¿verdad?). Estas dos mujeres están llenas de telas de araña, telas que hacen que puedan unirse todas sus negaciones por dentro. No recuerdo en qué momento el escritor entró en el libro para hacerse cargo de las riendas de las vidas de estas dos mujeres y de Álvaro Abril, tampoco recuerdo cómo llegué a perderme por el lado izquierdo de las cosas...

Es una novela cómoda de leer... ideal para mis últimos desayunos con sol.

Lunes, 10 de Marzo de 2008 22:18 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

05/03/2008

...desde la Casa de Granada

20080304171715-casadegranadaenmadrid.jpg
 

Nunca sé despedirme de ti, siempre me quedo
con el frío de alguna palabra que no he dicho, 
con un malentendido que temer, 
ese hueco de torpe inexistencia 
que a veces, gota a gota, se convierte 
en desesperación. 
Nunca se despedirme de ti, porque no soy 
el viajero que cruza por la gente, 
el que va de aeropuerto en aeropuerto 
o el que mira los coches, en dirección contraria, 
corriendo a la ciudad 
en la que acabas de quedarte. 
Nunca sé despedirme, porque soy 
un ciego que tantea por el túnel 
de tu mano y tus labios cuando dicen adiós, 
un ciego que tropieza con los malentendidos 
y con esas palabras 
que no saben pronunciar. 
Extrañado de amor, 
nunca puedo alejarme de todo lo que eres. 
En un hueco de torpe inexistencia, 
me voy de mí 
camino a la nada.

Problemas de geografía personal, Luis García Montero

Miércoles, 05 de Marzo de 2008 20:27 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 1 comentario.

21/02/2008

... a veces creemos que el tiempo se puede parar...

20080221205531-velas-20plata.jpg

“La casa como barco
en alta mar de junio.

Las calles como trenes
de noche sosegada.

Estas cosas no pasan en el mundo.

Estoy por afirmar
que ahora vivo en un libro de poemas.

Pero si tú me miras,
decidida a existir
desde el fondo templado de tus ojos,
también existe el mundo.

Y muy probablemente
yo acabaré por existir contigo.“

Luis García Montero 

Dale al play....

Jueves, 21 de Febrero de 2008 20:59 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

12/02/2008

Nada, de Carmen Laforet

20080212174924-nadacarmenlaforet.jpg

"Andrea llega a Barcelona para estudiar Letras. Sus ilusiones chocan, inmediatamente, con el ambiente de tensión y emociones violentas que reina en casa de su abuela. Andrea relata el contraste entre este sórdido microcosmos familiar - poblado de seres extraños y apasionantes - y la frágil cordialidad de sus relaciones universitarias, centradas en la bella y luminosa Ena. Finalmente los dos mundos convergen en un diálogo dramático. Comparada por la crítica con Cumbres borrascosas, Nada destaca tanto por su prosa fresca y directa como por la extraordinaria sensibilidad en la recreaciión de una voz femenina. Cuando el libro se acaba, el lector tiene la seguridad de poder encontrar, al volver a la esquina, a una muchacha pálida y triste, con toda la fuerza de su juventud condensada en el mirar. Es Andrea, absorta, queriendo algo, sin saber qué. Como el resto de los protagonistas, ha nacido a la vida real por un prodigio de la creación artística. Prodigio más que suficiente para formar parte de la Historia de la Literatura".

Hay cosas que me pasan sólo con Marian. A veces pienso que podría tenerla delante y las dos pondríamos la misma cara de sorpresa al reconocernos tan iguales (también reconocemos que a veces nos damos miedo). La semana pasada yo os hablaba de "Mala gente que camina" y os comenté que el siguiente libro que leería sería "Nada" de Carmen Laforet. Ese mismo día recibía un correo de Marian con asunto "A VECES ME ASUSTAS, VANESSITA :)‏" en el que me decía que estaba leyéndolo justo en ese momento. Es así, nos pasa muy a menudo, coincidimos en tantísimas cosas...

Marian comentaba que entendía perfectamente a Andrea, la protagonista, cuando llega a Barcelona cargada de ilusiones, ilusiones que se van quedando en el camino... Pese a todo, yo creo que Andrea es toda una triunfadora. Los paseos, la calle Aribau, Miramar, el refugio de la calle Montcada, las pinturas, las novelas, las verdades, los miedos, el hambre, la ropa, el frío, las calles, las velas, el piano, Román (yo también pasé alguna noche con él fumando cigarrillos y escuchando su violín)... y, sobre todo, esa relación tan especial con Ena cuando yo no me atrevía a marcar el teléfono de Laia.

El personaje de Gloria, asfixiante y sangrante...

La noche de San Juan se había vuelto demasiado extraña para mi. De pie en medio de mi cuarto, con las orejas tendidas a los susurros de la casa, sentí dolerme los tirantes músculos de la gargant. Tenía las manos frías. ¿Quién puede entender los mil hilos que unen las almas de los hombres y el alcance de las palabras? No una muchacha como era yo entonces. Me tumbé en la cama, casi enferma. Recoerdé las palabras de la Biblia, en un sentido completamente profano: "Tienen ojos y no ven, tienen oídos y no oyen"... A mis ojos, redondos de tanto abrirse, a mis oídos, heridos de escuchar, había faltado captar una vibración, una nota profunda en todo aquello..."

Y yo que me preguntaba si el papá de Marian tendrá un trabajo para mi en Madrid...

Además, adoro la mirada de esa mujer de Schiele en la portada, tenía que leerlo...

Martes, 12 de Febrero de 2008 17:49 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 3 comentarios.

07/02/2008

...está prohibido

20080207201407-brancussibeso.jpg

Lo de Lara me tiene completamente alucinada...

"Saltarse las normas

por ejemplo

la preparación recomendada

de los tallarines

no me caben cuatro litros de agua en este cazo

y tengo demasiada hambre

para esperar a que hierva

garabatear

por ejemplo

un poema malo

de espaldas a la sartén

el fuego

con los ajos

ya huele a quemado

por ejemplo

yo qué sé

(y sobre todo)

trabajar

en vez de escribir

y hacer el amor"

(sigue leyendo en su blog).

Jueves, 07 de Febrero de 2008 20:14 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

06/02/2008

Mala gente que camina, de Benjamín Prado

20080206104414-malagentequecaminabenjaminprado.jpg

"Una novela que rescata del olvido la dramática historia de los niños robados a las madres republicanas.  Un profesor de instituto investiga la historia de una enigmática escritora que pese a ser militante de la Sección Femenina y la organización de beneficencia infantil Auxilio Social, publicó una única novela en la que denuncia uno de los mayores dramas de la posguerra.

Pero su vida resulta ser muy distinta de lo que parecía, en realidad una gran ficción representada en medio de un mundo a su vez cínico, en el que algunos de los escritores falangistas más célebres del momento tampoco eran en absoluto los tempranos opositores a la dictadura que cuenta su leyenda, sino unos oscuros manipuladores de la verdad. 'Mala gente que camina', como escribió Antonio Machado."

Este domingo leía en el suplemento del domingo un mini reportaje del propio Benjamín en el que se preguntaba por qué le gustaban tanto las tumbas de los escritores que admira. Una especie de devoción fetichista que le hace investigar cada vez que llega a una ciudad si en su cementerio no desacansará el ilustre cuerpo de algún poeta. ¿Quizás una forma de honrar la memoria de aquellos autores que nos dejaron tan entrañables momentos cuando leíamos sus libros?...

...

Me entran escalofríos de buena mañana, cuando llego al trabajo después de un día de derrota, de esos que os conté un día... y mientras veo como se agolpan los correos en la bandeja de entrada del outlook, saco "Mala gente que camina" del bolso y lo dejo un rato delante, mirándome... mientras suena el Tango del angel de Piazzola y tengo la sensación de tener un cubito de hielo en la nunca, de esos que te quitan la respiración y la razón, de los que te parten en dos...

Mamá me miraba con cara de "otro de tus libros"  cuando vió la portada con la insinuante bandera republicana, mientras sonreía al abrir el regalo que le había llevado, sus 13 rosas rojas... Y tengo anclado en la memoria el momento justo en el que lo abrí, en aquella fría habitación del pueblo, entre los muebles de mi abuela y los recuerdos con mi prima Meli al otro lado del patio, cuando jugábamos a hacernos mayores y nos mandábamos mensajitos en clave para que nadie pudiese descifrarlos nunca... Y tan en clave estaban que me puse a repasar uno que encontré por los cajones y no conseguí saber qué significaba todo aquello.

"Mientras avanzábamos por la carretera de La Coruña, sentí lo mismo que sentía siempre al ir hacia Las Rozas: nostalgia. Odio la nostalgia, ese moho de la memoria, esa oscura envidia de uno mismo. La nostalgia es el opio de los tristes, es una droga alucinógena que te hunde a la vez que te alivia, te hace sonreír mientras te clava en la espalda sus pretéritos perfectos e imperfectos: yo tenía, yo hice, yo estaba..." 

Joder, Benjamín, no, ahora no...

Había llegado a la página 40 y me quedé ahí, justo en ese párrafo, presintiendo que él estaba contándome lo que yo no había sido capaz de definirme a mi misma. Y repasaba una a una todas las palabras: "el moho de la memoria, esa oscura envidia de uno mismo, el opio de los tristes...". Envidia de uno mismo, dice... Y luego me vienen a la memoria los acordes de ESA canción (Con la frente marchita) que me recuerda todos los días que "no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás sucedió". Maldita sea, Sabina no, ahora no... aunque en realidad por dentro tengo la voz de Antonio García de Diego cantándome al oído con su "adiós, cuídate" incluido.

Tonterías mías a un lado, que al final os cuento cualquier cosa menos lo mucho que me ha gustado el libro... Es uno de esos libros que me enganchó desde el principio, que te cuenta mil cosas y te las cuenta bien... que hace que aprendas, que descubras, que sientas y que te sientas orgullosa de estar donde estás y defender lo que defiendes. Y, seguro, todos los que hemos leído la novela nos hemos visto completamente enganchados a la redacción de esa "Historia de un tiempo que nunca existió. (La novela de la primera posguerra española)" y sus historias paralelas, con encuentros en hoteles y viajes en moto incluídos.

Además, Benjamín Prado ha conseguido hacerme desempolvar a "Nada", de Carmen Laforet, de entre los libros que en su día comencé y dejé tres páginas después, abandonado... y estoy ya casi terminándolo...

Os invito a un café.

Miércoles, 06 de Febrero de 2008 10:44 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

29/01/2008

Lo raro es vivir, de Carmen Martín Gaite

20080129184656-loraroesvivir-carmenmartingaite.jpg

"'Desde que el mundo es mundo, vivir y morir vienen siendo la cara y la cruz de la misma moneda echada al aire, pero si sale cara es todavía más absurdo. Para mí, si quieren que les diga la verdad, lo raro es vivir', comenta uno de los personajes de esta historia.

De hecho la protagonista y narradora, una chica de 35 años que acaba de perder a su madre y busca un difícil acuerdo entre las heridas del pasado y la sed de presente, a lo que se enfrenta sobre todo es a la extrañeza de seguir viva y manteniendo abierta la curiosidad ante lo inexplicable.  Una curiosidad atizada continuamente por los dispares personajes secundarios que jalonan el relato y que van dando pie al discurso quebrado de esta aguda, contradictoria y delirante joven.

Tras una etapa en que cultivó el rock y se enfrascó en amores tempestuvosos, se entrega ahora, para huir de sus propios enigmas, a investigar los de un extravagante aventurero diocechesco cuyos embustes rozan el patetismo. Esta pesquisa de archivo provoca la que se le va imponiendo -lo quiera o no- sobre la propia infancia, las relaciones entre sus padres y los sentimientos que la mantienen cada vez más unida a un singular arquitecto, con quien convive.

Carmen Martín Gaite ha escrito una novela sencillamente magistral, con esa capacidad suya tan peculiar de trascender lo cotidiano y manejar sutilmente la prosa, sometida en esta ocasión a una vuelta de tuerca aún más audaz: la apuesta por el absurdo.

Los sueños rotos, la mentira, el dolor de la muerte, la suspicacia ante la maternidad o la búsqueda del amor son el telón de fondo sobre el que se perfilan unos diálogos trepidantes y empapados de actualidad."

Lo compré, o bien justo en el momento de comprar "Nubosidad variable" o bien justo en el momento de acabar de leerlo, ahora no recuerdo bien. Lo empecé en septiembre pero no me hice con él, recuerdo que era época de exámenes y estaba un poco distraída... Este libro merecía una lectura concentrada y por eso pensé que sería ideal para que me acompañase en mi aventura manchega.

Lo abrí en el tren, el miércoles pasado, y lo terminé el sábado por la mañana, en la plaza de la Iglesia de la Puebla de Don Rodrigo, mientras esperaba a que el sol calentase un poco y se fuese la niebla. Desde allí también envié algún mensajito lleno de bufandas de colores, hablé con Eli largo y tendido por teléfono y me quedé embobada un buen rato mirando a las cigüeñas hacer su nido en el campanario de la iglesia.

Es un libro increíble, maravilloso. Iba a decir que Águeda es un poquito como yo pero no, soy yo la que es un poquito como ella... y en el fondo me ha embaucado. Y sí, ya sé que casi siempre os digo lo maravillosos que son los libros que leo... pero es que, de verdad, este lo es. Cómo no va a serlo con este comienzo...

 "Hay veces en que lo normal pasa a extraordinario así por las buenas y lo notamos sin saber cómo. De entre la sucesión no contabilizada de gestos, movimientos y vislumbres que van engrosando la masa amorfa de lo cotidiano, se separa de los demás uno de ellos, aparentemente insignificante, y salta como la nota discorde de un pentagrama, se queda resonando por el aire con zumbido de moscardón, qué pasa, ha habido una avería o esto significa el comienzo de algo nuevo, nos miramos las manos, las rodillas, qué es lo que se ha transformado, hacia dónde enfocar la atención, no sé. Y sobreviene el miedo o la parálisis."

Cuántas veces no me habré tocado la cara, mirado las manos y los pies, frotado los ojos... pellizcado el brazo... justo en ese momento que Carmen Martín Gaite describe como nadie podría hacerlo: "se separa de los demás uno de ellos, aparentemente insignificante, y salta como la nota discorde de un pentagrama, se queda resonando por el aire con zumbido de moscardón,...".

Y millones de frases puntiagudas y certeras:

 "Me ha pasado muchas veces, en época de nudos, no ser capaz de reconocer luego que se han deshecho sin invervenir yo".

Y yo seguía leyendo mientras mamá, que no me ha dejado sóla ni un segundo, me decía que tendría que dejar esa mala costumbre de llevar el lápiz conmigo siempre que leo porque acabo por subrayar demasiado y el libro se queda feo... pero esa costumbre no voy a poder quitarla de momento.

Recomendadísimo.

Martes, 29 de Enero de 2008 18:52 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 6 comentarios.

20/01/2008

El desorden de tu nombre, de Juan José Millás

20080120182927-eldesordendetunombre-jjmillas.jpg

"Cuando Julio Orgaz, ejecutivo de una empresa editorial, sale cada martes y viernes de la consulta del psicoanalista, encuentra en el parque a Laura, mujer casada que le atrae inexplicablemente y de la que en poco tiempo se enamora... Pero la mirada de Julio -este hombre al que la vida se le rinde a medida que más se separa de ella- descubre a veces, en el rostro de Laura, los rasgos de otra mujer que amó.

Juan José Millás se entrega, en El desorden de tu nombre, a modificar hábilmente los grados en que la existencia suele imponer su significado; dar vida a la conciencia, el lenguaje y la realidad en el seno del equívoco, provocando un constante intercambio entre imaginación y acontecimiento.

Mediante la gracia del subterfugio que guían este movimiento profundo entre lo que sucede y lo que no sucede, esta novela traduce un texto perdido en el cual se interrumpen y empiezan todas las representaciones".

... "este movimiento profundo entre lo que sucede y lo que no sucede", dice...

A veces me doy miedo mientras leo, cuando me descubro a cien mil kilómetros del libro, pensando más y más allá...

"- Porque me fascinaba, y me fascina todavía, oir hablar de mi mujer a Julio Orgaz. Usted pensará que hay en ello un componente perverso, pues a simple vista mi actitud podría parecer la de un vulgar mirón. Pero yo creo que que se trata de algo más complicado. Mire, yo nunca me vi a mí mismo como un sujeto en el que pudieran hacer grandes estragos las pasiones amorosas. Mis ambiciones, nunca lo he ocultado, iban por otros derroteros: la política, el triunfo personal, etcétera. Las pasiones vulgares -las que yo consideraba vulgares, quiero decir- he procurado siempre repartirlas entre los prostíbulos y las amantes ocasionales, para que no me estorbaran en el camino.

- ¿En el camino hacia dónde?

- Usted sabe hacia dónde conduce ese camino: hacia el reconocimiento social. Nunca me ha dado vergüenza confesarlo. Es una aspiración tan legítima como cualquier otra; usted debe saberlo porque lo ha alcanzado. Me casé, pues, con una mujer de la que estaba moderadamente enamorado, porque pensé que podría dirigir sus energías, sumarlas a las mías, de cara a la consecución de ese objetivo. Y lo cierto es que todo iba muy bien: Laura renunció a sus aspiraciones personales, en el caso de que las hubiera tenido alguna vez, y se sumó al proyecto que yo representaba. Todo, en fin, estaba en su sitio. Además de quererme, me admiraba y admiraba también mi posición frente a la existencia. Yo quise fundar una familia sólida, y para ello basta con que un miembro de la pareja ame y el otro sea inteligente.

 

Y, después, un mensaje de móvil que se queda en borrador, de dónde no saldrá nunca... "'Hizo café y con la taza humeante entre las manos salió a la terraza, ofreciendo su melena y su perfil a la ciudad dormida (...). Miró los tejados, respiró y buscó la línea recta imaginaria que unía su casa a la de Julio.' Un día me dijiste que Millás siempre tiene textos para todos los minutos de la vida."

Suena...

.
.
Mejor voy a seguir estudiando...
Domingo, 20 de Enero de 2008 18:29 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 1 comentario.

17/01/2008

Modelos de mujer, de Almudena Grandes

20080117104809-modelosdemujeralmudenagrandes.jpg

"Siete relatos, siete mujeres que, en distintas edades y circunstancias, se enfrentan todas ellas, en algún momento, a hechos extraordinarios. Todos, menos el que da título al libro, están de un modo u otro ligados a la infancia, a la capacidad de desear como motor de la voluntad. En los tres primeros cuentos -"Los ojos rotos", "Malena, una vida hervida" y "Bárbara contra la muerte"-, los personajes femeninos vencen, cada uno a su manera, a la muerte: "Miguela", la mujer mongólica que se enamora de un fantasma; "Malena" que se pasa la vida haciendo régimen por amor; y Bárbara, que acompaña a su abuelo a pescar. En los cuatro últimos -"El vocabulario de los balcones", "Amor de madre", "Modelos de mujer" y "La buena hija" -, las protagonistas tuercen el destino a su favor recurriendo unas al poder de seducción y otras a la fuerza de la razón, y todas con la voluntad que les otorga el firme deseo de no tolerar que la vida las avasalle."

Son siete relatos, sí... Y me han gustado todos, aunque hay un par que me sobresalen por dentro por muchas cosas, quizá porque son los que más me llegan y me tocan. Es un libro de esos que ha estado durante muchísimo tiempo en mi montoncito de "pendientes" y lo he abierto más de una vez... y siempre llegaba hasta la página cuarenta y algo... y después quedaba "olvidado" entre el montoncito de pendientes y le giraba la cara... no se por qué. 

De todos, me quedo con "Malena, una vida hervida (Relato parcialmente autobiográfico)" y "El vocabulario de los balcones". En el primero cuenta la historia de una mujer que desde bien pequeña ha tenido que hacer régimen siempre para no engordar; toda la vida con dietas, con agobios de calorías y excesos... para darse cuenta al final de la historia, cuando roza casi los cuarenta años que... (ummm, el final no debería contarlo, ¿verdad?, pues dejémoslo aquí).  En el segundo, "El vocabulario de los balcones" (maravilloso, maravilloso, maravilloso) cuenta la historia de dos personas que se conocen desde siempre y, lo que suele ocurrir, las "coincidencias" espacio-tiempo-voluntad-deseo son poco frecuentes... Y me da miedo contaros más porque son relatos cortos y no quiero meter la pata. 

Esta mañana, buscando el resumen del libro que os he puesto ahí arriba, he encontrado una página web en la que comentan lo siguiente sobre "El vocabulario de los balcones":  

"El título encierra las claves de comprensión de la película Aunque tú no lo sepas, ya que el escenario principal de la misma son los balcones de los dos pisos de los protagonistas, donde se producen los intercambios de sentimientos a través de la mirada.

El título de la película encierra la carga emotiva que lleva esta oración pronunciada por Juan en el Clímax de la película: condensa en el final de esta oración lo que supuso para Juan la relación que nunca fue correspondida por Lucía. No lo sabe porque la película, igual que el relato, está cargada de pensamientos y de sentimientos interiores, nunca mostrados física o verbalmente.

La mirada es el verdadero vocabulario de todo el film. Esa mirada, ayudada por la música y el silencio, expresan de forma contenida toda una gama de sentimientos desde la más pura indiferencia hasta la entrega total.
La cámara conoce la importancia de la mirada, sabe que es el centro de interés y por eso los planos son generalmente medios planos, primeros planos o planos-detalle en los momentos de máxima tensión. El director ha tenido muy en cuenta las reflexiones de Lucía en la novela:

“… ni podría ahora reconstruir el momento exacto en que mis hombros comenzaron a acusar el peso de sus ojos, esa mirada…” (página 139)

“Yo (…) estaba a punto de descubrir el valor de aquellos ojos que tal vez me concedieran el privilegio de existir” (página 142)

Lucía corta su relación con Miguel porque “tú no me miras… porque no sabes mirarme” (página 149)

El enfoque del texto fílmico es distinto que en el texto narrativo. En la novela conocemos a Juan a través de las reflexiones de Lucía, única narradora en primera persona. Ello evoca todo su pasado sentimental mientras que en la película se evita que cualquier tema desvíe la historia entrecruzada de los protagonistas."

¡Y YO TODAVÍA NO HE VISTO ESA PELÍCULA! ¡AHHHHH!

Jueves, 17 de Enero de 2008 10:48 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 4 comentarios.

11/01/2008

Toda la vida, de Ada Castells

20080111104241-todalavida-adacastells.jpg

"La protagonista de esta historia, Sílvia Reixart, vive atrapada en un mundo dominado por las más rancias convenciones burguesas, encorsetada entre las cuatro paredes de un negocio familiar, y la única salida de este asfixiante ambiente parece ser la escritura. Hasta que, en la Barcelona de principios del siglo XXI, descubre el amor y de la mano de un pintor en alza se embarca en una tormentosa relación que la llevará más allá de todo prejuicio y le mostrará el fondo del abismo. La intensidad de su pasión difuminará los límites entre la ficción y la realidad.

Mientras, su obsesión por la vida del pintor Caspar David Friedrich (1774-1840) empieza a plasmarse en una novela cuyo protagonista se alza en símbolo de un romanticismo fogoso que desafía toda norma social y que actúa como correlato irónico de la propia existencia de Sílvia.

Mediante un equilibrado juego de contrapuntos, Ada Castells ha construido a la que sin duda es su más original y mejor novela."

Llega a mis manos nada más bajarme del tren más largo del mundo, con los ojitos brillantes de no haber dormido nada y la piel recién estrenada... Me mira atento todos los días desde la estantería, no da tregua. De repente, un día de comienzo de año lo arropo entre las manos después de haber estado toda la noche cubierta hasta las cejas por una manta. No había leído el argumento, pero él quiso que lo leyera... y ahí estaba para mi.

Me llamó la atención esa mujer de espaldas mirando el horizonte, el infinito... me recordaba tantísimo a Friedrich... Y, en efecto, parte de la historia es la suya. En realidad, este libro es la historia de dos románticos hasta la médula... Sílvia y Caspar David. Es un libro con muy buen ritmo y con momentos inolvidables.

Viernes, 11 de Enero de 2008 11:16 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura No hay comentarios. Comentar.

10/01/2008

Blanco y negro

20080103081759-margaritaxirgu.jpg

Fotografía: Margarita Xirgu

"Delante de un par de cervezas, el chico de la exposición me dijo que estaba hecha en blanco y negro, como la poesía y los sueños, como todo lo intangible: «La vida y sus miserias transcurren en color. Tú pareces una actriz de cine mudo».

Respondí a aquellos halagos sonriendo y sonrojándome. Luego, antes de despedirnos, me anotó la dirección de su estudio fotográfico: «Me encantaría hacerte un retrato». Quedamos en que me pasaría por allí a la mañana siguiente, pero nunca aparecí. Poco después dejé a mi novio. De eso hace siete años y no he vuelto a tener otro. Los hombres con los que me he tropezado desde entonces sólo han sido capaces de verme en tecnicolor."

Ella y la orgía perpetua. Ana Muñoz de la Torre

No lo he leído pero este trocito me encantó. Hace un rato lo releía mientras sonaba esta canción... y he redescubierto lo mucho que me gusta, la de cosas que me dice y las que me calla... Y la he bailado por dentro y por fuera...

El epicentro sigue siendo pensarte
cuando todavía estás delante...

Jueves, 10 de Enero de 2008 19:39 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

09/01/2008

Otras veces

20080109005133-estrellas2.jpg

Quisiera estar en otra parte,
mejor en otra piel,
y averiguar si desde allí la vida,
por las ventanas de otros ojos,
se ve así de grotesca algunas tardes.

Me gustaría mucho conocer
el efecto abrasivo del tiempo en otras vísceras,
comprobar si el pasado
impregna los tejidos del mismo zumo acre,
si todos los recuerdos en todas las memorias
desprenden este olor
a fruta madura mustia y a jazmín podrido.

Desearía mirarme
con las pupilas duras de aquel que más me odia,
para que así el desprecio
destruya los despojos
de todo lo que nunca enterrará el olvido.

Ángel González

Miércoles, 09 de Enero de 2008 00:38 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura Hay 2 comentarios.

30/12/2007

Algún amor que no mate, de Dulce Chacón

20071230225350-algunamorquenomatedulcechacon.jpg

"Enamorada y maltratada, Prudencia ha llegado a una situación de desamparo absoluto. Privada de su identidad, convertida en un ser construido por otros, afronta por fin que se ha engañado a sí misma, renunciando a todo por mantener a flote un matrimonio infeliz, cargado de soledades, tristezas y fustraciones. Ante la inminencia del desenlace, y después de recorrer todas las sombras de su pasado, decide emprender la huida hacia un futuro incierto...

Algún amor que no mate, primera novela de la Trilogía de la huida de Dulce Chacón, constituye una deslumbrante recreación del maltrato y de la lucha por su superación. Mediante una prosa sencilla, cercana y llena de matices y una profunda caracterización psicológica de los personajes, la autora profundiza en uno de los temas que hoy, lamentablemente, sigue de actualidad".

Es un libro que cayó en mis manos por casualidad. Hoy me ha mirado desde la estantería y me ha llamado a gritos, lo he empezado después de comer y ya está terminado porque es pequeñito y fácil de leer. Fácil por las palabras cercanas y sencillas, claras y precisas, dolorosas y crueles. Es un libro lleno de malditos tópicos que... por suerte cada vez se diluyen más y por desgracia todavía están muy presentes... Es un libro doloroso y con el que tiemblas todo el rato, apenas puedes mantenerlo entre las manos mientras piensas que todo esto no te suena tan lejano... y sin embargo parece casi irreal.

No voy a decir nada más, dejo unos fragmentos por si alguien se anima... (Me ha dejado rota).

"Ella siempre había dicho que sólo le pedía a la vida un marido que la quisiera, la mimara, la cuidara. Al que ella quisiera también, mimara y cuidara. No se daba cuenta de que ya lo tuvo, y lo perdió.

Vivió el amor sin enterarse. Sin enfrentarse fue dejando que pasara sobre ella. Sin enterarse dejó caer la lluvia que la empapó y sin enterarse dejó que se secara lentamente. Sin advertir el proceso de secado. Primero mojada y luego húmeda. Y más tarde, irrremediablemente seca.

Ella piensa que es cuestión de suerte. Que se toma un camino por azar y es difícil desviarse. Y ahora se arrepiente del camino que tomó, y del compañero de viaje.

Siempre se arrepiente Prudencia."

------

"La verdad es que muchas veces las mujeres nos quejamos de vicio. Porque hay que ver qué bien se está en casa sin tener que ir a trabajar. Y encima el marido te da dinero todos los días para la comprar y, si lo administras bien, hasta puedes ahorrar. Yo desde que tengo la cojera ni siquiera voy al mercado. Hago el pedido por teléfono y me lo traen. Así es que tengo todo el tiempo del mundo para mí. Arreglo mi casa por la mañana. Tengo la ropa al día y cuido mis plantas. Por la tarde pongo el televisor y después me hago un solitario. Cuando me quiero dar cuenta ya estoy haciendo la cena y poniendo la mesa para que cuando venga mi marido se lo encuentre todo listo. Y al día siguiente igual. A veces me pongo a mirar por la ventana y me distraigo viendo pasar a la gente por la calle. Yo nunca me aburro, por eso no entiendo a las mujeres que dicen que quieren trabajar. Someter al marido a esa humillación. ¿De qué sirve un hombre si no puede mantener a su familia?"

Domingo, 30 de Diciembre de 2007 22:53 Autor: acrobatas. #. Tema: Lettura No hay comentarios. Comentar.

27/12/2007

"Mujeres" de Charles Bukowski

20071227103329-mujeresbukowski.jpg

"Hay en mí algo descontrolado, pienso demasiado en el sexo. Cuando veo a una mujer la imagino siempre en la cama conmigo. Es una manera interesante de matar el tiempo en los aeropuertos". En "Mujeres", una de las más aclamadas novelas de Bukowski, su alter ego Henry Chinaski, el "viejo indecente", un perdedor nato, se encuentra a los cincuenta años con una creciente reputación literaria, algún dinero en el banco y mujeres, montañas de mujeres. Se le ofrecen en los recitales de poesía, le escriben cartas procaces, le telefonean sin cesar. Y Chinaski las quiere todas, quiere desquitarse de sus largos años de forzadas abstinencias. Y, a la vez, este gigantesco maratón sexual es un proceso de aprendizaje, de conocimiento, en el que Bukowski no escatima sarcásticas observaciones sobre sí mismo, y en el que el machismo de textos anterioes queda seriamente erosionado. Todo ello unido a incontables borracheras: el alcohol en tanto que mecanismo que le permite seguir viviendo, a la par que le destruye. Bukowski parece sugerir que las alternativas - es decir, una carrera más respetable, literaria  o la que fuere - son aún más deshumanizadas. "Mujeres parece una historia sobre sexo y borracheras, cuando en realidad es un poema sobre el amor y el dolor" (Los Angeles Times).

Pues... ¿qué puedo decir? Es la primera vez que leía una novela completa de Bukowski, antes sólo había leído poemas y algún escrito al azar... pero esta es la primera vez que me "enfrentaba" a él de principio a fin, con una novela. Me llamó la atención el título, lo compré el mismo día que me traje a casa el "Peleando a la contra" (que, de momento, no lo leeré). En "Los Angeles Times" dicen que parece una historia sobre sexo y borracheras, cuando en realidad es un poem